Movimiento de viajes en Megabús bajó 6,5% entre enero y agosto

Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co

La situación del sistema de transporte de Pereira Megabús, que lleva seis años operando, no sólo no despega en el tema de la demanda, sino, además, ayer registró una huelga de conductores, que se levantó tras ocho horas de parálisis, porque uno de los dos operadores, Promasivo, no había cumplido con compromisos salariales.

Aunque Promasivo tiene problemas administrativos y de hecho hoy está bajo la lupa del ente gestor (del mismo nombre del sistema) cumpliendo con un cronograma de mantenimiento de la flota, ante falencias en la prestación del servicio, no es un secreto que la caída en el movimiento de pasajeros del transporte masivo, también afecta el funcionamiento de los operadores.

Unas estadísticas conocidas por LR del recaudador señalan que entre enero y agosto de este año el sistema movió cerca de 21,3 millones de viajes, cuando en el mismo período de 2011 la cifra fue de 22,8 millones, presentando una caída de 6,5%. Lo anterior indica que dejaron de demandar el servicio alrededor de 1,5 millones de personas que representan no menos de $2.400 millones. Si se mira el movimiento de viajes por día, se tiene que mientras en los primeros 8 meses de 2012 se movieron 88.000 personas en promedio diario, en 2011 se transportaron 95.000. De todas formas este último promedio está lejos de una expectativa plasmada en un conpes en el cual se establece un movimiento diario de 140.000 pasajeros para Megabús. Sin embargo, la demanda venía marcando desde 2009 una caída de 2%. Las causas siguen siendo las mismas: paralelismos con rutas del transporte convencional, piratería, mayor uso de motos y carros y falta de cobertura en rutas claves. El gerente de Megabús, Henry Cabrera, dijo que están trabajando para incrementar la demanda atacando los anteriores fenómenos.

Frente a la parálisis de actividades de los conductores que atienden la cuenca de Cuba, señaló que se negociaron tres puntos que deberá cumplir Promasivo, que son pagar las quincenas completas en los primeros cinco días hábiles, mantener al día la seguridad social y los parafiscales y cancelar las libranzas que descontó a los trabajadores y que no pagó.