El talón de Aquiles

LR

La falta de un fortalecimiento adecuado hace al cuerpo más vulnerable a una variedad de lesiones, entre ellas, la inflamación del tendón-también llamada tendinitis-que al cabo de un tiempo se transforma en una degeneración del mismo. En casos más serios se produce la ruptura del tendón.

La tendinitis no nos permite correr, y si no esperamos hasta que el dolor sea mínimo para reanudar actividades puede empeorar.

Todo lo anterior se puede prevenir en la mayoría de los casos con un buen fortalecimiento de los gemelos, además de calentamientos y entrenamientos apropiados. Obviamente otro factor que influye es la utilización de los tenis correctos.

Cuando se presenta esta lesión el tendón queda sensible y también puede hincharse; se sentirá dolor cuando nos empinemos o al estirar el pie.

Posiblemente no se pueda mover el tobillo con la misma libertad que antes.

Hay que tener en cuenta que si el tendón se ha roto será muy difícil levantar el pie del suelo.

La falta de continuidad en los entrenamientos suele ser igualmente causa de lesiones.

Muchos atletas entrenan sólo los fines de semana cuando en realidad, el esfuerzo debe repartirse con mayor equidad, distribuido a lo largo de los días para un mejor acondicionamiento.

También hay que tener en cuenta que cuando entrenamos en subida los músculos que más trabajan son los gemelos, y si no son lo suficientemente fuertes, toda la tensión terminará recargándose sobre el tendón.

Por eso se recomienda a los atletas que han tenido esta lesión que eviten entrenamientos con mucha subida.

Algunas de las maneras para tratar esta lesión son exposición a calor, frío, analgésicos, masaje y ejercicios de estiramiento.

El tiempo de recuperación variará de acuerdo a la gravedad de la misma.

* Puede escribirme sus inquietudes sobre entrenamiento físico, así como recomendaciones de temas que quisiera que abordara en esta sección, a la dirección: wolfcrimes@yahoo.com