Wall Street se dispara y el brent se hunde tras la reapertura del estrecho de Ormuz
sábado, 18 de abril de 2026
El brent llegó a caer más de 11% en la jornada y tocó niveles cercanos a los US$86 por barril. En Wall Street, el Dow Jones subió 2,05%, el S&P 500 avanzó 1,28% y el Nasdaq ganó 1,51%
Los mercados globales vivieron ayer una de las jornadas más movidas del mes, marcada por un giro brusco en el frente geopolítico y energético. El anuncio de Irán de la reapertura total del estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde transita cerca de 20% del petróleo mundial, cambió de inmediato el panorama financiero: el crudo se desplomó, mientras las bolsas internacionales se dispararon por el alivio en el riesgo de suministro.
El petróleo brent llegó a caer más de 10% en la jornada y tocó niveles cercanos a los US$86 por barril, su punto más bajo desde el 10 de marzo de 2026. La fuerte corrección respondió a la confirmación de que el paso marítimo fue reabierto completamente para el tránsito comercial, tras el alto el fuego entre Israel y el Líbano y la disminución de tensiones con Irán. El mercado eliminó de golpe la prima de riesgo que había sostenido los precios en las últimas semanas ante el temor de un posible cierre del estrecho.
El anuncio fue realizado por el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien señaló que todos los buques mercantes podrían volver a transitar por la zona estratégica durante el periodo de tregua. La medida fue posteriormente respaldada por declaraciones del presidente Donald Trump. Aunque aún persisten diferencias diplomáticas, el mercado interpretó el movimiento como una señal clara de distensión.
En contraste directo con el petróleo, los mercados bursátiles reaccionaron con un fuerte apetito por el riesgo. En Wall Street, el Dow Jones subió 2,05% hasta los 49.578 puntos, el S&P 500 avanzó 1,28% hasta 7.131 unidades y el Nasdaq ganó 1,51% hasta 24.467 puntos. El Russell 2000, que agrupa compañías de menor capitalización, fue el más dinámico con un alza de 2,52%, reflejando una recuperación generalizada del mercado estadounidense. En Europa, el Ibex 35 de Madrid repuntó 2,24%, mientras el índice general avanzó 2,11%, en línea con el optimismo global.
El repunte de las bolsas estuvo directamente relacionado con la caída del petróleo, que redujo las expectativas de inflación global y alivió las presiones sobre los bancos centrales. Con menores costos energéticos, los inversionistas comenzaron a anticipar un escenario más favorable para la Reserva Federal, incluyendo la posibilidad de recortes de tasas de interés antes de que finalice el año.
La caída del petróleo también tuvo un impacto inmediato en los mercados de bonos y en la volatilidad. El índice VIX retrocedió, reflejando menor incertidumbre, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense descendieron. La tasa del bono a 10 años cayó hasta 4,24%, en un contexto en el que los inversionistas buscan activos más seguros.
Impacto en las empresas
El comportamiento de los sectores fue desigual. Las empresas vinculadas al consumo, transporte y turismo registraron fuertes avances, impulsadas por la expectativa de menores costos energéticos. Las aerolíneas fueron uno de los segmentos más beneficiados, mientras que el sector energético sufrió caídas, con retrocesos en grandes petroleras como ExxonMobil y Chevron, afectadas por el desplome del crudo.
El movimiento también se reflejó en los mercados de materias primas y divisas. El dólar perdió terreno frente a una canasta de monedas internacionales. Al mismo tiempo, el oro mostró movimientos moderados, mientras los inversionistas rotaban capital hacia activos de renta variable.
La atención se centra en la política monetaria
La reducción del riesgo geopolítico en Medio Oriente eliminó uno de los principales focos de incertidumbre de los mercados en las últimas semanas. Esto permitió que los inversionistas volvieran a enfocarse en los fundamentos económicos, especialmente en los resultados corporativos y la trayectoria de la política monetaria. De hecho, el mercado ahora centra su atención en la Reserva Federal, que en los próximos días escuchará nuevas intervenciones de sus miembros antes del inicio del periodo de silencio previo a la decisión de tasas del 29 de abril.