“El éxito económico no garantiza sentido de vida; confundirlos lleva a insatisfacción"
jueves, 30 de julio de 2026
Respaldado por una investigación, Efrén Martínez advierte que la mitad de las personas no le encuentra sentido a su vida. Explica por qué organizaciones son clave para salud mental
‘Conectarse a la Vida’ nació como una campaña para promover el cuidado de la salud mental, pero hoy busca convertirse en un movimiento regional que impacte a un millón de personas. La iniciativa, liderada por el psicólogo e investigador Efrén Martínez Ortiz, con 1,2 millones de seguidores solo en Instagram, está respaldada por una investigación realizada en América Latina que encontró que 50% de las personas no encuentra sentido a su vida. En diálogo con LR, uno de los mayores expositores de la salud mental y el desarrollo personal en la región explica los hallazgos del estudio y los desafíos que enfrentan las personas, las empresas y los gobiernos para fortalecer el bienestar emocional.
¿Cómo comenzó su pasión por ayudar a las personas?
Una historia personal que hizo que mi propósito en la vida se enfocara en esto. Tiene que ver con una historia de niñez y de adolescencia con diferentes problemas de salud mental, especialmente con un problema de adicción muy serio a las drogas en la adolescencia, y un problema de ansiedad muy fuerte de niño. Y después de pasar por múltiples tratamientos y por muchos intentos, yo decido hacerme psicólogo y dedicar mi vida entera a desarrollar tecnologías y a desarrollar aproximaciones e investigaciones que hagan que esto pueda ser mucho más impactante y positivo para todas las personas.
‘Conectarse a la Vida’ ha pasado de ser una iniciativa académica a un movimiento que busca impactar a 1.000.000 de personas en América Latina. ¿Qué significa para usted este crecimiento y cuál ha sido el mayor reto?
En solo dos meses, nuestra campaña ya ha involucrado a cerca de 300.000 personas gracias a un documental que muestra historias inspiradoras y sirve como puerta de entrada al movimiento. Estamos difundiendo herramientas y generando un voz a voz para crear climas de sentido y propósito. Aspiramos a impactar a más de un millón, ojalá hasta diez millones, en este semestre.
¿Qué factores explican que una de cada dos personas no le encuentre sentido a la vida?
El 50% de los latinoamericanos no encuentra sentido en su vida, y esto no se explica por diferencias económicas o sociales, ya que el sentido puede encontrarse en vínculos, actividades y gratitud, que son gratis. Las tres características que más quitan sentido son: no percibir avance en el trabajo, no ver el aporte propio al mundo y la falta de gratitud.
¿Qué lección le ha dejado este camino sobre lo que realmente da sentido a la vida?
El sentido de la vida está en las conexiones humanas profundas, realizar actividades significativas (especialmente en el trabajo), practicar la gratitud, celebrar la vida y los logros, disfrutar lo que tienes, cuidar la salud mental, limitar redes sociales, apostar por el amor y cultivar una mentalidad de contribución. Todo esto hace que la vida valga la pena.
El estudio muestra que percibir fracaso o bajo rendimiento laboral reduce hasta en un 46% el sentido de la vida. ¿Qué pueden hacer las empresas y los líderes para prevenir que el trabajo termine afectando la salud mental?
Dar sentido al trabajo y mostrar el impacto individual en metas y en el equipo mejora significativamente la salud mental, reduce depresión y ansiedad, y aumenta bienestar y resiliencia; es una variable clave para prevenir problemas de salud mental en colaboradores.
¿Qué le sorprendió más de los resultados de esta investigación y cuál fue el hallazgo que rompió con sus propias expectativas como investigador?
La investigación encontró que variables como el ingreso económico y el nivel educativo no tienen un impacto estadísticamente significativo en el sentido de la vida. ¿Cómo interpreta este resultado en una región donde suele asociarse el bienestar con el éxito económico?
El éxito económico no garantiza sentido de vida; confundirlos lleva a insatisfacción. El bienestar real depende de vínculos y actividades significativas, no solo de logros materiales. Sacrificar salud y relaciones por éxito económico puede hacerte pobre en lo esencial.
También encontraron que el uso de redes durante más de tres horas al día disminuye el sentido de la vida. ¿Qué tipo de relación están construyendo las personas con la tecnología?
El uso excesivo de redes sociales afecta el sueño, fomenta comparaciones dañinas y genera disforia, además de alejarnos de la experiencia real y presente de la vida. Es necesario encontrar un equilibrio para no perder el sentido y valor de lo propio.
El programa digital que ustedes desarrollaron mostró mejoras sostenidas en personas con ansiedad y depresión. ¿Qué potencial tienen este tipo de herramientas para ampliar el acceso a tratamientos de salud mental en la región?
Desarrollamos una plataforma digital que evalúa y fortalece el sentido de vida en personas con ansiedad y depresión, mostrando reducciones significativas en síntomas y mejoras sostenidas.
Es una solución accesible y de bajo costo, validada científicamente, que puede ampliar enormemente el acceso a tratamientos de salud mental en la región, aunque no sustituye todos los casos que requieren atención presencial, pero sí es un paso clave y una ayuda fundamental para las personas.
¿Qué cambios deberían impulsar gobiernos y empresas para que este tema deje de ser una responsabilidad individual?
Impulsar políticas basadas en evidencia científica, formar agentes comunitarios en primeros auxilios psicológicos, fortalecer la telepsicología y priorizar la salud mental comunitaria usando tecnología para ampliar el acceso y reducir costos.
¿Cuáles son las acciones más sencillas que cualquier persona puede incorporar para empezar a recuperar ese sentido?
Conéctate con otros aceptando invitaciones y recibiendo gente, fortalece vínculos con vulnerabilidad y propósito, retoma o explora hobbies, busca el impacto social de tu trabajo, agradece a personas y a la vida, devuelve lo recibido con gratitud, y disfruta responsablemente lo que tienes; todo esto es simple, gratuito y puedes empezar hoy. Se puede hacer desde ya y es necesario para el sentido de la vida.