Arbitraje: termómetro de la inversión en obras

En una década, los arbitrajes subieron 230%

Carlos Ortega

Existe un factor importante que es un termómetro de la inversión en infraestructura en los mercados en desarrollo: la estabilidad del sistema jurídico, y en especial, su confianza en el arbitraje local cuando surgen las disputas. Es importante que las empresas confíen en los prospectos de inversión, pero también necesitan saber que en caso de disputa, podrá resolverse de una manera justa y transparente cualquier controversia.

Muchos gobiernos latinoamericanos están en el proceso de construir esta confianza, imparcialidad y transparencia, reforzando la efectividad del arbitraje local. La confianza en el arbitraje es de vital importancia para los gobiernos de América Latina, dado que son conscientes de la necesidad de atraer bancos de inversión y fondos de cobertura globales para financiar los proyectos de infraestructura cada vez más grandes y vitales para el crecimiento económico.
Un escenario demasiado común en América Latina se está convirtiendo en algo del pasado. Previamente, al surgir una disputa sobre un contrato entre una empresa extranjera y una agencia gubernamental, un funcionario de la agencia recibiría instrucciones de un superior de pagar a la empresa extranjera los daños establecidos por el gobierno. El funcionario a cargo de realizar el pago era objeto de auditorías e investigaciones para determinar si el pago estaba en regla. En caso de cuestionarse la legitimidad del pago, el funcionario a cargo de realizarlo sería inculpado de la misma forma que el superior que lo ordenó. Si, por el contrario, actualmente árbitros confiables son quienes establecen el pago, el funcionario del gobierno a cargo de realizarlo está en un terreno seguro al estar acatando un laudo arbitral imparcial.

A medida que los tribunales de arbitraje de América Latina construyen una reputación de ser transparentes e imparciales, se corre la voz. Y mientras lo hace, las empresas privadas están más dispuestas a resolver las disputas localmente. La Cámara de Comercio Internacional (CCI) informa que los arbitrajes locales en América Latina aumentaron 230% entre 2005 y 2015. Muchos de estos casos son en contra de los gobiernos; ahora se están adjudicando las disputas a los tribunales locales de arbitraje, pero no hace mucho hubieran sido llevadas a las cortes internacionales como la Corte Internacional de Arbitraje en París o el Centro Internacional de Resolución de Disputas (Icdr, por sus siglas en inglés) en Nueva York.

Brasil, Colombia, Perú y Chile son los países que han liderado el cambio hacia procesos sólidos de arbitraje local. No es coincidencia que estos tres países estén entre los que más invierten en infraestructura en América Latina. Los esfuerzos de estos tres países y sus gobiernos por ser destinos estables para las inversiones incluyen el desarrollo de competencias respetables en el arbitraje local.

Las economías en desarrollo en América Latina tienen necesidad de inversionistas extranjeros, especialmente bancos de inversión y fondos de cobertura. Para crear confianza entre los inversionistas extranjeros, muchos países latinoamericanos están estabilizando sus sistemas tributarios y cumpliendo con los estándares reglamentarios internacionales de los mercados de capitales.

Es de vital importancia poder confiar que cuando hacemos negocios en un país, existe una manera transparente y confiable para resolver las disputas que inevitablemente surgirán. Los estándares del arbitraje local son un termómetro exacto de la estabilidad empresarial y una forma importante de medir la seguridad de invertir en un determinado país.

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