Wall Street apuesta por un brent entre US$81 y US$100 los próximos 12 meses
viernes, 22 de mayo de 2026
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que el mercado podría enfrentar semanas críticas por el aumento de la demanda y la caída de las reservas
El mercado mundial del petróleo está atravesando un momento de alta tensión y las alertas empiezan a aumentar. La Agencia Internacional de la Energía, AIE, advirtió que entre julio y agosto el sector podría entrar en una “zona roja”, debido a una mezcla de factores que incluye un mayor consumo de combustible, menos exportaciones desde Oriente Medio y un agotamiento de las reservas disponibles.
Mientras tanto, los mercados ya comienzan a prepararse para un petróleo más caro durante un periodo más largo. Una encuesta realizada por Bloomberg Intelligence a expertos e inversionistas mostró que muchos creen que el precio del petróleo podría mantenerse cerca de US$100 por barril durante el próximo año.
La mayoría espera que el barril brent se mantenga entre US$81 y US$100, una cifra muy superior a los cerca de US$70 que registraba antes de la guerra con Irán. Aunque durante el conflicto alcanzó picos de US$126, actualmente ronda los US$108. Los expertos consideran que el mercado todavía no espera un descontrol total.
La advertencia llega en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, un conflicto que ha golpeado fuertemente el suministro de petróleo y que mantiene bajo presión a una de las regiones más importantes para el mercado energético mundial.
“Podríamos entrar en la zona roja en julio o agosto si no vemos que la situación mejora”, dijo el director de la AIE, Fatih Birol, durante un evento en Londres.
Aunque Birol no explicó exactamente qué significa esa “zona roja”, sí dejó claro que la situación podría complicarse durante los próximos meses. El problema es que se acerca el verano en el hemisferio norte, una época en la que aumenta el uso de gasolina y combustibles debido a los viajes y al mayor movimiento económico.
Además, la guerra ha generado fuertes problemas en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde pasa una gran parte del petróleo del mundo. Los ataques a infraestructura energética y las restricciones en esa zona ya han sacado del mercado más de 14 millones de barriles diarios, convirtiéndose en una de las mayores crisis de suministro registradas.
Para intentar evitar un impacto más fuerte, la AIE puso en marcha una medida histórica: liberar 400 millones de barriles de petróleo de reservas estratégicas entre sus países miembros.
Actualmente esos barriles están llegando al mercado a un ritmo de entre 2,5 y 3 millones de barriles diarios, pero el problema es que ese alivio podría acabarse pronto. “La solución más importante es la apertura total e incondicional del estrecho de Ormuz”, señaló Birol.
Una recuperación lenta
Las preocupaciones también están puestas en lo que pueda pasar después. Según la AIE, recuperar la producción de petróleo en Oriente Medio no será algo rápido y algunos países podrían enfrentar mayores dificultades. “Mi mayor temor es Irak”, aseguró Birol, al explicar que el país ha sufrido fuertes pérdidas económicas y que algunos campos petroleros cerrados podrían tardar en volver a operar.
Producción récord no resolvería la crisis
Un factor que está llamando la atención es que Estados Unidos podría aumentar su producción de petróleo en los próximos años, aunque los expertos no creen que sea suficiente. La mayoría de analistas prevé un crecimiento moderado de la producción de petróleo de esquisto, mientras que la Administración de Información Energética de EE.UU. estima que la producción del país alcanzaría un récord de 14,1 millones de barriles diarios en 2027. Sin embargo, el mercado considera que este aumento ayudaría a aliviar parte de la presión, pero no resolvería por sí solo el déficit generado.