Casi US$500 millones movió la música latina en un semestre; el triunfo de Bad Bunny
martes, 3 de febrero de 2026
La música en español atraviesa su mayor consolidación histórica, impulsada por el streaming y una gran generación de artistas
Bad Bunny se convirtió en el primer artista latino en ganar el premio Grammy a Álbum del Año con una producción completamente en español, un hito que durante gran parte de la historia de la industria musical se consideró prácticamente impensable. Su triunfo simboliza un cambio profundo en un sistema que, durante décadas, asoció el éxito internacional con el uso del inglés como idioma.
Pero las cifras no mienten. Según datos de la Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos, Riaa, la música latina registró US$490,3 millones en ingresos durante la primera mitad de 2025, marcando su duodécimo año consecutivo de crecimiento.
El streaming fue el principal motor, representando 98% del crecimiento, con US$ 271,1 millones provenientes de suscripciones pagadas, confirmando que la música en español no solo ha ganado legitimidad cultural, sino también una posición sólida dentro de la industria a nivel global.
Por ello, desde la creación de espacios específicos para artistas latinos, como los Grammy Latino, hasta el dominio actual de las listas de reproducción globales, la música en español ha recorrido un largo camino. Artistas de distintas regiones del mundo han adoptado y reinterpretado las propuestas de la música urbana latina, integrándose a una corriente que hoy tiene un peso estructural dentro del negocio musical. Actualmente, la música latina representa 8,8% de los ingresos totales de la música grabada en Estados Unidos, una cifra que confirma su consolidación en el mercado.
Casos como el de Gloria Estefan o Selana Quintanilla, que durante las décadas de los ochenta y noventa alternaron entre el español y el inglés para conquistar al público estadounidense, marcaron los primeros intentos de expansión. Más adelante, el auge de artistas como Shakira, Christina Aguilera y Ricky Martin consolidó lo que se conoció como el boom latino en los años noventa, un movimiento que amplió la visibilidad de la música en español.
Una mirada al pasado
Durante los años setenta y ochenta, la salsa, impulsada desde Nueva York, demostró que la música latina podía cruzar fronteras sin renunciar a su idioma. Figuras como Celia Cruz, Héctor Lavoe o Ruben Blades se convirtieron en iconos globales cantando en español, anticipando un cambio que tardaría varias décadas en consolidarse plenamente. Además, durante esa época el surgimiento del reguetón en Puerto Rico marcó otro punto importante.
Surgieron los ritmos latinos en la región que permitieron que artistas como Daddy Yankee y Don Omar posicionaran el género en el mainstream sin necesidad de traducirlo al inglés, sentando las bases para su posterior expansión global. El cambio estructural se consolidó en las décadas de 2000 y 2010, cuando una nueva generación de artistas dejó de percibir el idioma como una barrera.
Figuras como Wisin & Yandel, J Balvin, Rosalía, Karol G y, especialmente, Bad Bunny, llevaron la música en español a niveles de visibilidad importantes en regiones del mundo donde no era tan popular. De acuerdo al ingeniero de sonido, Samuel Lozada, “El crecimiento de la música latina en especial de la música urbana, es el resultado de años de constancia y establecimiento de figuras a lo largo del tiempo”.
Álbumes como ‘El Mal Querer’, de Rosalía, o ‘El Madrileño’, de C. Tangana, incorporaron elementos de otros géneros sin perder su anclaje en la tradición principalmente del flamenco, ampliando el alcance global. Hoy, estas producciones compiten en igualdad de condiciones en los premios más visibles de la industria, dejando atrás la idea de que el español pertenece únicamente a categorías “latinas”. Lo de Bad Bunny en los Grammy tiene mucha trascendencia para la música latina.