Vías terciarias, ¿un sueño?

123RF

Hay que definir un presupuesto para mantenimiento

Jairo Alberto Espejo Molano

*Exp. en infraestructura y profesor universitario.

De cuando en cuando aparece y desaparece el tema de las vías terciarias, se habla mucho, pero no se concluye. Durante la campaña a la Presidencia de la República nunca se anunció a los colombianos de manera concreta cómo se va a manejar tan importante tema. En esta oportunidad quiero invitarlos a que pensemos en un sueño: todas las vías terciarias del país están pavimentadas y en épocas de lluvia no aparecen lodazales y en las de sol radiante no hay polvo.

¿Cómo lograrlo?
Se dice que las vías terciarias tienen del orden de 160.000 kilómetros y en su inmensa mayoría son de tierra y grava, con escaso o nulo mantenimiento. Lo que se ha hecho a la fecha, en realidad, son esfuerzos institucionales aislados, con el uso de técnicas variadas, en algunos casos con técnicas tradicionales como lo es la reconformación del afirmado y en otros casos por moda con la técnica de la placa-huella. Además, existen otras soluciones técnicas como lo pueden ser el suelo cemento, pavimentos unicapa, capas anti polvo, empedrados, tratamientos superficiales, etc.

Para que las vías terciarias pasen a un nivel superior, existe un buen abanico de soluciones técnicas, que se puede decir tienen un costo de entre $300 millones a $700 millones por kilómetro. Hagamos una operación aritmética sencilla, supongamos que el promedio de costo por kilómetro es de $500 millones que al multiplicar por 160.000 kms y dividir por una tasa de cambio de $3.000 por dólar, da como resultado un valor de US$26.666 millones, sí US$26.666 millones. Cinco veces más que el proyecto metro de la ciudad de Bogotá.

¿Quién gestiona este monto y qué entidad tiene Colombia para este propósito?
Entonces, para ayudar a mejorar la competitividad e infraestructura agropecuaria, se hace necesario invertir en el mejoramiento de las vías terciarias, invertir en infraestructura es costoso, las obras son demoradas, existen limitaciones fiscales, entonces hay que invertir bien. Además, en este concepto debe aparecer la palabra mantenimiento, con el fin de preservar las inversiones que se ejecuten.

La cifra mencionada solo es para llevar todas las vías terciarias a un estándar de calidad y transitabilidad de triple cero: cero huecos, cero barro y cero polvo. ¿Un sueño? A esto hay que sumarle la necesidad de hacer mantenimiento desde el primer día y todos los días, importante decir que el pavimento es como una persona: nace y muere.

¿Cuánto vale mantenerlo? Digamos que entre 3% y 5% por año con respecto a la inversión inicial.
El reto es muy importante. ¿Cómo lograrlo? Una institución vial especializada como podría ser una agencia nacional de vías terciarias de Colombia o empoderar alguna entidad vial existente, como la agencia para el desarrollo rural, ADR, o transformar otra, o unir diferentes actores estatales del orden nacional y regional, privados y la academia, pero con una misión: liderar la transformación de las vías terciarias de Colombia, con apoyo de fuentes de financiación sostenibles, gestión de infraestructura e investigación planificada, con la creación de un programa científico y tecnológico, orientado a la investigación de los materiales y mejor alternativa para cada uno de los pisos térmicos, nivel de lluvias, etc., de las vías terciarias del país.

Se invita a no continuar realizando esfuerzos aislados e ineficientes de los entes viales del orden nacional, departamental y municipal y de algunas universidades y gremios. Porque muchas cosas no han funcionado.
¿Qué se está haciendo bien? ¿Qué se está haciendo mal? ¿Qué deberíamos modificar?, son las mínimas preguntas que el próximo Presidente de Colombia debe hacerse y expresar sus propuestas a la ciudadanía. ¿Cuál debe ser la agenda hacia el futuro para dotar al campo de una infraestructura excelente, resiliente y sostenible?

TEMAS


Análisis - Vías terciarias - Colombia - Agro