El museo de las prendas de Gucci es una visita obligada en Florencia, Italia

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La relación entre las firmas de moda y el arte es cada vez más estrecha. Así lo demuestran iniciativas como la fundación que lleva a cabo Prada en torno al arte contemporáneo, o las actividades que desarrolla Loewe centradas en la música, la danza, el diseño y la poesía.

Una de las últimas marcas en sumarse a este matrimonio ha sido Gucci, que abrió un museo sobre su marca a finales de 2011 y ha sido un éxito desde entonces en el antiguo Palazzo della Mercanzia.

Para resumir la filosofía `Forever Now` que ha caracterizado a la firma desde que en 1921 Guccio Gucci abriera su primera tienda en Florencia, este gran inmueble acoge el legado del diseñador y sus sucesores en 1.715 metros cuadrados de historia, lujo y alta costura. El espacio, construido según el presidente de la marca Patrizio di Marco con el objetivo de hacer entender a la gente la capacidad activa e innovadora de Gucci, cuenta con tres plantas que son también un tributo a las tradiciones y técnicas de los artesanos locales, a los que, en palabras de Di Marco, Gucci debe gran parte de su éxito.

El sótano privado del museo alberga la cámara en la que se encuentra el archivo Gucci: una enorme colección de ready-to-wear, complementos, objetos, y fotografías que documentan la influencia cultural de la casa. También está el Gucci Caffè, con una amplia selección de platos hechos a partir de ingredientes locales 100% orgánicos. En el espacio contiguo, la firma ofrecerá publicaciones para los amantes del arte, la moda, la fotografía y la arquitectura gracias a una librería administrada junto al grupo editorial Rizzoli.

En el Icon Store, otra de las salas de la exposición, se ofrece al visitante la posibilidad de adquirir artículos de ediciones únicas como los bolsos New Jackie, el New Bamboo o el Stirrup, así como los mocasines Horsebit o el pañuelo Flora.