Así es como se convierten en dinero real los tokens que reciben los modelos webcam
sábado, 18 de julio de 2026
Las interacciones que pagan los usuarios en las plataformas se registran mediante una moneda virtual, cuyo valor se liquida posteriormente
Los tokens son el mecanismo con el que operan las principales plataformas de la industria webcam. Aunque para los usuarios representan la forma de pagar por contenido o interacciones con los modelos, para quienes trabajan en este negocio constituyen el primer paso para convertir esas ganancias en dinero real.
De acuerdo con Daniel Cortés, fundador de Ethos, un token no es un concepto exclusivo de la industria webcam, sino una unidad utilizada en distintos sectores digitales para representar el valor de una transacción.
“Como concepto universal, el token es una unidad de medida que vincula una moneda con un tipo de transacción. En inteligencia artificial, por ejemplo, los tokens homologan consultas con dólares; en las máquinas de videojuegos, representan tiempo de juego asociado a un costo; y en la industria webcam homologan las conexiones o el tiempo de interacción con un valor en dólares o pesos”, explicó Cortés.
En este mercado, el proceso comienza cuando un usuario compra paquetes de tokens con dinero real dentro de una plataforma. Posteriormente, utiliza ese saldo para enviar propinas, acceder a shows privados, desbloquear contenido exclusivo o solicitar interacciones específicas con los modelos.
Una vez finaliza la transmisión, la plataforma convierte esos tokens en un valor monetario previamente definido. Como referencia utilizada en el sector, un token suele equivaler a aproximadamente US$0,05, por lo que 20 tokens representan cerca de US$1; 100 tokens, alrededor de US$5; y 1.000 tokens, unos US$50. Con una tasa de cambio cercana a $3.300 por dólar, esos montos equivaldrían aproximadamente a $3.300, $16.500 y $165.000, respectivamente.
“Después viene un proceso de conversión en el que, dependiendo del negocio, cada token equivale a un valor variable en dólares o pesos. Ese valor se transfiere posteriormente a la persona o al estudio mediante medios de pago digitales o, incluso, a través de bitcoin”, señaló Cortés.
El proceso
Aunque para los usuarios el proceso termina al comprar y gastar los tokens dentro de la plataforma, para los modelos ese es apenas el comienzo del recorrido financiero. Una vez finaliza la transmisión, los ingresos pasan por un proceso de liquidación en el que se establece la equivalencia de los tokens en una moneda real, se realizan las conversiones necesarias y posteriormente se inicia el desembolso hacia cuentas bancarias o billeteras digitales. Dependiendo de la plataforma y del país, el dinero también puede enviarse mediante otros mecanismos de pago, por lo que los tiempos y costos del proceso pueden variar.
“Cambiar tokens no significa únicamente convertir una cifra virtual en dinero. Detrás hay un proceso que puede incluir la liquidación, la conversión de moneda, la recepción de los fondos y el retiro hacia una cuenta local”, explicó Juan Cruz Hortal, director general de PandaBlue, una billetera digital y pasarela de pagos especializada en la industria del entretenimiento para adultos.
Además de la equivalencia que cada plataforma asigna a los tokens, el monto que finalmente recibe un modelo también depende de factores como la tasa de cambio vigente, las comisiones cobradas por la plataforma, el método de retiro elegido y los costos operativos.
En ese contexto, empresas como PandaBlue participan en la etapa posterior a la generación de los ingresos, al facilitar la transferencia de los recursos y la recepción de los pagos por parte de modelos y estudios.
“Los tokens virtuales son una pieza central dentro de la economía webcam, pero su verdadero valor se comprende cuando se entiende cómo funcionan. Saber cuánto representa cada token y qué factores afectan el monto final permite gestionar los ingresos con mayor confianza”, concluyó Hortal.