Así se vivió el Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con miradas al futuro de la moda
martes, 22 de septiembre de 2026
No existe una sola manera de entender la moda, con proyección internacional, planes de expiación y la economía textil en la conversación de el Palacio
Natalia Barrera
Cada cristal del Palacio de Cibeles parecía estar puesto para dejar entrar la luz exacta que permitió descubrir los detalles de una prenda, sus colores, sus texturas y hasta la manera en que se mueve sobre una pasarela y en cada cuerpo que la usó.
Así comenzó nuestra experiencia en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, una de las principales plataformas para la moda española, que durante seis jornadas llevó sus desfiles a distintos escenarios de la capital española.
Septiembre es, para la industria de la moda, algo así como el Mundial para los fanáticos del fútbol. Es uno de los meses clave del calendario internacional ya que mientras las principales capitales presentan sus propuestas, las colecciones que llegan a las pasarelas empiezan a marcar lo que veremos en las vitrinas y en los armarios durante la temporada primavera-verano 2027.
Y en Madrid, además de las pasarelas, tuvimos la oportunidad de conocer de cerca qué hay detrás de esas colecciones, en los espacios de backstage, minutos antes de que comenzaran los desfiles, conversamos con tres protagonistas de esta edición: Hannibal Laguna, Ágatha Ruiz de la Prada y Alex Rivière. Tres diseñadores con lenguajes muy diferentes, pero con algo en común que lleva a una apuesta clara por construir una identidad propia.
Hannibal Laguna: 40 años de trayectoria y una feminidad trabajada
Hannibal Laguna recibió en esta edición el Premio Mercedes-Benz Fashion Week Madrid al Diseñador Nacional, un reconocimiento a sus cuatro décadas de trayectoria en la moda española.
Su propuesta Luminhaz puso nuevamente en el centro la feminidad, el romanticismo y las siluetas trabajadas, con transparencias, tonos rosa pastel, dorados, negros y plateados.
“De alguna forma es el reconocimiento a 40 años de trayectoria que llevamos desde el año 87. Hoy presentamos Luminhaz, inspirada en el transparente de la Catedral de Toledo, con la que se vuelve a poner en el centro la feminidad, el romanticismo y ese gusto por las siluetas trabajadas”, mencionó el diseñador.
Su colección fue también una muestra de cómo la moda puede mirar hacia el pasado para construir nuevas propuestas, combinando oficio, iluminación, volumen y una estética profundamente femenina.
Ágatha Ruiz de la Prada: color, Colombia y una agenda que no para
Si hay alguien capaz de convertir el color en una identidad reconocible, es Ágatha Ruiz de la Prada.
En Madrid presentó una colección donde el fucsia, el verde y el azul cielo tomaron el protagonismo, acompañados por maquillaje marcado hacia los ojos y tacones con grandes flores.
Pero nuestra conversación rápidamente salió de la pasarela y llegó hasta Colombia. La diseñadora habló de su cariño por el país y de su interés por regresar, incluso después de contar parte de la agenda internacional que tiene por delante.
“Vengo de Nueva York, presento mi colección en Madrid y me voy a Sevilla, luego al concierto de Shakira en Macondo Park y de ahí a República Dominicana; y mi siguiente parada me gustaría que fuera Cali. Amo Colombia”, dijo.
Una frase que resume, de alguna manera, cómo la moda también funciona como un puente entre ciudades, mercados y culturas.
Alex Rivière es el lujo de lo esencial
En otro extremo del lenguaje visual apareció Alex Rivière Studio, con una propuesta mucho más contenida.
Su colección ‘The Core’ presentó 45 looks construidos alrededor de códigos como la sastrería, los mini shorts y las maxitúnicas, con una paleta dominada por blanco, beige, marrón y negro. Una estética que apuesta por prendas que pueden trascender una temporada y que conecta con una idea cada vez más presente en la industria: el valor de construir un armario a partir de piezas con identidad y permanencia.
“Es un momento muy especial porque todo es producido Made in Spain, y presentarlo aquí es un sueño para nosotros. Nuestro siguiente paso es Estados Unidos, donde estamos creciendo muchísimo”, aseguró Rivière a La República.
En tres maneras de entender la moda española esta una de las riquezas de esta edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. No existe una sola manera de entender la moda, con proyección internacional, planes de expiación y la economía textil en la conversación de el Palacio.
Están las propuestas llenas de color y códigos reconocibles, como las de Ágatha Ruiz de la Prada; las apuestas por la feminidad, el trabajo artesanal y las siluetas de Hannibal Laguna; y lenguajes más depurados como el de Alex Rivière.
Tres miradas distintas que coinciden en que moda ya no se trata solamente de seguir una tendencia, sino de construir una identidad.
Además, el Ayuntamiento de Madrid aprobó una inversión de 800.000 euros para fortalecer la proyección internacional de la moda madrileña, como parte de su estrategia para consolidar a la capital española como uno de los polos creativos de Europa. Los recursos se entregarán a través de un convenio con Ifema Madrid para apoyar la organización de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid durante las ediciones de 2026 y 2027 y serán 400.000 euros por año.
Desde el Palacio de Cibeles, Madrid volvió a demostrar que una pasarela puede ser mucho más que un lugar para presentar ropa sino que también es un espacio donde convergen diseño, cultura, negocios y una industria que busca proyectarse más allá de Europa.