Castillos en venta: el efecto Zuckerberg que dispara el interés por propiedades históricas
jueves, 15 de octubre de 2026
En Irlanda, Escocia e Inglaterra la historia todavía se puede comprar con escrituras, y este verano Mark Zuckerberg se lo ha recordado al mundo al hacerse con un castillo en el condado de Waterford
Expansión - Madrid
Mark Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chan, compraron Strancally Castle, una residencia neogótica construida hacia 1830 a orillas del río Blackwater, en Irlanda. La propiedad está rodeada por una finca de aproximadamente 178 hectáreas y fue diseñada por los arquitectos James Pain y George Richard Pain, autores también de Dromoland Castle, para John Keily, antiguo diputado. El castillo tiene unos 1.500 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, una torre ornamental y un embarcadero privado.
Los anteriores propietarios, Michael Alen-Buckley y Giancarla Alen-Buckley, dedicaron dos décadas a restaurar la propiedad. Aunque el precio de la transacción no aparece en el registro público irlandés, medios locales estiman que la operación se cerró entre US$22 millones y US$33 millones. Un portavoz de la pareja confirmó que utilizarán el castillo como residencia de temporada, dada su proximidad a la sede europea de Meta en Dublín.
La oferta de propiedades de este tipo en Irlanda es limitada, mientras que Escocia e Inglaterra cuentan con un inventario más amplio de fincas históricas. Durante el primer trimestre de 2026, el departamento de casas de campo de Knight Frank cerró 36 operaciones en Reino Unido por un valor conjunto de US$224,9 millones, con un precio medio de salida de US$6,24 millones. La firma atribuye parte del dinamismo del mercado a familias que salen de Londres y a compradores internacionales que buscan establecer una base estable en el país.
El portal JamesEdition analizó las características de los anuncios de castillos y fincas históricas en Inglaterra, Irlanda, Escocia y Gales. Según el estudio, una de cada cinco propiedades dispone de instalaciones ecuestres y cerca de la mitad cuenta con grandes extensiones de terreno. En Francia e Italia, otros dos mercados destacados de inmuebles patrimoniales en Europa, las caballerizas aparecen apenas en 8% de los anuncios. Allí predominan los viñedos, presentes en 24,5% de las propiedades, y los olivares, que representan más de 4%.
Las piscinas, por su parte, son más frecuentes en las propiedades del continente europeo que en las islas británicas e Irlanda: aparecen en 7% de los anuncios de Francia e Italia, frente a 1% en los mercados analizados de Reino Unido e Irlanda.
De acuerdo con los portales especializados, la adquisición de Zuckerberg ha despertado el interés de otras grandes fortunas por este mercado inmobiliario, caracterizado por la escasez de propiedades y su valor histórico. Estas son 10 fincas y residencias históricas de Irlanda y Gran Bretaña que están a la venta, con precios que van desde US$577.500 hasta US$9,75 millones.
Coolmain Castle: US$8.250.000
Coolmain Castle, ubicado en el condado de Cork, Irlanda, se encuentra frente a la bahía de Courtmacsherry, cerca de Kilbrittain y a 18 minutos de Kinsale. Sus orígenes se remontan a comienzos del siglo XVIII, cuando fue construido como una casa georgiana. En el siglo XIX se le añadió una torre almenada.
Por sus salones pasaron el novelista Donn Byrne y el fotógrafo Bob Willoughby. En 1989, la propiedad fue adquirida y restaurada por Roy E. Disney, sobrino de Walt Disney, y su familia la conservó durante aproximadamente 35 años.
Según el anuncio de Lisney Sotheby's International Realty, el castillo tiene cerca de 780 metros cuadrados, nueve dormitorios y seis salones, distribuidos en una finca de 23 hectáreas con playa privada. La propiedad también incluye un pabellón con tres dormitorios, cuadras, cine, biblioteca, gimnasio y canchas de tenis y baloncesto.
The Farm: US$1.650.000
Situada en Bandon, en el condado de Cork, Irlanda, The Farm está a cinco kilómetros del centro de la localidad y a media hora del aeropuerto de Cork. La inmobiliaria Bowe Property ofrece esta residencia neogótica de comienzos del siglo XIX, construida para Lord Bandon y la familia Bernard, con diseño del arquitecto irlandés Joseph Welland.
Uno de sus principales atractivos es un vestíbulo de 21 metros de longitud, con bóveda de abanico y una chimenea señorial. La vivienda cuenta con unos 418 metros cuadrados y seis dormitorios, en un terreno de menos de una hectárea. También dispone de una casa para los guardeses, una cancha de tenis y una fuente de estilo italiano. Dos avenidas arboladas conducen hasta la entrada principal.
Carrigacunna Castle: US$2.475.000
Carrigacunna Castle está ubicado en Killavullen, en el condado de Cork, junto al río Blackwater, considerado uno de los principales ríos salmoneros de Irlanda. El conjunto reúne una casa georgiana construida en 1826 por Henry Foott y una torre normanda del siglo XVI que perteneció a la familia Nagle.
Según el anuncio de Lisney Sotheby's International Realty, el rey Jacobo II pasó una noche en la propiedad durante su retirada después de la batalla del Boyne. La residencia tiene aproximadamente 700 metros cuadrados, cinco dormitorios y una finca de 18 hectáreas, a la que se accede por una avenida de hayas de un kilómetro.
