Mala planeación retrasa megaobras nacionales

Ana Bedoya Jimenez

El país enfrenta grandes problemas de competitividad ante los actuales Tratados de Libre Comercio. Es claro que la única forma de aprovechamiento es la modernización de la precaria infraestructura vial. Para ello, es necesario que se incremente el volumen de inversión en infraestructura con el fin de consolidar un crecimiento económico sostenible.

Para Alejandro Vera, Vicepresidente de Asociación Nacional de Instituciones Financieras, Anif, Colombia está creciendo aproximadamente 4.7% según el último dato del primer trimestre de 2012. “Es una cifra cercana al potencial del índice económico del país, lo que significa que se comportará estable durante el año”, aseguró.

Sin embargo, renglones claves para el desarrollo del país como la infraestructura de transporte sigue rezagada. De acuerdo con las cifras del Dane, en 2011 este sector registró un crecimiento de 6.5% en el volumen de inversiones ejecutadas para la construcción de obras civiles. Dicho crecimiento tuvo origen en la construcción de infraestructura minero-energética y de agua y no propiamente en carreteras como se esperaba.

El problema de las megaobras del país no solamente ha estado vinculado a la falta de recursos financieros para la actualización de vías sino también a la carencia de creación de planes de construcción. “Existen grandes problemas en la estructura de proyectos ya que no son tan eficientes como quisiéramos. Cuando se organizan los proyectos, han habido graves problemas con la disputa de terrenos, permisos ambientales, relación con las comunidades étnicas y de administración financiera”, explicó Vera.

El actual gobierno, tuvo que utilizar sus dos primeros años para convertir el Instituto Nacional de Concesiones, Inco, en la nueva Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, con el fin de mejorar la institucionalidad del sector que todavía está lejos de mostrar eficiencia y competitividad.

Según José Stalin Rojas, director del Observatorio de Movilidad y Logística de la Universidad Nacional, en estos dos años el gobierno de Juan Manuel Santos y el Ministerio de Transporte se han encargado de organizar el sector y al mismo tiempo de buscar recursos para inversión en grandes obras. Con la reestructuración de la ANI el crecimiento será notable en los próximos dos años. “En este momento, la infraestructura no ha avanzado lo que se requiere porque el gobierno se ha dedicado a transformar los organismos, a establecer normas como la asociación público- privada y a planear la inversión. Hasta ahora no se ha visto que haya una crecimiento significativo debido a las transformaciones que ha hecho el Estado”, dijo.

El Ministerio de Transporte en compañías de sus entidades adscritas elaboró un portafolio de proyectos que consta de 70 proyectos viales, férreos, fluviales aeroportuarios y portuarios que representan 18 billones de inversión anuales desde 2014. En 2018, según el documento, se estiman inversiones de $6 billones para obras públicas y de $12 billones a través del sector privado.

Por su parte, Juan Martín Caicedo, Presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, asegura al respecto que aunque el gobierno ha hecho importantes anuncios sobre planes de inicio de obras, éstas s sólo se convertirán en inversiones reales tan pronto se inicien y se hagan los desembolsos correspondientes.

Sin embargo, es clara la necesidad que tiene el país de aumentar el volumen de inversiones en infraestructura para afianzar la competitividad regional. El país debe ponerse al día en esta materia y optimizar la interconexión con los mercados globales.

“Necesitamos pasar de 3.5% actual en inversión al 6% de inversión anual en infraestructura para lograr desatracaron y empezar a competir para generar el crecimiento soñado a largo plazo”, explicó Vera y añadió que específicamente en transporte se debería pasar de 1% anual a 3% para lograr hacer las carreteras que necesita el país.