Río Magdalena, retomando el cauce

Se movieron 3,1 millones de toneladas en 2017

Roberto Ramírez Ocampo

El pasado 21 de marzo el presidente Juan Manuel Santos, durante su balance sobre la gestión en la Región Caribe con la “revolución en la infraestructura”, hizo el anuncio que los navieros y habitantes de más de 129 municipios ribereños, veníamos esperando con ansiedad: “hoy confirmo que el proyecto del Río Magdalena va”.

Con este impulso, que deberá formalizarse en abril cuando el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, expida el Confis necesario para que avance el proceso, Juan Manuel Santos se convertirá en el ‘presidente de los ríos’, aquel que marcará un antes y un después en el desarrollo del Río Magdalena, tal como lo había prometido al inicio de su mandato, para “cumplir el sueño de Bolívar”.

Es importante aterrizar el anuncio presidencial en cifras concretas para la rentabilidad del país. Cerca de 42.000 familias que viven de la pesca generarán ingresos, en promedio, de $18 millones al año.

Así mismo el impacto ambiental será relevante, pues la recuperación de este caudal permitirá la reforestación de 20.000 a 30.000 hectáreas en la ribera del Magdalena.

El aumento del empleo, el turismo y la productividad se verá reflejado en términos de ganancia para la economía colombiana.

Por su parte, el transporte de carga no generará solamente ingresos, sino mayor movilidad, ahorro de tiempo y el Río utilizará la totalidad de su capacidad. Basado en diferentes investigaciones que he realizado, se estima que el proceso de traslado de hidrocarburos por un río confiable oscilaría entre US$60.000 millones y US$100.000 millones al año, el transporte fluvial de ganado podrá evidenciar un ahorro de $19.000 millones y el aumento de población de peces a lo largo del Magdalena, reflejará los ingresos de los ribereños en US$270 millones anuales.

Y no podemos dejar de lado la inversión que a mediano y largo plazo podrá promover, pues los privados aumentarán sus apuestas sobre el Río, con un impacto transversal y de largo plazo para el país.

Justamente con la llegada de nuevos jugadores, en los dos últimos años la navegabilidad del Río ha registrado las mayores cifras de los últimos 30 años: 2,6 millones de toneladas movidas en 2016, que crecieron a 3,1 millones en 2017. Lo anterior indica que el esfuerzo realizado en dragados y gestión se ve reflejado en el movimiento de carga, que aporta dinamismo a la economía, una meta clave que se fortalecerá con la nueva APP.

Un Magdalena confiable, es decir, con dragados en los puntos críticos y trabajos de encausamiento estratégicos, nos permitirá transportar alrededor de 6 millones de toneladas de carga a través de 7 pies de calado, lo cual no es posible con los 5,5 pies que tiene actualmente.

No cabe duda que, gracias al compromiso que acaba de tomar el gobierno de Juan Manuel Santos, nos convertiremos en un país más fuerte, ejemplo regional en el transporte de carga multimodal y desarrollo regional, apoyado en una apuesta de inversión, infraestructura e ingeniería que harán del Río no solo un destino exuberante, sino un eje para pensar la Colombia del mañana.

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