Crucero por el Alto Ártico y sus exóticos paisajes

Ripe

¿Acaso es un barco abandonado tras una tempestad? No: lejos de mostrar un aspecto desvencijado, la embarcación luce en perfecto estado. ¿Y si una gran helada ha sorprendido a la tripulación viéndose obligada a abandonar la nave? Falsa alarma. Como nos aclara el guía, se trata del velero Noorderlich, un antiguo barco de pesca holandés reconvertido en mirador.

Con la llegada de octubre el yate es conducido hasta el archipiélago de Svalbard, Noruega, a la espera de que desciendan las temperaturas y quede atrapado en medio del mar helado. Desde su cubierta es posible disfrutar de los paisajes del Alto Ártico, e incluso ver a los osos polares que bajan desde las montañas que rodean el fiordo. La experiencia, diseñada a medida por Viajes Nuba, no decepciona a los clientes: escuchar el silencio en medio de la nada, junto a las lenguas azules de los glaciares, no tiene precio.

Las islas de Svalbard, que este yate circunvala durante el verano nórdico son las más cercanas al Polo Norte. Provisto de diez camarotes, tres baños y un comedor, el Noorderlick está acondicionado para alojar a unas 20 personas en camas y literas.