"Esperamos en estos días de Semana Santa más de 53.000 visitantes en la Catedral"
miércoles, 1 de abril de 2026
Yenny Páez, gerente de la Catedral de Sal de Zipaquirá, anticipa una Semana Santa con una gran afluencia y destaca la responsabilidad del complejo en impulsar la economía local
A 180 metros bajo tierra, en el corazón de una antigua mina, la Catedral de Sal de Zipaquirá no solo se erige como una de las obras arquitectónicas y espirituales más impresionantes, sino también como uno de los principales motores del turismo religioso en Colombia.
En una temporada clave como la Semana Santa, este emblemático destino, que en 2025 superó los 706.000 visitantes, se prepara para recibir a miles de fieles y turistas con una agenda especial que combina tradición, fe y una experiencia única en uno de los templos subterráneos más imponentes del mundo. Yenny Páez Sabogal, gerente de la Primera Maravilla de Colombia, como es conocida la Catedral de Sal, habló de las expectativas que tienen.
¿Cuántos visitantes esperan para esta temporada?
Nosotros estamos esperando en esta Semana Santa, desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, más de 53.000 visitantes, entendiendo que el año pasado estuvimos cerca a los 50.000 visitantes. Ese número de visitantes también es muy positivo para Zipaquirá, porque muchos bajan al municipio, conocen el centro histórico, consumen, hay un tema de gastronomía, un tema hotelero, entonces tenemos una responsabilidad enorme en Semana Santa para sacar a nuestro municipio adelante desde el tema comercial y económico.
¿Se puede tener un aproximado de la derrama económica para Zipaquirá en estos días?
Es difícil tener una cifra. Pero lo que sí es una realidad y es muy importante es que hay desde temas gastronómicos, hasta el simple hecho de una persona que quiera consumir una botella de agua o una pastilla en una droguería. En la parte hotelera, por ejemplo, en Semana Santa se sube la ocupación y el ámbito gastronómico mejora muchísimo sus ventas, entendiendo que las personas bajan a almorzar, a consumir alimentos al centro histórico.
¿Cuánto puede ser el ingreso para la Catedral solo por entradas en estos días?
Digamos que estamos hablando de un aproximado de unos $50.000 y $ 60.000 por persona para las 53.000 personas que tenemos estimadas, que sería del orden de $3.180 millones. Ese es el valor que quisiéramos obtener en esta Semana Santa.
¿Cómo es la preparación en el tema logístico para recibir a los visitantes?
Nosotros planeamos la Semana Santa tres meses antes. Dentro de la planeación tenemos que empezar por el tema de la promoción, por las piezas que vamos a sacar, lo que vamos a tener de especial en estos días. Es una logística también compleja, por poner un caso, en el parqueadero, porque hay días que esperamos más de 10.000 o 12.000 personas.
Otra logística en lo que son taquillas, pero también la compra del coche del perrito, el coche del niño, bueno, muchas otras cosas. Además, en el interior de la mina, que la gente sienta que tiene la información; el tema de los baños obviamente hay que tenerlo en cuenta. Hacemos reuniones cada ocho días para alinear nuestra Semana Santa.
¿Cuánta gente está involucrada en toda esta logística?
Tenemos fijos de planta 130 personas, pero con arrendatarios, con extras, con todo lo que tenemos en la Catedral, tenemos 420 personas.
¿Y en estos días qué ceremonias especiales habrá?
El miércoles tenemos la misa, que la realizamos a las 12:00 p.m. en el interior de la mina. El Jueves Santo vamos a tener la misa de la Última Cena, que será a las 4:00 p.m., y también tenemos la apertura de nuestra Visita al Monumento, que será de 6:30 p.m. a 10:30 p.m.; este es un espacio muy importante para nosotros los católicos, porque ahí es donde se institucionalizó la Eucaristía.
