Lo que deben tener los sistemas integrados de transporte

Meyling Fois

Las ciudades de todo el mundo tienen un problema creciente de transporte urbano: congestión, accidentalidad, dificultad en el acceso y problemas de iniquidad.

En la actualidad, los problemas que más afectan la movilidad urbana se generan por la falta de integración tarifaria e inseguridad física y operacional, siendo ambas situaciones muy comunes en el transporte público y superficial de la mayoría de las capitales latinoamericanas.

Para encontrar una salida que se ajuste a las necesidades de la comunidad, se plantean diversas soluciones para ser evaluadas de acuerdo al contexto de cada urbe. La primera está relacionada directamente con la construcción de infraestructura. La segunda con el desarrollo de proyectos de transporte público. Y otras soluciones incluso están enfocadas en el uso masivo de bicicletas y esquemas de promoción de vehículos alternativos.

Pero, ¿qué debería tener un buen Sistema Integrado de Transporte?
Una red de transporte integrada debería proporcionar más calidad en los desplazamientos de los usuarios y reducción en los tiempos, costos de viaje, congestionamiento y contaminación ambiental. Por ejemplo, un sistema automatizado de recaudo, como parte de una solución de movilidad urbana más sostenible, permitiría:

Optimización de costos del servicio de transporte; facilidad de acceso a los usuarios y menor tiempo de embarque; control de usuarios, gratuidades y beneficiarios; mayor seguridad en el proceso de recaudo y reducción de la evasión; generación de estadísticas; control de la operación y mejor planificación del servicio; flexibilidad en la estructura tarifaria (tarifas integradas entre distintos medios u operadores, tarifas temporales, segregadas, etc.)

Modelo ideal para América Latina Un trabajo mancomunado de todos los involucrados en la operación del transporte público (usuarios, operadores y/o transportistas, instituciones financieras y entes gubernamentales), puede lograr la adecuada definición, planificación y puesta en marcha de un sistema integrado. Y llevar a cabo con éxito una solución inteligente adaptada a las necesidades reales de la población.

El modelo operativo óptimo incentiva el uso masivo del transporte público y se fundamenta en la participación activa de todos los actores, cada uno con funciones claramente definidas. Y bajo un marco legal que estipula deberes y derechos orientados a la sustentabilidad social, económica y ambiental.

Teniendo en cuenta lo anterior, existen cuatro pilares fundamentales a considerar para garantizar beneficios a los usuarios en un sistema integrado de transporte: diseño operativo que permita optimizar el tamaño de la flota, reducir los costos de operación y cubrir la demanda de transporte; nuevo esquema institucional bajo una organización con ordenamiento jurídico claro enmarcado en un nuevo modelo empresarial; infraestructura y equipamiento urbano que incluye la integración física y tarifaria de la operación, las vías, los paraderos y los patios; y plataforma tecnológica conformada por equipos para unificar el acceso, circulación, control y aseguramiento de los usuarios.

Los beneficios de la armonización del servicio público
El tiempo de acceso a 500.000 puestos de trabajo oscila entre 20 y 25 minutos en aquellas ciudades con una cuota elevada de desplazamientos en un transporte público armonizado o integrado, a pie y en bicicleta, como Munich y Singapur, mientras que puede llegar a 55-70 minutos en ciudades como Houston o Melbourne, que son sumamente dependientes del automóvil particular.

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