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El nuevo carro de Lamborghini, Huracán Sterrato, un superdeportivo con alma de rallies

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Cuesta US$327.400 y hasta el mes pasado, empezaron a producirse las primeras unidades en la planta de Sant'Agata Bolognese

Expansión - Madrid

El Lamborghini Huracán Sterrato no quiere ser un 4x4 con el que andar brincando. Cuesta US$327.400 y eso da que pensar, pero la clave es que ha sido concebido al estilo de los automóviles de "rallies". Es decir, para que sea muy fácil derrapar sobre superficies deslizantes y, así, ir colocando el coche de una curva a la siguiente.

¿Quién se iba a atrever a decir que el Huracán Sterrato tenía que ser de otra manera, cuando el proyecto era un empeño personal del propio presidente de Lamborghini? Efectivamente, la génesis arranca en el año 2015, cuando Stephan Winkelmann y el entonces director técnico de la marca, Maurizio Reggiani, empezaron a darle vueltas a la idea: llevar el placer de la conducción más allá del asfalto, pero sin necesidad de hacer un automóvil de corte 4x4. Con la sustitución de Winkelmann por Stefano Domenicali el proyecto se frenó, pero cuando el primero regresó hace dos años, tras su paso por Audi y Bugatti, llegó el empujón definitivo.

Hasta el mes pasado, justo cuando empezaron a producirse las primeras unidades en la planta de Sant'Agata Bolognese (Italia), en una lenta cadencia que bajará el telón cuando el contador llegue a los 1.499 ejemplares. Su precio en España es de US$327.400 de modo que, también en este apartado, vence a su único rival: el Porsche 911 Dakar, del que se harán más vehículos (2.500) y más baratos (US$257.900) si se nos permite el adjetivo.

Concebido como un superdeportivo que, sin perder cualidades sobre el asfalto, sea capaz de rendir muy bien cuando se este se acaba, el Huracán Sterrato tiene muy poco que ver con el Lamborghini Urus, un todocamino en toda regla capaz de mover a una familia al completo. Aquí solo caben dos personas, como en el Huracán Evo a partir del cual ha sido desarrollado y al que mira por encima del hombro. La culpa la tienen los más de 3 cm que gana a lo ancho y los 4,4 cm extras de distancia libre al suelo, que le dan un mayor recorrido a la suspensión y alejan su carrocería (tampoco mucho) de los peligros de la ruta.

Al mismo fin responden los pasos de rueda ensanchados y atornillados al estilo de los Jeep todoterreno; o las protecciones en los estribos bajo las puertas, el paragolpes delantero y el difusor trasero. Las planchas de aluminio en los bajos completan la coraza, pero no acaban ahí los detalles singulares, como los faros adicionales en la parte inferior del capó delantero, un ejercicio de dudoso gusto que no se ofrecerá en todos los mercados. También hay barras en el techo, como las bacas de toda la vida, para colocar un neumático de repuesto.

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Son ruedas especiales, diseñadas ex profeso por Bridgestone y con tecnología run flat que permite circular durante unas decenas de kilómetros después de pincharse. Aunque su gran ventaja es que apenas limitan las virtudes dinámicas: por sentido común, dados los escenarios que visitará, la velocidad máxima del Huracán Sterrato se ha limitado a 260 km/h, cuando podría pasar de los 300 km/h. Pero si soltamos a la fiera en el circuito de Nardò, donde el fabricante prueba sus coches, solo se deja 1,5 segundos por vuelta frente al Huracán Evo. Otro dato: para pasar de 0 a 100 km/h, únicamente necesita 3,4 segundos.

El último con motor V10 puro

Al final, son los mismos 610 CV del motor V10 de 5,2 litros, atmosférico y el último sin hibridación de la casa, los que empujan. Está asociado a un cambio automático de doble embrague con siete velocidades y, para que respire mejor en terrenos polvorientos, se ha colocado una toma de aire en el techo. La parte mecánica se completa con un sistema de tracción total y un bloqueo trasero del diferencial mecánico.

Dado el uso que se supone tendrá el coche, se ha reajustado la electrónica de conducción, con una puesta a punto específica para los modos Strada y Sport que tiene en cuenta, por ejemplo, la mayor altura de la carrocería; y se introduce un nuevo programa denominado Rally, pensado para ser usado en condiciones de baja adherencia.

Cinturones de seguridad de cuatro puntos

El conductor, que en la marca presumen de tratar "para que se sienta como un piloto", va sentado en un asiento hecho en fibra de carbono y con cinturones de seguridad de cuatro puntos. Frente a él, encuentra dos grandes pantallas digitales, una para la instrumentación y otra en el centro de la consola. En esta segunda, se añade un equipamiento novedoso que incluye brújula, inclinómetro digital de cabeceo y balanceo, indicador de coordenadas geográficas y gráfico del ángulo de dirección, así como funciones específicas para rodar fuera de la carretera. Asimismo, el Lamborghini Drive Recorder permite grabar rutas y vídeos de nuestros recorridos, mientras el sistema de telemetría monitoriza todos los datos de cada trayecto para ser luego analizados, si es el caso.

Al margen de esto, el programa de personalización AD Personam ofrece infinidad de opciones para conseguir que cualquiera de los 1.499 ejemplares que se fabricarán sean piezas absolutamente exclusivas. Por ejemplo, se puede escoger entre 350 colores para la carrocería y 60 para la piel o la Alcántara del interior.

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El límite, como imaginará, lo pone lo abultada que sea la cartera del comprador. Y aquí Lamborghini juega sobre seguro. Lo demuestra el hecho de que, aunque el automóvil ya ha sido presentado a nivel mundial en distintas ubicaciones, las dos primeras paradas del tour se reservaron para Miami (Estados Unidos) y Doha (Qatar).

La elección no era gratuita, pues un porcentaje bastante elevado de sus ventas irá a parar a Norteamérica y Oriente Medio. En esta última región, los clientes de la marca italiana del Grupo Volkswagen gastan de media unos US$53.900 en equipamiento adicional para sus modelos.

Ficha técnica

Motor. Gasolina, colocado en posición central trasera longitudinal, 10 cilindros en V, inyección directa e indirecta. Potencia. 610 CV a 8.000 rpm.Par motor. 565 Nm a 6.500 rpm. Cilindrada. 5.204 c.c. Cambio. Automático, de doble embrague DCT con siete velocidades y levas en el volante. Velocidad máxima. 260 km/h (limitada electrónicamente). Aceleración (0-100 km/h). 3,4 seg. Tracción. A las cuatro ruedas. Precio. 305.000 euros.

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