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Warren Buffett: los mejores consejos de inversión sacados de sus 59 cartas anuales

RIPE:

Buffett aprovecha siempre para instruir a sus destinatarios en el mundo de las finanzas y compartir su sabiduría a la hora de leer los mercados

Expansión - Madrid

Tras seis décadas divulgando cultura financiera entre sus accionistas, las cartas que cada año escribe el 'Oráculo de Omaha' incluyen lecciones tan reveladoras que ya forman parte de la 'biblia' de la inversión.

La carta que este año ha firmado Warren Buffett para sus accionistas en la que rinde un sentido homenaje a su amigo y difunto socio en Berkshire Hathaway, Charle Munger, pasará a la historia como una de las joyas del legado que el Oráculo de Omaha ha construido a lo largo de las últimas seis décadas.

La junta de este año, que se celebrará en mayo, es la primera en la que Buffett aparecerá en el escenario sin Munger, su histórico compañero, por lo que ha querido darle un toque más personal a la convocatoria, incluso familiar, al mencionar también a su hermana Bertie. ¿Poco ortodoxo para una de las mayores compañías cotizadas del mundo? Sin duda, pero Buffett ya tiene a sus inversores acostumbrados a no dejarse llevar por los corsés de Wall Street.

La primera carta de Berkshire Hathaway se envió en 1965, firmada por Malcom Chace Jr y Kenneth Chace, por aquella época presidentes de Berkshire, aunque en realidad fue Warren Buffett quien la escribió. Hoy, estas misivas son una crónica de cómo evolucionó el mayor error que, según sus propias palabras, cometió el Oráculo de Omaha: comprar Berkshire, una empresa textil quebrada con la que no sabía qué hacer.

Fue Charlie Munger, al que define como el "arquitecto", quien le ayudó a crear el exitoso hólding que es hoy, con intereses en sectores tan dispares como el asegurador, el de ferrocarril, la energía o los dulces, al tiempo que es uno de los principales accionistas de compañías como Apple, Bank of America o Coca-Cola.

En esas cartas, Buffett aprovecha siempre para instruir a sus destinatarios en el mundo de las finanzas y compartir su sabiduría a la hora de leer los mercados. Con un tono amable y, sobre todo, divertido. Este año ha citado a su hermana, y en ocasiones anteriores a jugadores de béisbol, actrices, canciones country e, incluso, la Biblia.

¿Cómo te diriges a tus accionistas en plena crisis financiera? Con sinceridad: "Es hora de comerse el brócoli". Así empezaba la carta de 2007.

The Wall Street Journal ha hecho un repaso del legado epistolar de Buffett y éstas son algunas de sus lecciones:

1982: Pocos milagros

"Los inversores siempre pueden comprar sapos al precio que valen los sapos. Si, en cambio, financian a princesas que desean pagar el doble por el derecho a besar al sapo, más vale que esos besos contengan auténtica dinamita. Hemos visto muchos besos, pero muy pocos milagros".

1987: Brotes de contagio

"En la comunidad inversora siempre habrá brotes ocasionales de esas dos enfermedades súper contagiosas que son el miedo y la codicia. El calendario de estas epidemias será impredecible. Y las aberraciones del mercado producidas por ellas serán igualmente impredecibles, tanto en duración como en grado. Nunca tratamos de anticipar la llegada o la partida de ninguna de estas enfermedades. Nuestro objetivo es más modesto: intentamos ser temerosos cuando los demás son codiciosos y ser codiciosos sólo cuando los demás son temerosos".

1992: Terreno de juego

"Al invertir, al igual que en el béisbol, para contar carreras en el marcador hay que mirar el terreno de juego, no el contador."

1993: Baja la marea

"El huracán Andrew destruyó pequeñas aseguradoras y despertó a algunas compañías más grandes para que se dieran cuenta de que su protección de reaseguro contra catástrofes estaba lejos de ser adecuada. Sólo cuando baja la marea se sabe quién ha estado nadando desnudo".

2000: 'Mea culpa'

"Hasta el inspector Clouseau podría encontrar al culpable del año pasado: el presidente. Lo que más nos perjudicó el año fue el bajo rendimiento de la cartera de acciones de Berkshire, y la responsabilidad de esa cartera, dejando de lado la pequeña parte liderada por Lou Simpson, de Geico, es enteramente mía".

2006: Prosperidad

"Ha sido fácil para Berkshire y otros propietarios de acciones americanas prosperar. Entre el 31 de diciembre de 1899 y el 31 de diciembre de 1999, por poner un ejemplo a muy largo plazo, el Dow Jones pasó de 66 a 11.497... Esta enorme subida se produjo por una sencilla razón: a lo largo del siglo, las empresas estadounidenses lo hicieron extraordinariamente bien y los inversores se subieron a la ola de su prosperidad".

2012: Pensar en el precio

"La primera ley de la asignación de capital -tanto si se destina a adquisiciones como a recompras de acciones- es que lo que es inteligente a un precio es tonto a otro".

2012: El sabio y el tonto

"En los últimos 15 años, tanto las acciones de Internet como las viviendas han demostrado los extraordinarios excesos que se pueden crear al combinar una tesis inicialmente sensata con la promesa de unos precios al alza. Pero las burbujas que crecen lo suficiente explotan inevitablemente. Y se confirma una vez más el viejo proverbio: Lo que el sabio hace al principio, el tonto lo hace al final".

2017: Chaparrón de oro

"Charlie y yo no tenemos un plan mágico, salvo soñar a lo grande y estar preparados mental y financieramente para actuar con rapidez cuando se presenta la oportunidad. Cada década más o menos, nubes oscuras cubren los cielos económicos, y llueve oro brevemente. Cuando se producen estos chaparrones, es imperativo que nos apresuremos a salir al exterior con cubos, no con cucharillas".

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