Chefs apuntan a las cenas clandestinas en comedores de diferentes zonas de Bogotá

Las reservas van desde $70.000.

César D. Rodríguez Flórez - cdrodriguez@larepublica.com.co

Cenar se asocia con un plan entre amigos o restaurantes, pero en el último año expertos de la gastronomía en Bogotá se propusieron ofrecer a comensales cenas de lujo en sus comedores privados y con personas que nunca se han visto.

Se trata de las cenas clandestinas, un propuesta que cada vez toma más fuerza en la capital del país gracias a sus novedosas apuestas como dar un santo y seña a la hora del ingreso e incluso asistir sin saber cuál será el menú que puede ir desde $75.000 por puesto.

Según el chef Jorge Iván Castro, “el concepto nació hace casi 20 años en París, cuando varios chefs jóvenes recién graduados de sus academias no contaban con el dinero suficiente para montar un restaurante y decidieron buscar espacios alternativos para mostrar a los comensales su trabajo y su propuesta gastronómica”.

Es un modelo culinario que desde que surgió “se ha vuelto una tendencia en diferentes ciudades del mundo y que poco a poco se ha tomado un espacio significativo en algunas de las grandes ciudades colombianas”, dijo Castro, quien es una de las personas que ofrece este servicio en un comedor para 14 personas en Castro Cocina.

De acuerdo con Carlos Galkiewicz, cocinero y anfitrión de Casa de Extraños, este concepto también es una forma de “generar conexiones humanas más fuertes entre los comensales, que incluso en ocasiones vienen solos porque saben que pueden relacionarse muy bien con sus acompañantes en la mesa, pues es una experiencia muy interesante y con una chispa diferente a la que se vive en los restaurantes tradicionales”.

Otro de los atractivos es ofrecerle una gran variedad gastronómica al comensal constantemente, teniendo en cuenta que “es una forma de que el cliente se vuelva a migo de la casa y le den ganas de volver para probar preparaciones nuevas”, dijo Andrea Mor, cofundadora de La Joya Jardín Comedor.

Ximena leal y su santo y seña – $90.000
Para ingresar a las cenas clandestinas de ‘604’ los comensales deben dar el santo y seña que se les da en el momento en el que realizan la reserva, de lo contrario no podrán hacer parte de la velada que ofrece Ximena Leal en este lugar. Se trata de una propuesta con un concepto de gastronomía mexicana que se ofrece a no más de 30 personas los viernes durante dos horas y media.

Para empezar, todos son recibidos con un margarita con helado de piña y chile serrano, un pozole verde o una sopa de tortilla, los cuales son los más populares del menú. La cocinera recibe las reservas desde su teléfono celular (3008761124) para mayor privacidad.

Jorge Castro y su  ‘menú sorpresa’ – $140.000
Aunque tiene un concepto clásico de cinco tiempos basado en cocina tradicional colombiana, esta no es típica. Esa es la única pista que el chef Jorge Iván Castro da a sus comensales para sus cenas clandestinas, teniendo en cuenta que su menú siempre es a ciegas y solo hasta que se sientan en la mesa descubren lo que van a comer.

Desde hace tres años Castro decidió apostar por este concepto, que en su comedor de 14 puestos reúne a comensales que disfrutan los jueves de preparaciones con recetas de diferentes regiones del país, pero con el toque de la casa, que sobresale por usar muchos productos locales. Las reservas las hace a través de la plataforma houspoon.com.

Carlos Galkiewicz y sus cinco pasos culinarios por región – $75.000
Con el fin de ofrecerle una experiencia mucho más interesante a sus comensales, Carlos Galkiewicz creó Casa de Extraños, un lugar de cenas clandestinas en el que hace énfasis al tema social, además de sus preparaciones culinarias.

Su velada está compuesta por cinco pasos, cada uno de ellos inspirado en diferentes regiones de Colombia, pero dejando a un lado lo típico. En total es una comida para solo 12 personas, que además pueden ver toda la preparación de los platos.

La diversidad de Andrea y Germán – Hasta $95.000
Desde el 10 de marzo de 2016 Andrea Mor y Germán Restrepo crearon La Joya Jardín Comedor, una propuesta de cena clandestina en su propia casa para recibir los jueves a las 8:00 p.m. a seis exclusivos comensales que se deleitan con sus preparaciones, las cuales mensualmente cambian, con el fin de darle diferentes opciones al cliente.

Sus generosas porciones, la carta de licores y su ambiente de jardín son otros de los atractivos con los que buscan que los comensales se vuelvan amigos de la casa y sientan deseos de volver, pero nunca parecer un restaurante tradicional. Las reservas las reciben desde su cuenta de Instagram @lajoya_jardincomedor.

David orozco y su invitación a clientes y cocineros – $140.000
Hasta tres sazones diferentes pueden experimentar los comensales que participen en las cenas clandestinas de Oculto, un espacio creado por el chef David Orozco, quien a cada velada invita al menos a dos cocineros más para que entre ellos realicen las preparaciones de la noche de los jueves y sábados.

Su propuesta se basa en recetas de baúl, con las cuales “el cliente siente como si estuviéramos cocinando para personas muy allegadas, incluso hemos decidido titular la cena como un banquete para el alma”, manifestó Orozco. Es de los pocos cocineros que se ha dedicado a tener siempre profesionales adicionales para asegurrse de que cambiará el menú en casa ocasión.

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