Turismo

Conozca cuáles son los saunas más atractivos e impresionantes alrededor del mundo

Los mejores saunas recomendados por un inglés

Son al menos siete lugares seleccionados por el inglés Chris Selman, quien se dio a la tarea de recorrer estos sitios durante 12 meses

Expansión - Madrid

Un año conociendo saunas da para mucho. El inglés Chris Selman, devoto de estos refugios de calma y sudor, selecciona los más bonitos que ha conocido en un libro que celebra el ritual de eliminar toxinas de la forma más estética.

¿Los saunas pueden cambiarle la vida? Si le pregunta a un finlandés (y recuerda que es un país de gente feliz) quizá responda afirmativo. Y si el interrogado es Chris Selman, pese a ser inglés, por supuesto es ¡sí! Tras un exilio laboral en Australia, regresó a Londres en 2020 y reconectó con un recuerdo de su infancia, el olor a calor seco que su tía finlandesa Ulla trajo consigo de su país (imaginamos que en versión doméstica como esta). Decidió dedicar los siguientes 12 meses de su vida a viajar por el mundo para conocer saunas de todo tipo, más de 100. Y sin embargo, la que iba a cambiar su vida estaba bien cerca.

Una de las mejores a su parecer la encontró cerca de un lago en Cornwall, Inglaterra. Al conocer a su creador, Rupert McKelvie, fundador del estudio Out of the Valley, la conexión fue inmediata y de tal intensidad que, ya asociados, se han convertido en auténticos especialistas en la construcción de estos remansos de calma y sudor.

Ahora Selman publica junto a Gestalten el libro Ridiculously Good-Looking Saunas (45 euros), toda una celebración de los baños de vapor y un recorrido de Finlandia a Japón, pasando por Canadá y Nueva Zelanda, donde ha reunido "saunas que encarnan este movimiento global hacia la lentitud, la sencillez y el calor compartido. Algunas son clásicas; otras, peculiares. Pero cada una de ellas ofrece algo poco común en el mundo actual: un espacio para detenerse, sudar, respirar y sentirse parte de algo". No hace falta ser especialmente fan del paso por el horno (aquí una que no aguanta en ese infierno húmedo) para desear verse en alguna de ellas.

La de Kengo Kuma

Palabras mayores. Esta joyita ubicada en la isla del arte Naoshima en Japón cuenta con la firma de Kengo Kuma & Associates en la arquitectura y la especialización del colectivo Ttne en lo que ser una sauna implica. Es un puzzle de 4.000 piezas de ciprés hinoki colocadas en espiral, imitando el caparazón de un caracol Sazae, especie local.

La bancada se curva adaptándose a la silueta orgánica de la construcción con un hogar central que simula una llama. Sus reducidas dimensiones no hacen sino aumentar el valor de la estructura que "contiene la respiración entre la inhalación y la exhalación".

Un huevo de oro

Sauna, escultura y provocación casi a partes iguales. Este huevo dorado instalado en mitad de la nada es cosa de los artistas suecos Mats Bigert y Lars Bergström que la idearon por encargo de la cooperativa de vivienda Riksbyggen y desde entonces ha salido de gira por el mundo.

Los 69 paneles dorados y de efecto espejo (esta devoción por el oro ya la vimos en la cabaña lingote Golden House) elevan la estructura hasta los cinco metros para reflejar el paisaje circundante. Una puerta medio oculta da acceso a un interior de madera de pino.

Unidad móvil

Primera incursión en el mundo sauna del estudio de arquitectura experimental Bivak Studio con sede en Budapest. Lo plantean a medio camino entre pabelló y caravana, de hecho, se ajusta a las dimensiones legales de los remolques en Hungría y se apoya sobre patas ajustables que permiten una rápida nivelación en terrenos irregulares.

Por lo demás, básica: madera laminada y capacidad para ocho o nueve personas en torno a la estufa de leña. Modular, replicable y resultona.

Camuflada en la ladera

En la imagen no se aprecia, pero este refugio en la ladera cubierta de musgo de una finca privada en Escocia está cubierto de vegetación y pasa desapercibido hasta que uno está delante de su puerta.

El tejado se camufla con hierbas autóctonas y flores silvestres que hacen aún más especial la experiencia que no consiste más que en sentarse en ese banco, humedecer para crear vapor y mirar los árboles.

Un plan salvaje

El de irse a Tasmania ¿verdad? Allí y a orillas de un lago (cuyas aguas en invierno apenas superan los 5º) Licht Architecture instaló esta sauna de dos módulos que esta vista cenital permite atisbar la de techo claro. El ritual: calor, inmersión y vuelta a empezar.

Poco más hay para hacer en este punto al que se llega por un sendero y donde la cobertura escasea. Bien, porque ése es el plan.

La experimental

La aproximación de la diseñadora multidiscplinar Adéla Baçová pone el contrapunto frente a modelo más clásicos de sauna.

Cada unidad está diseñada con precisión mediante un programa que permite aprovechar al máximo la madera de abeto procedente de bosques en los Cárpatos. Con una aproximación similar a la fabricación de mobiliario, están ensambladas lo que permite reubicarlas y están desprovistas de cualquier elemento superfluo.

Yo quiero ir a Canadá

Y el plan de ir a conocer esta sauna flotante me vale como excusa. Ejemplifica al 100% la idea de sumergirse en la naturaleza y su historia arranca con una de esas anécdotas que son oro: partió de boceto en una servilleta (parecido al exprimidor más famoso de la historia) entre miembros del resort Nimmo Bay Wilderness Resort y la marca de ropa canadiense Anian.

Está construida con madera de cedro, invita al baño y la contemplación, acaso de un oso entre los árboles.

TEMAS


Turismo - Europa