Barranquilla y Cartagena son las ciudades en donde más se consumen habanos

Bogotá, Medellín y Armenia son las ciudades del interior que siguen en el listado.

César D. Rodríguez Flórez - cdrodriguez@larepublica.com.co

Pese a que en el siglo XX Bogotá era la ciudad colombiana en donde más se pedían habanos al resto del mundo, la tendencia de su consumo fue disminuyendo con el tiempo y poco a poco la capital le cedió el puesto a dos de las ciudades costeras del país.

Se trata de Barranquilla y Cartagena, ciudades en las que según Federico Villa, director de importaciones de Habana Habano, “es donde más se consume actualmente habano en Colombia”.

Sin embargo, en el centro del país también se registran altos picos de consumo como en Bogotá, Medellín y Armenia, las cuales cierran el top cinco en ese mismo orden.

Sin embargo, entre 2017 y lo que va de 2018 la cantidad de habanos que llegan al país ha disminuido, teniendo en cuenta que hace un año llegaban 1,9 millones de cajas al país, mientras que actualmente llegan 1,7 millones.

Lo anterior también quedó evidenciado luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) entregará al Gobierno y a la Veeduría Ciudadana de Control del Tabaco un reporte en el que registra que el consumo en el país se redujo 4,6% durante los últimos cuatro años.

Sin embargo, Colombia sigue siendo uno de los destinos en la región que más habanos recibe anualmente, por debajo de México, Argentina y Brasil, quienes encabezan el top tres, respectivamente.

“En Colombia se ha marcado una tendencia de un consumidor entre 30 y 45 años, en general, ejecutivos o personas con altos cargos y capacidad para adquirir el producto, pues con la crisis económica, los precios han aumentado considerablemente”, expresó Álvaro Pachón, gerente y propietario de la tienda VIP.

No obstante, de acuerdo con el experto en puros dominicanos y presidente de la Asociación de Productores de Cigarros de República Dominicana (Procigar), Hendrik Kelner Casals, “en algunas partes las personas han decidido entrar a este mundo del puro, pero no porque realmente les guste, sino por crear una tendencia más enfocada a una moda o a una apariencia y le quitan su verdadero sentido y significado”.

Aunque la cifra de puros que aterrizan en el país haría pensar que es el equivalente a dos puros por habitante anualmente, hay que tener en cuenta que es menos de 40% de la población del país la que tiene contacto con el tabaco. Según Asbacol, hoy este mercado se divide entre las tabacaleras tradicionales (cigarrillos) y los importadores de habanos.

“El perfil de un consumidor de tabaco es de una persona madura, que sepa valorar su calidad y sus sabores. El puro es como un amigo fiel, perfecto para un momento de reflexión que no se comparte con nadie más, es un compañero silencioso que se escoge de acuerdo a los hábitos”, apuntó Kelner Casals.

En el sector de los habanos hay tres segmentos: lujo, premium y tradicional. Los habanos de lujo son ofrecidos con procesos de extrema pureza, vienen con estuches en madera de pino y roble, y son los más costosos pedidos por europeos, con cajas de seis a 45 unidades, por esto su costo está entre US$200 y US$700.

Con un menor valor está el nicho premium, en el que las líneas de habanos varían entre US$110 y US$280. Pero los que llegan a Colombia, principalmente son los de la selección tradicional, más económicos que los anteriores, pues por el mismo número de unidades se cobra entre US$50 y US$210.

Según empresarios de la industria del habano y expertos en la materia, a la fecha las marcas de preferencia de los colombianos son Cohiba, Montecristo, Romeo y Julieta, Trinidad, Vegas Robaina y H. Upmann. “Donde hay cultura, hay puro, además su consumo es una afición y no una adicción, pues con el puro tu decides cuándo, cómo y dónde”, recalcó el presidente de Procigar.

Comparación con la región
Aunque en total son más de 50 millones de habanos los que llegan a territorio colombiano, si se compara con América Latina hay otras zonas con mayor consumo de tabacos.

Por ejemplo, Brasil mueve 129 millones y Panamá 120 millones. No obstante, por el embargo que mantuvo Estados Unidos con Cuba, la forma de llevar los productos al vecino país durante los últimos años fue con empresas panameñas, las cuales recibían los cargamentos, los nacionalizaban y así intentaban entrar a la Unión Americana.

Entre el listado de las naciones más fumadoras también figuran España, Francia, China, Alemania, Suiza y claramente, Cuba. Todos ellos tienen 50% del consumo mundial.

En la región, otros con altos índices de fumadores amantes de los puros, son Argentina y México, el primero con 117 millones de importaciones al año, y el segundo con 96 millones, las cifras más altas por debajo de Brasil.

“Los mexicanos y argentinos pasaron por líderes de la historia como Pancho Villa o el mismo Che Guevara que fueron iconos con un puro en la boca. Esas tradiciones se han mantenido a tal punto que simbolizan poder, así que es normal que las personas de mayor clase social aún mantengan ese tipo de hábitos”, agregó el sociólogo Andrés Matiz.

Los más poderosos
Aunque los habanos de Cuba son los más apetecidos por los consumidores, en República Dominicana la industria se ha propuesto entrar a diferentes países del mundo para convertirse en su principal competidor en el mercado.

Y es que en el segmento de puros, República Dominicana es uno de los principales exportadores del mundo cerca de 220 millones de unidades anualmente.

Otros datos para resaltar en la industria
Actualmente, 70% del mercado mundial de habanos lo tiene la empresa Habanos S.A., firma a la que más le pagan los distribuidores en las diferentes regiones del mundo a las que llega su producto. Luego de que en la época de la conquista los europeos que estaban por la región pasaran de masticar tabaco a fumarlo en un relleno cilindrado, encontraron que los cultivos de esta hierba tenían más calidad en espacios con 80% de humedad y temperatura ambiente de 25° centígrados, condiciones que fácilmente hallaban en La Habana.

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