“‘Errancia en el país del olvido’ representa una humanidad fuerte, a menudo ignorada”
miércoles, 25 de marzo de 2026
La artista colombo-francesa, Constanza Aguirre, habla de su exposición, una muestra de 18 obras en blanco y negro que reflexiona sobre memoria, territorio y errancias
La artista colombo-francesa, Constanza Aguirre, inauguró en la Alianza Francesa de Bogotá - sede Chicó, su exposición ‘Errancia en el país del olvido’, una muestra compuesta por 18 obras de gran formato que permanecerá abierta al público hasta el 16 de mayo con entrada libre. La exposición forma parte de la celebración del Mes de la Francofonía y es uno de los eventos centrales de esta conmemoración en la ciudad.
Las pinturas, realizadas en carboncillo, tinta, pastel y acrílico sobre papel, exploran el blanco y negro para construir intensos contrastes y capturar la gestualidad del trabajo humano. Ella habló de su exposición.
¿Cómo nació la idea de ‘Errancia en el país del olvido’?
En alguna ocasión, viajando en bus del Quindío a Bogotá, observé las consecuencias del desplazamiento en masas de las zonas rurales del país hacia las ciudades. Empecé a considerar los efectos devastadores de este humanamente y culturalmente. Me pareció importante, entonces, cuestionarme sobre qué es lo que nos constituye como seres humanos, como sociedad.
La exposición reúne 18 obras de gran formato¿ Como fue el proceso de construcción de la serie y qué hilo conductor las une?
Como en todas mis series, antes de empezar a pintar, me sumerjo en la investigación iconográfica y creo asociaciones entre imágenes, textos, música, films, etc. Las imágenes provienen de diversas fuentes: documentales, históricas y artísticas. Esto me permite formalizar cada serie de obras en preparación y definir formatos y técnica. Como el tema principal se refiere al hacer y el crear (el oficio) decidí de utilizar el papel como el material principal y crear mis imágenes a través de las técnicas del dibujo que son recurrentes en mi trabajo de pintora.
¿Por qué decidió centrar la obra en el gesto de trabajo humano?
‘Errancia en el país del olvido’ constituye para mí un nuevo intento de representar una humanidad fuerte, a menudo ignorada, una humanidad en movimiento a través de sus gestos laborales, donde el trabajo se concibe como una acción que se piensa, donde cada individuo es y se reconoce como un creador que elabora (construye) el mundo a través de una acción específica y emancipadora.
Usted habla de “errancia” como una ruptura provocada por el desplazamiento. ¿Cómo dialoga esta idea con la historia reciente de Colombia?
Esta no es una historia reciente solamente de Colombia, si no es una historia que es de actualidad en el mundo. Las violencias ejercidas por el hombre hacia el hombre son múltiples y siguen provocando el mismo resultado, que es cada vez más devastador.
El título menciona “el país del olvido” ¿Cree que el arte puede contribuir a resistir a este olvido o a replantear la memoria colectiva?
Como artista que soy no me encuentro por fuera del mundo que me rodea, en el cual vivo. Ese mundo tiene una influencia sobre mí, sobre mi obra... y en el mismo sentido como artista puedo influir o actuar sobre mi entorno y contribuir a la reflexión sobre la cuestión del olvido a través de la obra producida.
En la serie predomina el blanco y negro. ¿Qué le permite expresar esta paleta que quizá no lograría con el color?
La economía material y cromática es una de las bases de este trabajo, es un proceso de depuración que permite ir al centro de la forma para significar lo esencial, la irrupción del ‘hacer’ del gesto del trabajo a través de materiales como el carboncillo, tinta, pastel y acrílico sobre papel, construyendo texturas y contrastes a través de las improntas.
Su obra se ha desarrollado entre Colombia y Francia. ¿Cómo ha influido esa ‘doble matriz’ en su forma de abordar estos temas?
Sí. Mi recorrido artístico ha sido definido por mis raíces colombianas y particularmente por la historia de mi país. Los años vividos en Francia me han permitido explorar aspectos nuevos a través de una mirada más vasta sobre el mundo, traducida a la vez en la elección de soportes y en la materia de mi pintura.
Este doble matriz (Colombia-Francia) es el que ha determinado la singularidad y la complejidad de mi trabajo y el que mantiene la tensión necesaria para su existencia. Presentar esta serie en la Alianza Francesa es poner en evidencia una vez más la influencia de estas dos culturas en mi trayectoria artística y los encuentros que esto a permitido con otras voces, obras, ideas, personas… Con obras literarias como la del escritor de Madagascar Jean Luc Raharimanan y el escritor Togolés Sami Tchak.
Con obras sonoras como las composiciones del músico argelino Nouredide Boutella, encuentros con algunos momentos de la historia, miradas de movimientos colectivos que han marcado territorios, a partir de los archivos fotográficos del reportero gráfico francés Pierre Trovel del diario L’Humanité, que ha contribuido a enriquecer mi obra.