Venezuela, Argentina y Bolivia, donde más suben los precios entre países de la región
martes, 17 de marzo de 2026
En el extremo opuesto se ubica Costa Rica, que cerró febrero con una inflación de -2,73%, lo que significa que, en promedio, los precios disminuyeron frente al mismo periodo del año anterior
Los precios siguen siendo una de las mayores preocupaciones para las economías de América Latina. En varios países, la inflación continúa mostrando señales de desaceleración, pero el costo de vida sigue pesando sobre los hogares y condicionando las decisiones de los gobiernos. La región presenta hoy un panorama desigual: mientras algunas economías se acercan a niveles más estables, otras enfrentan aumentos significativos en bienes básicos como alimentos y servicios.
Las diferencias entre países se reflejan con claridad en las cifras recientes del Índice de Precios al Consumidor, IPC. Hay economías donde los aumentos se mantienen bajo control y otras donde la inflación sigue siendo un problema estructural. Este contraste explica por qué los bancos centrales de la región han adoptado enfoques distintos en política monetaria.
Venezuela, el caso extremo
El caso más extremo continúa siendo Venezuela. Tras varios años con información oficial limitada, los datos publicados recientemente muestran nuevamente la magnitud del problema inflacionario en el país. A febrero de 2026, se conoció que los precios aumentaron 618%, manteniendo a la economía venezolana como la de mayor inflación, no solo en América Latina, sino en el mundo.
El segundo lugar lo ocupa Argentina, con una inflación anual de 33,1% en febrero. Aunque la cifra sigue siendo alta, el ritmo de aumento de los precios ha disminuido respecto a los niveles que se registraban en 2024, cuando el indicador superó 290% interanual. El gobierno de Milei ha reiterado que su prioridad es reducir el crecimiento de los precios, un proceso que avanza, pero que aún enfrenta dificultades.
En tercer lugar aparece Bolivia, donde la inflación anual se ubicó en 17,41%. Aunque los niveles son más bajos que los de Venezuela y Argentina, la variación sigue siendo una de las más altas de la región. Le sigue Cuba, que reportó un aumento de 12,52% en su IPC, aunque el dato disponible es de enero de 2026.
Más abajo en el listado se encuentra Colombia, con una inflación anual de 5,29% en febrero. El descenso ha sido gradual en los últimos meses, en medio de un proceso de moderación de precios que también se ha observado en otras economías de la región.
Otros países muestran cifras cercanas o por debajo de este rango. República Dominicana registró una inflación de 4,67%, mientras que Honduras llegó a 4,23%. México se situó en 4,2%, ligeramente por encima del nivel registrado a comienzos de año. Entre las mayores economías de la región, Brasil apareció con 3,81% en febrero, el primer registro por debajo de 4% desde mayo de 2024, apoyado en una tendencia de desaceleración que se ha consolidado en los últimos meses.
Más adelante en la lista se encuentran Uruguay (3,11%), Nicaragua (2,86%) y Ecuador (2,56%). También figuran Chile con 2,4%, Paraguay con 2,3% y Perú con 2,21%, todos con niveles moderados de aumento de precios.
Las cifras más bajas corresponden a Guatemala, con 1,55%, y El Salvador, con 1,17%. Panamá registró 0,2%, con datos disponibles hasta enero de 2026. En el extremo opuesto se ubica Costa Rica, que cerró febrero con una inflación de -2,73%, lo que significa que, en promedio, los precios disminuyeron frente al mismo periodo del año anterior. La cifra convierte al país en el único caso de deflación dentro de este grupo de economías latinoamericanas.
Principales sectores y categorías del país
Según la información otorgada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, al revisar la contribución porcentual por sectores, es decir, los que más presionan el costo de vida de los colombianos, los principales rubros fueron alojamiento (que subió 3,8% anual) y alimentos (alza de 5,84%). En cuanto a las categorías que más crecieron en el último año, se encuentra restaurantes y hoteles que registraron una variación de 9,61%; le siguieron salud, con 7,82%; bebidas alcohólicas y tabaco, con 7,76%; mientras que educación reportó un aumento de 7,44%.