Monetizar un nuevo reto empresarial

El número de datos ya no es relevante

Marvio Portela

Diariamente se producen miles de millones de datos. La cifra ha dejado de ser relevante: pueden ser terabytes, petabytes o exabytes; equivaler a todo el contenido que ha generado una, dos o todas las generaciones en la historia de la humanidad; o la cantidad de información necesaria para llenar una o la totalidad de las bibliotecas del mundo.

Nada de eso es relevante ahora. Es la calidad de los datos y, en especial, la forma en que estos se pueden aprovechar para generar nuevos ingresos, experiencias y oportunidades, lo que ahora importa y tiene verdadero valor.
Colombia empezó 2018 con un gran reto a cuestas en materia de innovación y desarrollo: impulsar la economía digital como uno de los principales motores para un nuevo crecimiento. Avanzar hacia la economía digital es necesario, pero también lo es impulsar de una vez el salto a la economía analítica. Es esta, en últimas, la que hace posible la monetización de los datos.

Este concepto de monetización de los datos se fue convirtiendo durante el tiempo en una gran ilusión para los tomadores de decisión en las organizaciones empresariales. “Los datos son el principal activo de las organizaciones” o “La moneda de cambio para hacer y potenciar los negocios” escucharon decir desde que la era digital se proyectó como la Cuarta Revolución Industrial.

Si bien durante años se pudo sacar provecho de los grandes volúmenes de información para la toma de mejores decisiones empresariales a través de soluciones de Inteligencia de Negocios y de Analítica, es con la Analítica Avanzada, esa que se puede hacer desde cualquier lugar a través de la nube, que incorpora el aprendizaje automático (machine learning) y la inteligencia artificial para ser más oportuna, y que se puede trabajar en tiempo real, la que puede traducir los datos en conocimiento accionable y rentable.

La analítica ha tenido el enorme valor de ayudar a crear estrategias personalizadas acorde a los gustos, preferencias y proyecciones de los usuarios o consumidores. Pero en una era como la actual, en la que la mayoría de los datos generados pierden vigencia en tan solo milisegundos al ser móviles e instantáneos, la capacidad de una analítica avanzada, oportuna y en tiempo real, es lo que hace la diferencia.

La forma en que hoy se pueden monetizar los datos es creando productos, campañas o estrategias que le lleguen a una persona en el momento oportuno y en el lugar adecuado. Es el poder de identificar que hoy esa persona tuvo una reunión por fuera de la oficina y que a la hora del almuerzo va a estar cerca del aeropuerto para activarle ofertas personalizadas en esa zona; o que si una entidad financiera identifica que está en un centro comercial le pueda activar ofertas especiales que se vencen en media hora y que puede hacer válidas pagando con su tarjeta de crédito.

Esta analítica avanzada, que solo hacen posible empresas que tengan la experiencia en analítica desde hace décadas y que puedan ofrecer modelos ya madurados en el tiempo, es la que logra que el poder de los datos no solo se quede en los especialistas o en un centro de innovación, sino que pueda ser utilizado en tiempo real por un vendedor en el sitio en el que esté, que acelere el tema de despachos, que optimice el manejo de los inventarios o que lleve a una junta a tomar una decisión estratégica en cuestión de minutos.

Desde SAS aplaudimos y apoyamos la transición de Colombia hacia la economía digital, y a la vez impulsamos de una vez la posibilidad de monetización de los datos como pilar de una economía analítica más trascendente y relevante.

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