‘Los costos logísticos no frenan el crecimiento del sector’: Fedepalma

Margarita Matías

Aunque de cara a la globalización los palmicultores parecieran estar listos, entre otras razones porque desde la década de los 90 se empezaron a preparar para el comercio internacional, y de hecho la meta ahora es triplicar la producción en los próximos años, aspectos logísticos limitan actualmente el crecimiento en el exterior.

En entrevista con LR, el presidente de Fedepalma, Jens Mesa, señaló que competir con países como Indonesia o Malasia es prácticamente imposible en la actualidad, especialmente por los costos logísticos. Sin embargo, fue claro al explicar que los empresarios del sector están en el grupo de los que trabajan por mejorar en competitividad.

¿Los palmicultores están preparados para la apertura comercial del país?
Esa apertura al mercado internacional ya está hecha. El nicho de colombia es de 46 millones de personas, y aunque es importante, es pequeño para el empresario que esté pensando en una dimensión mayor. En los 90 tomamos la decisión de que nuestro futuro estará en el mercado internacional, no tenemos otro camino. Los agricultores y ganaderos no podemos seguir lamentándonos por los TLC, mirándolos a la defensiva, tenemos que ponernos a trabajar y mirar cómo nos volvemos más competitivos y productivos. Estoy seguro de que en muchos renglones del agro es posible. En el sector de la palma lo hemos logrado y lo estamos haciendo, sin embargo, eso no quiere decir que no tengamos desafíos.

¿Cuáles son esas dificultades?
Traer una tonelada de aceite de palma de Malasia o Indonesia, que quedan al otro lado del mundo, a la Costa Caribe colombiana cuesta US$80, y mover una tonelada de aceite de Villavicencio a Barranquilla o Santa Marta vale US$160. Cuando uno ve eso pensaría que no se puede, y sabemos que es un problema enorme. Pero estamos viendo cómo se supera y cómo trabajamos de la mano del Gobierno para que se desarrolle la infraestructura necesaria para que tengamos costos logísticos razonables. Porque frente a eso me pregunto, ¿vamos a llorar o nos vamos a poner a trabajar? Y nosotros estamos en el grupo de los que queremos trabajar para poder aprovechar las oportunidades.

¿Cómo se está haciendo esa transformación?
Lo primero que logramos como sector de la mano del Gobierno anterior fue el desarrollo del Programa Nacional de Biodiesel. Hoy vendemos tanto biodiesel como aceite al mercado tradicional de comestibles. En 2011 el 40% de la producción se destinó a alimentos, el 41% al biodiesel, y el 19% a las exportaciones. Al vender localmente no tenemos que asumir los sobrecostos de la mala logística. Hoy estamos viendo cómo volvemos a reactivar la exportación por el río Meta para llegar a Venezuela, y ver cómo salimos al Caribe y al resto del mundo. Esos proyectos pueden parecer monumentales, pero hay que estar dispuestos a hacerlos para que el futuro no tenga los mismos problemas de hoy.

¿Por qué no enfocarse en zonas cercanas a puerto?
Ese es el mensaje para los inversionistas, que hagan sus cuentas, porque el tema no solo es para sacar los productos. Hoy cualquier bulto de fertilizante tiene también la sobrecarga de ese exceso de valor en la logística. Yo no tengo ninguna duda de que en un escenario donde todo lo tengo que exportar, quien está al lado del puerto está en mejores condiciones que quien está lejos.

¿En cuánto tiempo se ampliarán las exportaciones?
Ya tenemos sembrado para prácticamente triplicar las exportaciones que estamos haciendo en unos cuatro o cinco años. Estamos exportando cerca de 200.000 toneladas, y creemos que llegaremos a 700.000 toneladas. La palma nueva necesariamente tendremos que orientarla al mercado internacional, a menos de que se nos den oportunidades como la ampliación de la mezcla de biodiesel. Porque tanto en caña como palma la materia prima está sembrada, o sea que el aumento se puede dar sin ningún problema. Necesitamos es la decisión del Gobierno para el montaje o ampliación de plantas.

¿La palmicultura se podrá desarrollar en la Altillanura?
Nosotros hemos venido advirtiéndole a los inversionistas, porque finalmente la siembra de palma es una iniciativa de los inversionistas, que hoy los Llanos Orientales tienen muchos problemas y retos que, quien decida sembrar, tiene que saber que existen. En ese sentido, estamos viendo cómo trabajamos en distintos proyectos para poner a navegar el río Meta y mejorar el acceso a esta zona. Esto mismo queremos hacer con el río Magdalena, para que desde la región del Magdalena Medio podamos llevar la producción del sector palmicultor hasta el puerto de Barranquilla.

La opinión

Carlos Murgas
Ex ministro de Agricultura y Palmicultor

'Para que se pueda mantener la buena proyección del sector palmicultor es necesario que el Gobierno no cambie las reglas de juego'.