Conozca las cifras y derrama económica que dejó la Semana de la Moda en París
miércoles, 11 de marzo de 2026
Con desfiles de Dior, Loewe y Shiaparelli, París cerró con una producción millonaria, pasarelas y casas de moda que marcaron una nueva edición de la Fashion Week
La capital francesa volvió a convertirse en el epicentro de la industria de la moda con una nueva edición de la Paris Fashion Week, celebrada del 2 al 10 de marzo, y que reunió a las principales casas de lujo y adelantó las tendencias que llegarán en otoño-invierno.
La semana parisina contó con 67 desfiles y 31 presentaciones de colecciones femeninas, además de la presencia de compradores, celebridades y prensa de todo el mundo.
Más allá del espectáculo creativo, el evento también representa un motor económico para la ciudad. De acuerdo con diversas estimaciones hechas por el sector, la Semana de la Moda superó los US$1.090 millones, entre turismo, eventos, consumo y actividad comercial que está vinculada al lujo.
Costos detrás de la pasarela
Aunque los desfiles suelen durar entre 10 y 15 minutos la inversión detrás de cada uno puede ser millonaria. Organizar una pasarela durante esta semana puede llegar a costar entre US$200.000 y más de US$1 millón, dependiendo del nivel de producción.
Además, el casting de modelos también representa una parte importante del presupuesto. Para grandes casas de moda el costo del desfile puede rondar los US$50.000. Sin embargo, las modelos más cotizadas pueden llegar a cobrar US$100.000.
Los desfiles más importantes
Como cada temporada, las grandes casas de moda francesa concentraron gran parte de la atención. Chanel, Dior y Louis Vuitton volvieron a dominar el calendario, acompañadas por firmas como Elie Saab, Rabanne, Balmain, Lacoste, Isabel Marant, Nina Ricci o Lanvin.
En Dior, el diseñador Jonathan Anderson sorprendió con una pasarela instalada alrededor de un estanque de nenúfares en el Jardín de las Tullerías, un homenaje a la inspiración floral de la ‘maison’. Otras casas también destacaron por reinterpretar sus archivos históricos. Balenciaga, con Pierpaolo Piccioli, presentó una colección marcada por volúmenes dramáticos y prendas cocoon inspiradas en el legado de Cristóbal Balenciaga.
En Stella McCartney, la sostenibilidad volvió a ser protagonista en la pasarela: 93% de los materiales utilizados en la colección fueron sostenibles, con una estética ecuestre inspirada en el Año del Caballo.
Por su parte, Jean Paul Gaultier, bajo la dirección de Duran Lantink, apostó por una propuesta casi íntegramente negra con corsés y guiños a los icónicos diseños anatómicos.
Finalmente, Chanel se subió a la pasarela con elementos de la época de los años 20, mezclándolo con el glamour que marca la era de los años 60.