VIP, una propuesta para la equidad

Álvaro José Cobo Soto

El día que el designado Ministro de Vivienda radicó el proyecto de ley que pretende facilitar y promover el desarrollo urbano y el acceso a la Vivienda de Interés Prioritario (VIP) gratuita, cambio la mirada del país hacia los más pobres; pareciera que por fin se ha entendido que la vivienda social sí es la locomotora que jalona el desarrollo social de los colombianos más necesitados y que es el mejor vehículo para la redistribución de la riqueza y gran un motor de movilidad social.

A través de la implementación de esta ambiciosa propuesta se va a probar la responsabilidad social de todos los actores de la construcción de VIP en el desarrollo de un programa que es eminentemente social, pero también servirá para medir los compromisos sociales de las entidades sin ánimo de lucro, la Red Unidos y de las mismas Cajas de Compensación Familiar, que siempre han demostrado su idoneidad en este tipo de programas sociales.

Para unificar criterios y acciones, hay que decirlo, el Presidente puso a un peso pesado que es un reconocido ejecutor de políticas públicas para llevar a cabo esa meta, lograr el objetivo en poblaciones vulnerables y ampliar ese espectro para brindar la oportunidad de vivienda a los hogares con ingresos inferiores a 1.7 salarios mínimos.

Este proyecto, sin abandonar lo que hasta ahora se ha realizado, que sigue y se fortalece, sobre todo en los temas orientados a megaproyectos, va a comprometer de manera sustancial la acción de los alcaldes y gobernadores, que serán fundamentales para lograr que las poblaciones de sus jurisdicciones puedan acceder a una vivienda.

Es precisamente ahí donde las Cajas de Compensación Familiar tendrán un papel importante en esta política, no solamente porque tienen experiencia en la gerencia y ejecución de proyectos de Vivienda de Interés Social, VIS, sino también porque son corporaciones a las que el país les ha reconocido una gestión transparente y equitativa. Otro tema en el que son competitivas las acciones de las Cajas es el del acompañamiento social frente a las comunidades beneficiadas, en el sentido de que el objetivo no se restrinja solamente al hecho de entregar vivienda sino también, por experiencia, se puedan conformar verdaderos espacios de convivencia y exista la posibilidad de lograr otros actividades sociales a través de la consolidación de estas comunidades. Como sector y como instituciones que atienden una de las necesidades más sentidas de la población, las Cajas son llamadas a apoyar al Gobierno Nacional en el logro de las ambiciosas pero necesarias metas de VIS, por tanto, es de la mayor importancia identificar en las cifras de ejecutorias previas, los elementos que han hecho posible alcanzarlas, han ejecutado con tal efectividad el programa de subsidios al punto de que el 58% de recursos destinados para VIS han sido suministrados por las Cajas de Compensación Familiar con una efectividad del 83.5%, es decir que se han convertido efectivamente en vivienda.

Además, las Cajas han evolucionado a nivel de promoción de la vivienda de interés social, sobretodo orientado a la vivienda de interés prioritario, que es una vivienda con valores inferiores a los $39,6 millones, con una oferta cercana a los 75.000 unidades que ya están en construcción o en proceso de iniciar su ejecución.

En conclusión, el objetivo final del gobierno sólo es alcanzable uniendo esfuerzos, conocimientos y recursos que generen una sinergia público-privada, que está demostrado funciona cuando cada actor se enfoca en su quehacer a partir de sus fortalezas.

Por eso queremos en este proyecto decir ¡presente!