“Colombia está representada en la Orquesta Filarmónica de Bogotá”

Colprensa

Así como en el trajinar propio del atleta que se prepara para unas Olimpiadas, se encuentra la Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB) por estos días. No es para menos, junto a la Sinfónica Nacional de Cuba, la OFB es la única invitada por Latinoamérica al VII Festival de Orquestas Sinfónicas del Mundo que inicia el primero de junio en Moscú Rusia.

La invitación llega justo en el momento en que la OFB celebra los 45 años de una trayectoria en la que ha acogido a todo un país, ha acercado la música sinfónica a la gente del común y ha representado a la cultura musical colombiana y universal en sus composiciones, temporadas y conciertos. 
 
Todo esto ha llevado a esta ‘culta dama’ de la música ha sentirse orgullosa de reconocimientos como el de ‘El Colombiano Ejemplar’ (del diario El Colombiano) y el Grammy Latino 2008, como mejor álbum instrumental, por su trabajo ‘La Orquesta Filarmónica de Bogotá es Colombia’.
 
En entrevista con Colprensa, el director titular de la OFB,  Enrique Arturo Diemecke, habló de estos y otros tantos logros de su orquesta, del lugar que tiene hoy la música sinfónica en el país y de cómo toda Colombia está representada en el conjunto de 111 músicos y decenas de instrumentos que hoy en día integran la Filarmónica de Bogotá.
 
¿Cuáles son los logros más importantes de la OFB en estos 45 años de trayectoria?
La Orquesta ha tenido una trayectoria muy firme en el desarrollo artístico y cultural de la ciudad y del país. Ese crecimiento ha logrado desbordarse a giras a otros países de Asia y Europa, al reconocimiento con el Grammy Latino en el 2008, ahora vamos a visitar Rusia. Estas son cosas que le dan la firmeza a que lo que se está haciendo y nos muestran que estamos haciendo lo correcto, que nada ha sido accidental. 
 
¿Cuál es el momento más importante de esa carrera?
El proyecto más importante ha sido la Octava Sinfonía de Gustav Mahler porque fue realmente un hito para el país haberla logrado. Esa sinfonía no se había podido hacer aquí porque es de alta producción. La Octava Sinfonía tiene la característica de aglutinar a todos, se invitaron varios coros de la ciudad, a los miembros de la Orquesta Sinfónica de Colombia. Fue todo un conjunto de elementos que hicieron que este fuera el punto más culminante hasta la fecha.
 
¿Cómo se ha acercado la OFB durante estos años al ciudadano del común?
Tenemos proyectos educativos como conciertos didácticos en el teatro y llegando a colegios y escuelas. Tenemos contacto con universidades donde damos clases maestras. Manejamos proyectos como Ópera al Parque y conciertos en el parque. Todo esto para acercarnos, exhibir la música, tener contacto con el público y salir del teatro.
 
¿Como ha recibido la gente estos proyectos?
Todo esto ha sido extraordinario, hemos sido bien recibidos porque nosotros vamos hacia la gente a llevarle lo más alto que existe musical y sinfónicamente para que lo puedan ver, palpar, disfrutar y sentir que no estamos distanciados más que por los kilómetros que nos pueden separar.
 
¿Ese trabajo de acercamiento ha servido para que la gente se interese por la música sinfónica?
Sí, porque esta música no es tan difundida. En el mundo entero la música clásica está perdiendo su difusión por factores extra-artísticos y culturales, tiene que ver con el mundo comercial, con que todo tenga que tener una productividad económica. 
Nosotros hemos crecido de una manera descontrolada en muchos países, eso yo ya lo viví en México. Cuando tienes una ciudad de 20 millones de personas necesitas muchas orquestas sinfónicas para cubrir todas las áreas y eso nos está pasando en muchos países. La Filarmónica de Bogotá sigue y está cumpliendo contra todos esos movimientos tanto demográficos como comerciales.
 
¿En Colombia se está formando una cultura de la música sinfónica y un gusto masivo por estas grandes orquestas?
Se está formando. Pero hay que tener en cuenta que estamos en un momento muy difícil económicamente y por ejemplo en los países europeos culturalmente fuertes estos proyectos están recibiendo recortes de presupuesto. Allá también se está compitiendo con el mundo comercial.
 
¿Cómo está el país representado en la OFB?
Una orquesta de una ciudad capital representa que los músicos vengan de todos los rincones del país, de escuelas de otras ciudades, de Medellín, de Cali, de Cartagena, de Leticia, de pequeñas ciudades en donde la música brota. La orquesta representa esas culturas y familias de esos lugares y pueblos. Colombia está representada en la OFB. Los músicos vienen a la capital porque saben que aquí van a ser escuchados de una manera más amplia. 
 
¿Se puede decir que el nombre de Colombia sobresale en Latinoamérica y el mundo gracias a su Orquesta Filarmónica de Bogotá?
El problema en todo caso es que todavía no se ha cacareado el huevo fuera de acá lo suficiente. Se mantiene sobretodo como una cuestión local y si no podemos medirnos en el exterior con las Orquestas que ya tienen un nombre establecido, no podemos resumir que somos la orquesta a nivel de ellos. Por eso es importante esta gira a Moscú, para poder tener un calificativo de que estamos en el nivel de reconocimiento mundial. Para eso son los campeonatos del mundo para ir a exhibir en que nivel estamos.
 
¿Qué representa para la OFB participar en el Festival de Orquestas del Mundo?
Se trata de un evento magno en donde han participado orquestas de alto nivel y que ahora nos toque a nosotros exponer una parte de la música de la tierra que identifica a la orquesta nos pone a nivel universal. Es un honor participar allá y esto nos sirve para hacer un intercambio de cultura, de música y de niveles.