Quito está un paso adelante de Bogotá en movilidad con la construcción del metro

Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

Mientras Bogotá lleva casi 70 años a la espera de un metro, Quito, la capital de Ecuador, verá este sueño hecho realidad en noviembre de 2012 cuando inicie la construcción de la primera línea de la obra que forma parte de un gran circuito integrado de movilidad.

El metro de Quito, una ciudad de aproximadamente 2.240.000 personas, es considerado como el eje vertebral del Sistema Integrado de Transporte, denominado Metrobús-Q. En 2010, la empresa española Metro de Madrid S.A. inició los estudios de factibilidad en los que se determinó cuál sería la primera línea, las condiciones topográfica, geológicas y geotécnicas, entre otros aspectos.

La capital de Ecuador, la octava economía de América Latina, contará con un red subterránea de metro de 22 kilómetros (Km), que cruzará la ciudad de norte a sur en media hora. Tendrá 15 estaciones, 18 trenes de seis coches por tren y 108 vagones. Se estima que su capacidad por desplazamiento será de 1.500 personas y la demanda esperada, de 377.000 pasajeros por día en 2016 y 500.000 en 2030.

En abril, la firma española hizo entrega de los estudios con las soluciones de diseño de trazado, obra civil, estaciones, material móvil e instalaciones, soluciones de ingeniería avanzada de dos de las 15 estaciones del metro, La Magdalena y El Labrador.

El gerente de la Unidad Metro de Quito, Édgar Jácome, la entidad encargada de la construcción de la obra, afirmó el pasado miércoles al medio ecuatoriano Telerama, que la construcción está divida en dos fases. La primera contempla construir las estaciones La Magdalena y El Labrador, realizar la licitación a finales de junio y empezar las obras en noviembre.

Cada una de estas estaciones será intermodal y con el sistema integrado se beneficiará al 92% de quiteños, es decir, cada usuario tendrá servicio de transporte a menos de cuatro cuadras. El estudio además contiene el diseño de instalaciones como señalización, sistemas de distribución de energía, escaleras mecánicas y ascensores; comunicaciones y sistemas de protección contra incendios.

La segunda fase contempla el resto del proyecto: el trazado final del túnel y la ingeniería de detalle. La licitación de estas obras se hará una vez se tengan los diseños de ingeniería que serán entregados en agosto por Metro de Madrid. Jácome estimó que en diciembre podría hacerse la licitación internacional y la construcción de las obras empezaría en julio de 2013. Se espera que en julio de 2016 arranque el primer viaje del metro de Quito.

Este, considerado uno de los proyectos más importantes de la historia de Ecuador, tiene un costo total estimado de US$1.386 millones. De acuerdo con Jácome, el metro cuenta con varias fuentes de financiamiento.

Una de estas es la banca multilateral, con la cual se espera concretar para finales de 2012 un aporte por US$700 millones. Específicamente el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) aportará US$250 millones; el Banco Europeo de Inversiones, US$250 millones, y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), US$200 millones. Así mismo, la municipalidad hará un aporte anual de US$30 millones (US$120 millones en total) y también se recibirán recursos por US$150 millones resultantes de la titularización de los derechos del nuevo aeropuerto de la ciudad, derechos que corresponden al 11% de los ingresos de la obra que será inaugurada en octubre. Otros US$200 millones llegarán de préstamos de proveedores.

Actualmente, el Metrobús-Q solo cubre una cuarta parte del total del transporte público y está desbordada por la gran demanda. Uno de los medios de transporte es el Trolebús, que funciona desde 1995, el cual moviliza 265.000 usuarios por día en un tiempo de recorrido aproximado de una hora y 10 minutos.

La municipalidad del Distrito Metropolitano de Quito consideró indispensable iniciar un proceso de modernización de la movilidad, en donde el metro se incluye como el eje central y articulador del sistema.

Entre tanto, Quito avanza en el desarrollo de su movilidad y Bogotá aún se encuentra en una madeja buscando la viabilidad del proyecto. De acuerdo con el experto Juan Fernando Petersson, en la capital colombiana la decisión de construir un metro ha estado soportada en una de carácter político, a diferencia de otras ciudades que se basan en estudios técnicos y urbanísticos.

Metro, promesa de hace 70 años
El metro de Bogotá es una promesa que lleva 70 años. La primera vez que se habló del proyecto fue en 1942, cuando el alcalde Carlos Sanz de Santamaría hizo el primer estudio de un tren subterráneo. Muchos anuncios se hicieron a lo largo de la historia y todos quedaron en letra muerta. Fue en 2008 cuando Samuel Moreno ganó la Alcaldía de Bogotá al revivir la promesa de un metro. En 2009, el consorcio español Sener TMB ganó la licitación para realizar los estudios de prefactibilidad y entregó un diseño del mismo. Actualmente, se está a la espera de un estudio de la segunda fase y aún persiste la discusión sobre si es mejor un metro ligero o pesado.

Las opiniones

Édgar Jácome
Gerente de la Unidad Metro Quito

'El metro se convertirá en el eje articulador de un sistema integrado de transporte. La licitación de la primera fase la haremos en junio y aspiramos a iniciar obras en noviembre'.

Juan Fernando Petersson
Experto en movilidad

'La decisión de construir un metro en Bogotá ha estado soportada en una decisión política. En otras ciudades se ha apoyado en estudios técnicos y urbanísticos'.