El vestido de la venganza de la princesa Diana saldrá a subasta por hasta US$300.000
domingo, 13 de septiembre de 2026
Diana usó el vestido el 29 de junio de 1994 para asistir a una cena benéfica organizada por Vanity Fair en la Serpentine Gallery de Londres
Bloomberg Sara Ibañez Pita
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El vestido negro que la princesa Diana lució la misma noche en que se confirmó la infidelidad del entonces príncipe Carlos regresará a una casa de subastas, después de casi treinta años fuera del mercado. Sotheby's ofrecerá la pieza, conocida en todo el mundo como el "vestido de la venganza", el 9 de diciembre en Nueva York, como parte de su Luxury Week, con una estimación de entre US$150.000 y US$300.000, equivalente a cerca de $922.000 millones con la tasa de cambio actual.
Diana usó el vestido el 29 de junio de 1994 para asistir a una cena benéfica organizada por Vanity Fair en la Serpentine Gallery de Londres. Su aparición coincidió con la emisión de una entrevista televisada en la que el príncipe Carlos, del que ella llevaba casi dos años separada pero de quien aún no se había divorciado, reconoció públicamente haber sido infiel durante su matrimonio con ella. En lugar de evitar las cámaras, la princesa se presentó ante los fotógrafos con una imagen que rompía con los códigos habituales de la realeza británica; por lo que la prensa la bautizó de inmediato como el "Revenge Dress".
Pero... la elección del vestido no estaba planeada: en un documental de su vida, se conoció que Diana tenía previsto llevar un diseño más conservador de Valentino, pero cambió de planes a última hora porque "quería verse espectacular", según relató su estilista, Anna Harvey. La pieza de Stambolian había sido adquirida por la princesa en 1991 por unas 900 libras, cerca de US$1.200 de la época, y permaneció guardada en su armario durante tres años porque ella misma la consideraba demasiado atrevida para sus compromisos oficiales.
El diseño de la modista griega Christina Stambolian tiene hombros descubiertos, un bajo asimétrico y una cola de gasa. Para esa fecha especial, Diana lo complementó con un collar de estilo real, una pulsera de zafiros, pendientes Collingwood de perlas y diamantes, medias y tacones negros.
Esa combinación, sumada al contexto de la noche, convirtió la imagen en una de las más reproducidas de la prensa británica de los años 90. Incluso, el propio Jaguar XJ40 Sovereign, en el que Diana llegó esa noche a la Serpentine Gallery, también salió a subasta por separado en julio de este año y se vendió por cerca de US$90.000 en la casa londinense The Market.
Sin embargo, no es la primera vez que el vestido cambia de manos: en junio de 1997, apenas dos meses antes de morir en un accidente de tráfico en París, la propia Diana decidió subastar 79 de sus vestidos a través de Christie's para recaudar fondos destinados a organizaciones dedicadas a la lucha contra el cáncer y el sida. Durante ese evento, el vestido de Stambolian fue adquirido por el matrimonio escocés formado por Grahame y Briege Mackenzie, quienes pagaron 39.098 libras por la pieza y la conservaron durante casi tres décadas.
"Mi difunto esposo y yo sabíamos que este vestido era algo especial", señaló Mackenzie en un comunicado de Sotheby's. "En el tiempo que tardó en fotografiarse, su vestido pasó de ser un simple vestido de cóctel a una declaración de intenciones", agregó.
Antes de llegar a la sala de ventas de Nueva York, la prenda hará un recorrido de exhibición internacional; de tal forma que Sotheby's la mostrará primero en Londres a partir del 18 de septiembre, coincidiendo con la Semana de la Moda de la ciudad; y luego la trasladará a Hong Kong y Ginebra. Su última parada, previa a la subasta, será el edificio Breuer de Sotheby's en Manhattan, donde estará expuesta al público desde el 2 de diciembre hasta el día de la puja. Parte de lo recaudado en esta nueva venta se destinará a NHS Lothian Charity, la organización benéfica que apoya al Royal Edinburgh Hospital.
Al respecto, Morgane Halimi, responsable global de bolsos y moda de Sotheby's, describió la pieza como uno de esos episodios en que una prenda trasciende la moda para integrarse en la memoria cultural y aseguró que "la moda puede ser un lenguaje cuando las palabras fallan o simplemente no bastan. La princesa Diana lo entendía de manera instintiva". "Lo que ha perdurado a lo largo de las décadas no es el escándalo de aquella noche, sino la demostración de confianza y seguridad en sí misma de la princesa Diana", apuntó.
Más de tres décadas después de aquella noche en la Serpentine Gallery, el término "revenge dress" se incorporó al vocabulario de la moda para describir la prenda que una persona elige tras una ruptura o en medio de un momento de exposición pública. Ahora, el vestido que le dio origen se prepara ahora para poner a prueba, una vez más, cuánto está dispuesto a pagar el mercado por una de las imágenes más reconocibles del siglo XX.
Un guardarropa soñado
El interés por el guardarropa de Diana ha crecido de forma sostenida en el mercado de subastas en los últimos años: en 2023, un suéter con el diseño de una oveja negra entre ovejas blancas, que la princesa usó durante su etapa de estudiante, se vendió por US$1,24 millones en una subasta de Sotheby's en Nueva York.
Ese mismo año, un vestido de terciopelo negro de largo bailarina que también le perteneció alcanzó US$1.148.080 en Julien's Auctions, en Hollywood, once veces por encima de su estimación inicial. Más recientemente, un vestido de baile diseñado por Victor Edelstein, que Diana lució al bailar con John Travolta en la Casa Blanca en 1985, fue vendido por Sotheby's en enero por US$604.800.
Ante el éxito de las ventas previas, Sotheby's también tiene previsto exhibir, junto al vestido, el catálogo original de la subasta de 1997, firmado por Diana y por Christina Stambolian, como un elemento adicional de procedencia.