¿Qué tiene el negocio del vino para atraer a Iniesta, Banderas y Julio Iglesias?

Fidelity, Bestinver, Invesco y fondos de March o Santander tienen inversiones en bodegas españolas, donde también tienen intereses Torreal o Inveravante. Carlyle ha comprado el mayor productor de Australia y aspira a controlar Codorníu.

Expansión

The Carlyle Group, una de las mayores firmas de capital riesgo del mundo, con unos activos superiores a los US$178.000 millones, ha puesto su foco en un sector en el que hasta ahora no había sido activo: el vino. La compañía quiere hacerse con el control de Codorníu, tras haber pactado la compra de acciones de la empresa en manos de varios inversores descontentos, tal como adelantó EXPANSIÓN. Y lo hace apenas unas semanas después de comprar el 100% de Accolade Wines, el mayor productor de vinos de Australia, por 1.000 millones de dólares australianos, es decir, 627 millones de euros.

La cantidad desembolsada supone una de las mayores inversiones hechas hasta la fecha por una firma vinícola y reafirma el interés del capital riesgo por la industria de la uva. De hecho, el interés por Codorníu no es el primer aproximamiento del capital riesgo al sector en España, donde al menos 15 bodegas tienen entre sus dueños a firmas de inversión.

Es el caso, por ejemplo, de las dos bodegas cotizadas. Baron de Ley, con una capitalización de 476 millones de euros y controlada (47,8%) por Eduardo Santos-Ruiz, tiene entre sus principales accionistas a Santander Asset Management (5,07%), Fidelity (3,98%), Bestinver (3,07%), T. Rowe Price (3,02%) o Invesco (1,09%), según los registros de la CNMV. La suma de la participación de todas estas sociedades ascendería a 77 millones a precios de mercado. March International Sicav controla un 3,81% de Bodegas Riojanas (Viña Albina o Monte Real), que capitaliza 26,52 millones, lo que equivaldría a un millón de inversión.

El interés de Banca March por el sector le ha llevado incluso a crear un vehículo especializado para el mundo del vino. La firma anunció el pasado diciembre que su fondo March Vini Catena había alcanzado los 200 millones de euros en patrimonio bajo gestión, tras las suscripciones registradas en 2017, que ascendieron a 46 millones. La comunicación añadía que, en sus seis años de vida, Vini Catena había tenido un retorno acumulado del 100,68%.

Este fondo ‘temático’ de Banca March se centra únicamente inversiones dentro de la cadena de valor del vino, así como de su industria auxiliar, poniendo el foco en firmas con “una gran capacidad de crecimiento global gracias al aumento de la clase media en países emergentes”.

Un sector atractivo
Otro vehículo inversor que ha apostado fuertemente por esta industria es Inveravante, el hólding de Manuel Jove, el fundador de Fadesa. La compañía cuenta con una división agroalimentaria, AvanteSelecta, que tiene en cartera hasta nueve bodegas situadas en diferentes denominaciones de origen: Viñas del Cenit (Zamora), Viña Nora (Rías Baixas), Bodegas Naia (Rueda), Bodega Mano a mano (Tierra de Castilla), Bodegas Óbalo (Rioja), Pazos del Rey (Monterrey), Dominio de Atauta (Soria-Ribera del Duero), Atalayas del Golbán (Soria-Ribera del Duero) y Álvaro Domecq (Jerez).

Otra patrimonial con intereses en el sector es Torreal, controlada por Juan Abelló. La sociedad tiene un 16% de Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), lo que le convierte en el segundo accionista de la compañía, que produce vinos como Cuné o Viña Real, sólo por detrás de la familia Urrutia (45%).

Los bancos españoles, a través de sus fondos, también se han interesado por invertir en bodegas nacionales. Es el caso de una de las mayores compañías del sector, J García Carrión (dueño de Mayor de Castilla, Jaume Serra o Pata Negra), donde EBM Alisma, con presencia de varias entidades financieras, se hizo con una participación minoritaria.

También ocurría en Bodegas Chivite hasta el año pasado, cuando el grupo de bancos (Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Popular y Sabadell) que tenía desde 2015 el 80% de la empresa, a través del fondo Proyecto Fénix, vendieron esta participación a Perelada.

Futbolistas
Andrés Iniesta abrió su propia bodega (Bodega Iniesta), con sede en Albacete. La sociedad facturó 2,2 millones en 2016, un 14% más, mientras que sus pérdidas ascendieron a 332.694 euros, un 13% menos. Por su parte, el futbolista brasileño Ronaldo fue accionista de Cepa 21; tres exjugadores de Osasuna (Puñal, Cruchaga y Monreal) entraron en Bodegas Aroa; y varios miembros de la Quinta del Buitre (Butragueño, Sanchís, Michel o Martín Vázquez) han estado ligados a Casalobos.

Actores
El accionariado de Cepa 21, perteneciente a Bodegas Emilio Moro, también ha contado con actores como Imanol Arias, mientras que Juan Echanove tiene intereses en Cinema Wines, bodega con vinos de Ribera de Duero y Rueda. Dicho eso, el actor que más de lleno se ha metido en este mundo ha sido Antonio Banderas, que adquirió en 2009 un 50% de Anta Bodegas, que se rebautizó como Anta Banderas. En 2012, la sociedad entró en concurso de acreedores.

Cantantes
Julio Iglesias desveló hace unos años una participación accionarial en una bodega de Ribera de Duero, Montecastro, que en 2014 se integró con otra bodega de la zona, Hacienda Monasterio, creando un grupo que entonces producía de forma conjunta 400.000 botellas al año. Otro cantante, además de presentador y empresario, con intereses en el sector fue Bertín Osborne, que vendió las bodegas Conde de Donadio de Casasola el año pasado tras registrar pérdidas en 2014 y 2015.

Otros
Emilio Aragón participó en Bodegas Martúe, aunque la guerra interna en la compañía acabó en 2014 en los tribunales con denuncias cruzadas entre sus socios y, en 2015, entró en concurso de acreedores. Por su parte, José Ortega Cano fue socio minoritario de Matarromera; la familia de la diseñadora Amaya Arzuaga es dueña de Bodegas Arzuaga, en Ribera de Duero; y el cineasta José Luis Cuerda ha puesto su foco en Galicia, donde posee Sanclodio, que elabora vino Ribeiro.

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