Cultura

'Aquí hay un pueblo' extiende su temporada en el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata

Aquí hay un pueblo sigue en temporada en el CNA hasta el 12 de abril como una apuesta escénica que celebra el legado de Delia Zapata Olivella

Tabata Martínez Arévalo

Aunque el Festival Internacional de Artes Vivas ya cerró su programación, Aquí hay un pueblo: Delia Zapata y el mito de Rambao sigue en escena esta semana en el Centro Nacional de las Artes, donde tendrá funciones hasta el 12 de abril.

La temporada tendrá, además, dos funciones especiales orientadas a la accesibilidad. El sábado 11 de abril se realizará una visita guiada multisensorial previa a la presentación y habrá servicio de audiodescripción. El domingo 12 de abril, la función incluirá también visita guiada multisensorial y lengua de señas colombiana, ampliando la experiencia para distintos públicos.

Con esta puesta en escena, el CNA amplía el alcance de sus comisiones artísticas. Las anteriores estuvieron ligadas al centenario de La Vorágine, con montajes como La Vorágine, la ópera, de Pedro Salazar; La Vorágine más allá, de Mapa Teatro; Perderse, una visita a La Vorágine, de Teatro Petra; y Habūb, escrituras de arena y agua, de La Quinta del Lobo. En cambio, Aquí hay un pueblo propone otro mapa: una cartografía afrocolombiana que atraviesa el Caribe, el Pacífico y el interior del país desde la escena, la música y el cuerpo.

Esa apuesta se refleja en la conformación del equipo artístico, tejido desde los territorios. En el montaje confluyen artistas de Sabanalarga, Cartagena, Tadó, Quibdó, Andagoya, Unión Panamericana de las Ánimas, Buenaventura, Cali, Popayán, Tumaco y Bogotá. La dirección está a cargo de Manuel Francisco Viveros, de Cali; la dirección coreográfica es de Yndira Perea, de Quibdó; la dramaturgia fue desarrollada por Eddy Janeth M.H. y Margarita B. Arboleda, de Cali y Buenaventura; y la dirección de arte está en manos de Pablo Restrepo, de Popayán.

En escena participan los actores William Hurtado y Jessica Garcés, de Cali, y Miguel Ángel Angulo, de Buenaventura, junto a los bailarines Katy Redondo, de Sabanalarga; Stiven Morillo, de Cartagena; Liliana Hurtado, de Unión Panamericana de las Ánimas; Clara Mosquera, de Bogotá; y William Camilo Perlaza, de Tumaco. La música en vivo ocupa un lugar central en la dramaturgia bajo la dirección de Esteban Copete Álvarez, de Tadó, referente de las músicas del Pacífico colombiano.

TEMAS


Teatro