Modelo de oferta y demanda en transporte de carga

Jaime Sorzano

Desde hace varios años se toman decisiones en Colombia en materia de parque automotor de transporte terrestre de carga, al margen de procedimientos y herramientas científicas de investigación en esta materia por demás delicada, debido a su alto impacto en la prestación del servicio, en el mantenimiento y conservación de la infraestructura, en materia ecológico ambiental y en materia socioeconómica para la comunidad camionera del país.

También desde hace varios años se viene hablando del compromiso del Ministerio del ramo, respecto a la realización de los estudios e implementación de los modelos correspondientes con base en una política pública, cuyos principios se desconocen.

Medidas como la chatarrización vehicular, la introducción de la caución o póliza para la matrícula de vehículos, entre otras, han sido asumidas sin un real conocimiento del comportamiento de las variables de oferta y demanda en el mercado de transporte como debería ser; hoy en realidad se desconoce a ciencia cierta cuántos vehículos existen de servicio particular y de servicio público y, cuántos en realidad se requieren para la prestación normal de este servicio público esencial.

En virtud de ello desde hace año y medio se creó al interior del Ministerio la “mesa de trabajo” para el diseño y puesta en marcha del denominado modelo de oferta y demanda, de lo cual debemos resaltar su estructuración lógica y la bondad del planteamiento teórico. Sin embargo también debemos insistir en que, tratándose de una herramienta por largo tiempo esperada, es injustificable que en la actualidad no esté operando y, en consecuencia las decisiones en la materia también carezcan de este soporte técnico.

Desde el punto de vista de la oferta las cifras del parque automotor de carga permanencen desactualizadas con varios años de atraso sin posibilidades de actualización en tiempo real para las distintas configuraciones vehiculares, modelos y tipos de carrocerías. Tampoco se conoce el estado real técnico operacional del parque automotor disponible.

Por el lado de la demanda tampoco se dispone de la información correspondiente por mercados relevantes, rutas y tipos de carga, cuya cotejación con la oferta vehicular permitiría la mejor toma de decisiones al respecto.

Más allá de ello la política integral en la materia debería responder cuestiones tales como, la vida útil vehicular, las reglas del juego para matricular, mantener y retirar los vehículos de servicio público, los criterios para incentivar o desincentivar dichas novedades, las reglas específicas de la chatarrización y otros asuntos pertinentes. También desde hace muchos meses el Ministerio de Transporte viene advirtiendo respecto a la aparición de un documento Conpes específico para este asunto, el cual permanece entre el tintero.

Sin dudarlo el modelo de oferta y demanda se constituye en un pilar básico de la política buscada y permitirá resolver de una vez por todos los interrogantes que hoy afectan un aspecto clave en la prestación del servicio como lo es la disposición, evaluación y evolución del parque automotor.

Presupuesto para obras públicas es insuficiente:CCI
De acuerdo con Juan Martín Caicedo, presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, para el presupuesto se designarían $3 billones para obras lo que es una suma insuficiente para las metas del gobierno. Por ejemplo,l Instituto Nacional de Vías (Invías) solicita cerca de $51.000 millones para nuevos estudios, pero solo se le asigna para este propósito “la ínfima suma” de $9.000 millones.