Entre sus instalaciones se encuentran una piscina cubierta, sauna, gimnasio, dos atrios acristalados de doble altura y una casa anexa.
Brechin Castle: US$2.080.000
La inmobiliaria Rettie & Co presenta Brechin Castle, en Angus, Escocia, como uno de los castillos históricos más importantes del país. La propiedad cuenta con catalogación de categoría A, el nivel más alto de protección patrimonial escocesa.
Es la residencia de mayor tamaño entre las propiedades seleccionadas, con unos 3.500 metros cuadrados, 16 dormitorios y ocho salones. La finca abarca aproximadamente 26 hectáreas a orillas del río South Esk e incluye derechos de pesca, un jardín amurallado de más de cinco hectáreas, dos casas para guardeses y otras tres viviendas.
Balcary Tower: US$1.671.357
Ubicada en Auchencairn, cerca de Castle Douglas, en Escocia, Balcary Tower fue construida en 1860 por el coronel Johnstone, propietario de Auchencairn House. Según la historia de la propiedad, la torre habría sido edificada para su institutriz francesa.
La residencia, situada en la costa de Dumfries and Galloway, fue renovada integralmente en 2012. Tiene unos 460 metros cuadrados, cuatro dormitorios dobles con vistas al mar y casi cinco hectáreas de prados. También ofrece acceso directo a la playa, una piscina natural de marea, una rampa y un cobertizo para embarcaciones.
Actualmente, funciona como alojamiento vacacional de lujo y está a la venta a través de Fine & Country Scotland.
Levern Towers: US$3.250.000
Levern Towers, ubicada en Blanefield, Stirlingshire, Escocia, es la propiedad más reciente de esta selección. Fue construida durante la década de 1930 en estilo baronial escocés para John Lawrence, un reconocido constructor de Glasgow.
La residencia ha tenido únicamente cuatro propietarios y no estaba disponible en el mercado desde comienzos de la década de 1990. Ahora, Savills Glasgow está a cargo de su comercialización.
Sus 810 metros cuadrados incluyen seis dormitorios y detalles art déco. Entre sus espacios destacan una biblioteca revestida en madera de cerezo, una sala de billar con bar, un invernadero, una piscina cubierta con sauna y una cancha de tenis. La propiedad se encuentra en una finca de 3,6 hectáreas, con vistas al valle de Blane y a las colinas de Campsie.
Ormiston Castle: US$4.810.000
El arquitecto David Bryce diseñó Ormiston Castle en 1851 para Archibald Wilkie, siguiendo el estilo baronial escocés. La propiedad está situada en Kirknewton, West Lothian, en las afueras de Edimburgo.
Tras una restauración integral de tres años, el castillo funciona como alojamiento de cinco estrellas. Según el anuncio de Strutt & Parker, a través de su departamento National Country House, genera ingresos anuales superiores a US$442.000.
La residencia tiene cerca de 800 metros cuadrados, seis dormitorios con baño privado y una finca de seis hectáreas con establos para caballos. En su interior también cuenta con un cine art déco de la década de 1930, un pub de estilo highland, una bodega y una cocina de la marca Clive Christian.
Apartamento en Flete House: US$585.000
En Ivybridge, Devon, Inglaterra, se encuentra la opción más asequible de la selección: un apartamento en Flete House, ofrecido por Vendesi Homes. La propiedad permite vivir en una residencia señorial catalogada en el grado I, el nivel más alto de protección patrimonial en Inglaterra, cuyos orígenes se remontan a 1379.
Según el anuncio, entre sus visitantes estuvieron la reina Mary y Lawrence de Arabia. Actualmente, la casa está dividida en 29 viviendas. El apartamento en venta tiene dos dormitorios y conserva ventanas de granito, techos de estuco con motivos de rosas Tudor y un salón con mirador hacia el parque.
Los residentes tienen acceso compartido a una biblioteca con vitrales de Edward Burne-Jones, una cancha de tenis, una zona de croquet y personal disponible las 24 horas. La cuota mensual de mantenimiento ronda los US$2.171.
Burton Hill House: US$9.750.000
Burton Hill House, ubicada en Malmesbury, Wiltshire, Inglaterra, es la propiedad más costosa de esta lista. La comercializa Strutt & Parker Cirencester. Esta casa de campo de estilo clásico, catalogada en el grado II, se encuentra a las afueras de Malmesbury y cuenta con unos 2.900 metros cuadrados, 19 dormitorios y cinco hectáreas de jardines.
La residencia dispone de dos cocinas, un ala norte semiindependiente y un apartamento separado. Uno de sus elementos más singulares es una antigua capilla restaurada y convertida en un complejo de ocio que incluye piscina, gimnasio, sauna y jacuzzi. La propiedad también cuenta con cine y sala de juegos.
Pierremont House: US$1.170.000
En Darlington, Inglaterra, Pierremont House es presentada en el anuncio de Anthony Jones Properties como el “Buckingham Palace de Darlington”. Esta residencia gótica victoriana, construida a comienzos de la década de 1830 y catalogada en el grado II, fue encargada por el empresario John Botcherby.
En 1845, la propiedad fue adquirida por Henry Pease, hijo menor de Edward Pease, conocido como el “padre del ferrocarril”. La casa conserva fachadas de piedra con almenas y ventanas góticas. Cuenta con unos 470 metros cuadrados, cuatro dormitorios y un jardín de casi 2.000 metros cuadrados, con árboles maduros.