El champagne Belle Epoque renace 110 años después

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Han tenido que pasar 110 años para que uno de los champagnes más exclusivos se renueve.Lo que se ha modificado del Belle Epoque, la joya de la corona de la casa Perrier-Jouët, no han sido las cualidades de su exquisito caldo. La maison ha optado por modernizar el diseño original de 1902.

En este tiempo, la obra de Emile Gallé, que engalanaba la botella desde hace más de un siglo, ha llegado a convertirse en seña de identidad del espumoso. Así llega al mercado Florale Edition, la primera edición limitada del Belle Epoque desde su creación.

Makoto Azuma, conocido por sus esculturas botánicas, ha sido el elegido para dar forma a la inédita pieza de cristal que saldrá a la venta en septiembre por un precio aproximado de US$305. “Perrier-Jouët y yo compartimos los mismos valores de tradición, pasión por la naturaleza y originalidad genuina”, confiesa el artista japonés.

La elección de estos motivos decorativos no ha sido fortuita. No en vano, Emile Galle ya empleó el mismo planteamiento artístico en la botella original. “Admiro profundamente el trabajo de Galle, de ahí que me decantase por la idea de reproducir su trabajo como tributo. La cercanía que he sentido en relación con este proyecto tiene mucho que ver con el hecho de que Galle se inspirase en la cultura y el arte japonés para crear el concepto original del Belle Epoque”, asegura el nipón.

Sin embargo, Azuma no ha vacilado en aportar su “filosofía y metodología personal y contemporánea” a esta nueva creación. “He mantenido la anémona como tema principal, pero he incluido cinco flores japonesas más para dar movimiento al diseño y enfatizar la belleza de la especie floral protagonista”. La elección de cada una de las variedades empleadas se ha cuidado al extremo. “La stemona japonica significa ‘ceremonia del té’; la polygonum sachalinense, amor y bondad; la clemátide, nobleza; la filipándula, remite a la evanescencia; y, finalmente, la monarda la escogí, en este caso, porque rara vez se emplea como flor decorativa”.

Una botella más floral en lo visual propone la marca

El estilista de las flores ha sabido modernizar la centenaria botella preservando su espíritu original, que conserva desde hace más de 100 años. Quizá ahora Makoto Azuma se vuelva eterno, como su antecesor en el cargo. No solo por haber pasado a formar parte de la reducida lista de artistas que componen el diseño que envuelve al prestigioso blanc galo, sino también por ser uno de los escasos artistas capaces de romper con las arcaicas y estrictas reglas que estipulan que es arte y que no lo es. Por eso esta nueva botella pretende conquistar los corazones de sus consumidores de una forma más estilizada.