Los puntos críticos del gasoducto de occidente

Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co

Un trazado en una geografía quebrada, un invierno sin precedentes, un cambio del uso del suelo sin control alguno por parte de las autoridades, y la poca capacidad de reacción en prevención y previsión, tanto del Gobierno como de los privados que lo operan, han convertido el gasoducto Mariquita-Cali en una infraestructura vulnerable que ha dejado en entre dicho el nivel de confiabilidad del gas natural como servicio.

De esta red se alimentan más de 1,1 millones de usuarios en el occidente del país, 316 industrias y 140 estaciones de servicio.

El gasoducto opera desde 1997 con cobertura para siete departamentos (Tolima, Valle del Cauca, parte de Cauca y Eje Cafetero). Pero fue hasta noviembre de 2011, cuando se dio la primera ruptura y suspensión del servicio por un derrumbe en el tramo Mariquita-Manizales, que se empezó a desnudar una fragilidad en el servicio de gas natural que nadie había medido.

Lo que reporta Transgas de Occidente, propietario y operador de la infraestructura, cuyo principal accionistas es la firma Transcanadá, es que en el trayecto de la red, de 344 kilómetros en su línea principal y de 430 en ramales, hay registrados seis puntos críticos de los cuales por lo menos cuatro, ubicados entre Mariquita y Manizales, originaron suspensión del servicio por ruptura de la tubería. Los otros dos puntos están en Palmira y en el ramal Armenia. En total, sumada la última emergencia del pasado lunes y en tan sólo seis meses, los usuarios que dependen de este gasoducto se han quedado sin gas por 21 días hasta hoy. Pero en el trayecto, de acuerdo con Transgas, hay por lo menos 30 puntos que registran riesgo.

La problemática ha sido la misma: asentamientos por debilidad del terreno. Según ha dicho Transgas, la situación es delicada. Y es que además del invierno, en esta zona del trazado del gasoducto, en la cresta de la cordillera Central, se ha ejercido por años actividades económicas como la ganadería con sobrepastoreo. Eso debilita los taludes. El gobernador de Caldas, Guido Echeverri, reconoce que no ha habido control de las autoridades ambientales. 'Esa zona ha cambiado su vocación productiva. Allí debería haber sólo bosque. Creo que llegó la hora de intervenir', dijo.

Transgas señala que han multiplicado por 5 las inversiones en mantenimiento y reparación que realizaba en la red por año, para colocar en 2012 más de $35.000 millones, que se suman a unos US$3 millones que vale una tecnología sofisticada que aplicarán en el segundo semestre.

'Todos lo puntos críticos están bajo obras la mayoría ya casi terminados. Estamos hablando con alcaldes y gobernadores de los planes que tenemos para ser más preventivos. Estamos haciendo inversiones y vamos a traer dos tecnologías para detectar sitios con posibles tensiones en el tubo para repararlos antes de las rupturas', señala el gerente de la firma, David De Gruyter.

Pero estas acciones no blindan al gasoducto y la posibilidad de tener nuevas emergencias están ahí. Quienes han padecido por los reiterados cortes de los servicios, que además de los residenciales se suman las industrias grandes consumidoras, comerciantes y transportadores, piden soluciones de fondo y no pañitos de agua tibia, para recuperar la confiabilidad en el servicio. 'Es una situación crítica para el comercio y una suspensión en el servicio genera una disminución en la dinámica económica de la ciudad en sectores puntuales como restaurantes y panaderías', dijo la directora de Fenalco Caldas, Gloria Patria Arias.

La gerente de la Andi Caldas, Irene Mejía, agregó que 'muchas empresas dependen del combustible, y aunque ha habido inconvenientes, sigue siendo el más barato. De todas formas, cualquier corte afecta la producción'.

El director ejecutivo de Fendipetróleo en Risaralda, Alberto Arias, sostuvo que no hay confiabilidad en el sistema ni en el servicio de gas. 'Sólo en esta última emergencia las estaciones de servicio que ofrecen gas han dejado de vender unos $400 millones. Lo más grave es que no se ven acciones del Ministerio de Minas', agregó. Las soluciones pasan por redefinir rutas del gasoducto y planes B como interconexiones con redes, como lo ha dicho Transgas, o introducir gas licuado desde Buenaventura mediante una planta de regasificación. Pero todo esto cuesta, y lo paradójico del asunto es que la confiabilidad del servicio de gas natural, la tendrían que pagar los usuarios. La Creg estudia fórmulas y proyectos que ya tiene sobre la mesa. 'Eso debe decidirse a nivel nacional', dice De Gruyter.

Afectados continúan a la espera del servicio
Al cierre de esta edición se esperaba que Transgas de Occidente restableciera el servicio de gas por el gasoducto Mariquita-Cali, como lo anunció el miércoles. Sin embargo inconvenientes en el sitio de reparación de la tubería, que sufrió una ruptura, retrasó los trabajos. Lo cierto es que ayer en la tarde Efigas y Gases de Occidente, distribuidoras del combustible ya reportaban suspensión en el servicio en la mayor parte del mercado, afectando a más de 1,1 millones de usuarios en el occidente del país. Sin embargo advirtieron que si a las 12 de la noche de ayer Transgas empezaba a distribuir, era posible que hoy el servicio se restableciera.

Las opiniones

Jaime Colmenares
Gerente de Sucromiles

'Se ha incrementado $50 millones por día el costo de nuestra producción porque al no haber gas, hemos tenido que cambiar el combustible de las calderas a crudo de castilla'.

David de Gruyter
Gerente general de Transgas de Occidente

'Tenemos 6 puntos críticos y todos los estamos interviniendo, la mayoría ya casi terminados. Estamos hablando con alcaldes de los planes que tenemos para prevenir emergencias'.

Alberto Arias
Director ejecutivo de Fendipetróleo Risaralda

'Se perdió la confianza en el servicio de gas natural y lo más grave es que no se ven medidas del Ministerio de Minas que poco ha pensado en esa situación'.