Wall Street cree que es un buen momento para comprar acciones en la región
miércoles, 18 de marzo de 2026
Las acciones latinoamericanas cotizan más baratas que sus pares en mercados desarrollados: el múltiplo P/E proyectado del índice Msci América Latina está cerca de 11 veces utilidades futuras
Las bolsas de América Latina atraviesan un momento de tensión tras el reciente repunte del precio del petróleo. El crudo pasó de niveles cercanos a US$80 por barril a superar los US$100, impulsado por la escalada del conflicto entre EE.UU., Israel e Irán. Este movimiento ha generado incertidumbre sobre la inflación, las tasas de interés y el crecimiento económico, factores que suelen condicionar la decisión de los inversionistas y el desempeño de los mercados de renta variable.
Durante los primeros meses del año, los índices bursátiles latinoamericanos mostraban avances importantes. El Ibovespa de Brasil acumulaba 15% de ganancia, el Msci Perú cerca de 17% y el Colcap de Colombia alrededor de 7%. Este desempeño se apoyaba en la expectativa de recortes de tasas de interés, en un dólar más débil y en valuaciones relativamente bajas frente a mercados desarrollados como Estados Unidos.
Sin embargo, el aumento del petróleo alteró ese panorama. Los costos más altos de energía y transporte impactan directamente en la economía, presionando la inflación y generando dudas sobre posibles ajustes en las tasas de interés por parte de los bancos centrales. Oscar Ferney Rincón Silva, director de Acipet, explica que “el encarecimiento del petróleo suele trasladarse a mayores costos en la economía y eso presiona la inflación. En ese escenario, los bancos centrales podrían verse obligados a mantener o subir las tasas de interés para evitar que los precios sigan aumentando”.
A pesar de estas tensiones, Wall Street y otros analistas internacionales comienzan a mirar la reciente corrección como una oportunidad. Las acciones latinoamericanas cotizan más baratas que sus pares en mercados desarrollados: el múltiplo P/E proyectado del índice Msci América Latina está cerca de 11 veces utilidades futuras, frente a 21 veces en Estados Unidos. A nivel país, Brasil se ubica en 9 veces, Colombia en 7,5 y México en 13,6. Esto sugiere que, pese a la volatilidad, existe espacio para invertir con un horizonte de mediano plazo. Si el petróleo deja de ser una amenaza creciente y se estabiliza, las bolsas latinoamericanas aún podrían recuperar parte del terreno perdido, especialmente en empresas ligadas a commodities o en aquellas que ya corrigieron bastante.
Históricamente, los movimientos bruscos del petróleo han coincidido con caídas temporales de las acciones latinoamericanas. Según datos de BCA Research, en episodios anteriores donde los precios del Brent subieron de manera significativa, las acciones de la región cayeron entre 25% y 65% en dólares. Esta vez, la corrección ha sido mucho menor, alrededor de 8%, lo que refuerza la percepción de que podría tratarse de una oportunidad de compra selectiva más que de un deterioro estructural del mercado.
El futuro de las bolsas latinoamericanas dependerá de tres factores clave: la trayectoria del petróleo, la evolución de las tasas de interés y la inflación en Estados Unidos, y el comportamiento del dólar frente a las monedas locales. La combinación de estos elementos definirá si los inversionistas pueden aprovechar el descuento relativo de la región o si la volatilidad continuará marcando el ritmo de los mercados.
En este contexto, el debate entre Wall Street y los analistas locales es claro: las bolsas latinoamericanas presentan riesgos derivados del petróleo, pero también ventajas frente a otros mercados, con valuaciones más bajas y empresas con bases sólidas que podrían resistir un entorno incierto. La clave está en invertir de manera selectiva.
Optimismo desafía el alza del petróleo
Mientras las bolsas latinoamericanas registran correcciones, los mercados estadounidenses muestran un comportamiento que refuerza la percepción de oportunidad. El martes 17 de marzo, las acciones en Estados Unidos avanzaron, ya que los inversionistas aprovecharon las caídas recientes para comprar, demostrando confianza a pesar del conflicto en Irán. El S&P 500 subió 0,3%, recuperándose de un nivel de soporte clave tras cuatro días de pérdidas, mientras que el Nasdaq 100, con fuerte presencia tecnológica, ganó 0,5%.