¿De verdad vale la pena pagar una inscripción a un gimnasio como una inversión rentable?

Kathy García - kgarcia@larepublica.com.co

‘Pagué una membresía de un año en el gimnasio y solo fui dos meses’. ¿Le ha pasado, es común en su círculo social? ¿Inscribirse al gimnasio es una inversión rentable, o en algunos casos puede doler tanto como pagar el impuesto de rodamiento?

LR pasa por un filtro de expertos esta lamentación frecuente en torno a los gimnasios, esa agridulce sensación de haber `malgastado` su dinero o haber pagado altas sumas por `poco`.

Algunos teóricos y sociólogos afirman que la sociedad del siglo XXI vive en medio de un afán por ganar visibilidad y gastar dinero en lujo o cosas realmente innecesarias; es decir por `aparentar` más que por `ser`?una idea que nos recuerda el `consumo conspicuo` del que hablaba Thorstein Veblen, en su teoría económica sobre la clase ociosa en 1899.

Sin embargo, expertos consideran que la mayoría de veces el gimnasio sí constituye una inversión valiosa, y no se inscribe en este tipo de consumo de `necesidades irreales`, como podría parecer.

Si hacemos cuentas, el plan de un año en uno de los mejores gimnasios de Colombia, Bodytech, cuesta por lo general $2.340.000 en la categoría Platino (la mejor y que permite utilizar cualquiera de sus sedes en el país). Sin embargo, muchos se inscriben durante promociones que el centro médico y deportivo realiza por temporadas como el Día de la Madre, el Día del Padre, etc., y consiguen pagar solo $1`968.000 por el año. O en su defecto, pagan un trimestre por $860.000 o seis meses por $1.410.000. En Bodytech no ofrecen planes de un mes porque, 'los resultados solo se ven luego de los tres meses', dijo uno de sus asesores comerciales. Así que a simple vista sale más económico pagar el año completo.

Para Camilo Herrera, presidente de la firma Raddar y experto en temáticas de consumo y mercadeo, explica que 'en términos generales si usted compra un plan de un año en un gimnasio y va solo dos meses, es botar la plata a la caneca; pero si el consumidor tiene clara una necesidad (salud, deporte, bajar de peso) y quiere cumplir una meta y la logra con lo que el servicio le ofrece, es una inversión sin duda'. En este caso, una persona que se inscriba en el Bodytech estaría perdiendo $ 1`640.000 si no regresa.

Causas comunes de los desertores
Según María Mezzatesta, representante de Figurella Colombia, programa de moldeamiento corporal cuyo objetivo trasciende a llevar a sus pacientes a un estilo de vida saludable, asegura que todas sus clientes han pasado por lo menos una vez en sus vidas por un gimnasio, y lo han interrumpido porque 'no ven resultados, falta de voluntad propia o apoyo externo, y desmotivación por `competencia`'.

Mezzatesta especifica que 'los gimnasios son sitios perfectos para socializar, relajarse y hacer ejercicio, pero no es el sitio adecuado para quemar grasa localizada, y eso es lo que buscan la mayoría de las mujeres'.

La experta comenta que esto sumado a las ocupaciones diarias, el trabajo, la familia, el estrés, etc, ayuda a desmotivar a las personas y abandonarlo. 'Si antes estaba dispuesto a sacar el tiempo en la agenda, ahora ya no porque no está viendo resultados rápido y se desmotivan', concluye.

Además, Mezzatesta asegura que 'la gente necesita de alguien que les recuerde que deben cuidarse a sí mismos, y eso se olvida cuando hay que ocuparse de tantas cosas en el día'. Y desde una perspectiva femenina (sin generalizar) y por su constante diálogo con sus clientes, ha notado que 'las mujeres tienden a desmotivarse porque ven en los gimnasios `competencia`: mujeres mucho más delgadas y bonitas que ellas. Quienes tienen sobrepeso, terminan abandonando el entrenamiento'.

No obstante, más allá de los posibles desertores, estos templos que le rinden tributo al cuerpo nunca están vacíos, o por lo menos el Bodytech. Según Andrés Felipe Vélez, líder de inteligencia de mercados y producto del lugar, tienen 100.000 afiliados en Colombia y están creciendo aproximadamente un 20% al año. Vélez explica que 'aunque la deserción de usuarios de los gimnasios es muy común en la industria, nosotros estamos en unos niveles muy por debajo de los que se presentan, ya que tenemos unos indicadores de uso que cada mes nos permiten medir la asistencia y así ayudar a los clientes a cumplir las metas'.

De acuerdo con Vélez, uno de los factores para mantener sus clientes es 'el completo acompañamiento médico, de nutrición y de entrenadores que guían a los usuarios desde el primer mes para que cumpla sus objetivos'.

Por ejemplo Miguel Rojas, gerente de la constructora ZR Ingeniería y usuario del gimnasio, considera su uso como una necesidad, 'primero por salud y luego por relajación, no hay nada mejor que ir al gimnasio luego de un día muy fuerte de trabajo o un viaje para desestresarse'. Rojas constantemente renueva su plan por un año, y sin embargo solo intenta ir un par de veces a la semana. Aún así, cuando no puede ir sino tan solo una vez al mes 'no lo considero una pérdida de dinero, saber que puedo ir casi a cualquier hora es una gran ventaja'.

Falta de tiempo y metas sin definir, causas de abandono
La falta de tiempo y metas son dos de las principales causas por las que los usuarios disminuyen o cancelan su asistencia. Pero Camilo Herrera recalca que 'las necesidades son diferentes para cada persona: biológicas, alimenticias, de personalidad, estéticas. Por ello cada quien define su necesidad y manejará el tiempo para lograr la meta. Pues para el consumidor es una necesidad de una u otra manera y hay que suplirla. Si las metas son claras nunca habrá pérdida'.

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