Un desafío intermodal

Llevar mercancías en barcazas es más barato

José I. Nieto

El Gobierno ha estructurado el Plan Maestro de Transporte Intermodal (Pmti) como una estrategia a largo plazo.

La aplicación del Pmti en una primera década proyecta una inversión anual expresada como porcentaje del PIB de 1,31%; y para la segunda década, de 1,30% aproximadamente. Esta inversión incluye el mejoramiento de la red vial primaria no concesionada e infraestructura de transporte fluvial, marítimo, férreo, y otras intervenciones en puertos, aeropuertos y canales.
El Pmti es un esfuerzo de integración y conexión del territorio nacional teniendo en cuenta sus condiciones geográficas especiales y su alto potencial de transporte por medios complementarios al carretero. Las condiciones geográficas y de topografía en Colombia requieren una combinación de formas.

Para lograr este objetivo, es importante considerar que no solamente la inversión en infraestructura vial es significativa, sino también el desarrollo de otros modos como el terrestre férreo, aéreo, marítimo y fluvial. Debemos tener en cuenta que la capacidad de transporte de los diferentes modos y su relación con la demanda energética, emisiones, costos operativos y logísticos, posiciona a ciertos modos sobre otros y que la inversión en este tipo de proyectos debe ser prioritaria. Por ejemplo, el transporte de carga por modo fluvial en barcazas, representa una reducción hasta del 48% de los costos operativos en comparación con el transporte por modo terrestre.
Para comprender los beneficios del transporte de carga en diferentes modos, consideremos el siguiente ejemplo tomado del boletín Barcazas de la Superintendencia de Industria y Comercio de 2016: “Transportar una carga de 7.200 toneladas requeriría de 600 aviones o igual número de vuelos, ya que cada uno de estos puede llevar máximo 12 toneladas. Si la operación se hiciera por tierra, serían necesarios 206 tractocamiones o un tren con igual número de vagones, pues ambos cargan hasta 35 toneladas. En cambio, por agua, bastaría con seis barcazas con capacidad de 1.200 toneladas cada una, que además irían en un solo viaje, pues por las características fluviales, logísticas y de seguridad del país, estas viajan en convoys de entre seis y ocho, guiadas por un empujador”.

Sin embargo, no debemos desconocer algunas cifras importantes relacionadas con la modernización e intervención de la red vial nacional por medio de las vías de cuarta generación (4G). Los proyectos 4G representan el primer paso en la implementación del Pmti hacia la integración multimodal del transporte. Cabe resaltar que en algunas rutas, las vías de 4G representarán una disminución cercana al 50% en tiempos de viaje.

Lo anterior, sin duda, representa un impacto positivo en la dinámica de la cadena logística del país, teniendo en cuenta que la variable temporal relacionada con el transporte de mercancías es clave para la competitividad de las regiones. Por ejemplo, se espera que en departamentos como Boyacá y Nariño el porcentaje de exportaciones aumente más de cinco puntos producto de la modernización de la red vial actual.

Así, debemos tener en cuenta que en un plan intermodal de transporte, la solución a la movilidad de mercancías, personas, bienes y servicios debe ser integral y debe involucrar todos los modos posibles en función de las características geográficas y disponibilidad de recursos naturales de las regiones, beneficiando a todas los sectores involucrados en la cadena logística, incluyendo también el impacto sobre el costo de commodities y su precio final al consumidor.

Lo anterior, exhortando a un cambio de mentalidad respecto a la exclusividad del transporte de mercancía de manera convencional.

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Análisis - Colombia - Conexiones 4G - PIB