Camilo Zamora, el único colombiano en sambódromo del carnaval de Río de Janeiro
sábado, 21 de febrero de 2026
El caleño, Camilo Zamora, representó al país en el carnaval de Río de Janeiro e hizo parte de una monumental carroza que le rindió homenaje a África
Luz Ángela Tobón
Él es el anfitrión y el bailarín principal de Delirio, uno de los espectáculos de salsa y circo más representativos del país. Y de cali, Camilo se va a áfrica ancestral gracias al carnaval de Río. Un viaje cultural que ya completa 10 años. Es el único colombiano en lograrlo, en esta oportunidad, Zamora desfiló con la reconocida Escuela de Samba ‘Unidos de Vila Isabel’, cuya propuesta temática rindió tributo a la herencia africana que dio origen a la samba y que exalta la memoria colectiva como símbolo de identidad, resistencia y orgullo. Camilo hizo parte de los 3.600 integrantes y de las siete carrozas de gran formato, cuidadosamente diseñadas para impactar por su magnitud y riqueza visual.
“Es un momento muy especial como caleño y como colombiano, esto no solo es bueno para mi carrera, sino que es bueno porque sirve de inspiración para muchos artistas que vienen detrás de mí, sirve para decirles a ellos que, con amor, el arte y la cultura sí valen la pena, que los buenos somos más y que sí hay oportunidad de hablar bien del país alrededor del mundo”, dijo Camilo Zamora, bailarín profesional
El “abre alas” donde estuvo ubicado el reconocido artista de Delirio es una estructura monumental en la que estuvieron cerca de 70 artistas y estuvo decorada en tonos beige y dorados con acentos azules y blancos. Además, incorporó agua en movimiento y efectos de luminotecnia. La escena representa un momento de la historia africana previo a la esclavitud, evocando un reinado lleno de majestuosidad, con reyes, príncipes y figuras nobiliarias. El vestuario de los artistas honró esa África ancestral cuya riqueza cultural y espiritual se expandió posteriormente por América a través de los procesos migratorios forzados.
“Este año estamos rindiendo un homenaje a Africa, a ese momento cuando todos eran reyes y no había llegado la esclavitud. Vamos a estar en el carro abre alas, la carroza más importante y será la representación de la madre del tambor, vamos a exaltar a los precursores de la samba y de la salsa porque nos une mucha historia. Es una linda manera de liderar escenarios internacionales, es muy importante porque no solo soy feliz, sino que hago feliz a los demás, hablando bien de cali y de Colombia en el mundo”, comentó Zamora.
Las conexiones entre ambos países son evidentes: la samba y la salsa como ritmos identitarios; la presencia de instrumentos de viento y percusión; los coros que marcan la energía colectiva; y hasta la tradición agrícola de la caña de azúcar, producto del que Brasil y Colombia son referentes mundiales.
El desfile tuvo una duración aproximada de 60 minutos y fueron 40 los jurados especializados los que evaluaron basándose en criterios como la armonía de la batería, la evolución coreográfica, la comisión de frente, los portaestandartes, la reina de la batería, la calidad musical, el vestuario y el desempeño integral de todos los componentes.
“Fui invitado de honor para representar a esta hermosa tierra, esta hermosa bandera que llevo a todas partes con todo el honor y todo el corazón. Esto comenzó en 2016 cuando unas personas de Brasil me vieron desfilar en el salsódromo de la Feria de Cali y decidieron que tenía que ir a representarlos. Nunca esperé que pudiera hacerlo tanto tiempo y ahora que han pasado los años, me siento orgulloso de lo logrado”, contó Camilo.
Cada noche del Carnaval de Rio de Janeiro reúne entre 70 mil y 90 mil personas, además de superar el millón y medio de espectadores a través de distintas plataformas. La escuela ganadora recibe el reconocimiento como la mejor escuela de samba del mundo y un incentivo económico otorgado por el gobierno brasileño. La de Camilo ocupó en esta oportunidad el segundo lugar.