El Viernes Santo habrá algo muy lindo: haremos el Viacrucis en vivo con las 14 estaciones que tenemos y en el que un religioso contará lo que vivió Jesucristo en cada una de las estaciones, en cada uno de sus pasos, y un guía de la Catedral de Sal, también contando desde la historia, desde lo cultural y lo turístico de ese paso.
El Sábado Santo vamos a tener la misa de bendición del agua y el fuego, que todos los zipaquireños y colombianos que somos católicos sabemos la importancia de esta Eucaristía; esta será a las 7:00 p.m. Y el domingo, a las 12:00 p.m., será la Misa de Resurrección.
El año pasado, ¿cuánta gente ingresó en Semana Santa a la Catedral de Sal de Zipaquirá?
Ingresaron 49.000 personas de Domingo de Ramos a Domingo de Resurrección. Y en el año 2025 tuvimos 710.000 visitantes en total, de los cuales 44% es extranjero y 56% es nacional. Y este 2026 esperamos en total 740.000 visitantes.
¿Qué opinan de la investigación que la SIC abrió contra la Catedral?
Estamos en el proceso de recoger toda la información para responder los descargos a la SIC. Pero estamos muy tranquilos de lo que estamos haciendo, que es de la mejor forma, y esperamos que esto no vaya a bajar nuestra taquilla este año por la desinformación que está sucediendo con este tema. Desde la SIC no entendieron bien que somos un clúster turístico, que tenemos la potestad de hacer ese tipo de cosas, esa es la percepción que todos tenemos acá.
Eso ya está en poder de los abogados y serán ellos los que se encarguen. El tema de vender de alguna manera un pasaporte con las cosas que se incluyen, pues lo hacen también otros parques o otros atractivos turísticos.
¿Cómo es ese cuidado para conservar la Catedral de Sal y cuánto invierten?
Tenemos un asesor que se llama Jorge Casteblanco, es un ingeniero de minas que es una eminencia y que ha ayudado a construir nuestra Catedral de Sal. Él es mi asesor en el tema de minería porque es muy importante, es la vida de la Catedral de Sal, el cuidado que debemos tener como mina para poder seguir viviendo como Catedral de Sal.
Tenemos, también, a una empresa que es la que hace todo el tema de mantenimiento. No es fácil tener la mina tan bien cuidada como la tenemos hoy en día, debemos ser muy cuidadosos con todo. Invertimos más de $15.000 millones al año en su protección.
¿Qué hace única a la Catedral de Sal frente a otros destinos de turismo religioso en el mundo?
Es un tema de infraestructura. Nadie tiene la posibilidad de tener una catedral 180 metros bajo tierra, sus paredes en sal, que eso es muy importante; contar con la posibilidad de tener el Viacrucis antes de ingresar a las cámaras principales, que es donde está la cámara de Nacimiento, donde está la cruz de más de 16 metros de largo por 10 de ancho, y la cámara donde está la muerte y resurrección de Jesucristo. No hay otra catedral que tenga las dimensiones y todo lo que nosotros podemos dar desde lo religioso y desde lo arquitectónico a nuestros visitantes, que crecen cada vez mucho más.
¿Cómo se imagina usted la Catedral de Sal de Zipaquirá a cinco años?
Tenemos que convertirnos en un clúster turístico, no solo en el interior mina, sino en la parte de afuera. Yo quisiera tener, por ejemplo, espacios para que la gente haga glamping, para que hagan picnic orientado, muy bonito. Me gustaría tener un espacio donde haya un parque infantil, pero pues un parque que sea sensorial, de colores, diferente, que nadie lo tenga aquí sobre la zona. Y en el interior de la mina, yo sí me quedaría así, porque ya hemos crecido lo suficiente.
Deberíamos, además, estar mejorando, de pronto, de alguna manera el tema comercial. Vale la pena crecer mucho en el exterior, que nos hace falta un crecimiento importante para ser mucho más llamativo y sobre todo para generar espacios para nuestra ciudad de Zipaquirá, sin necesidad de pagar, sino que puedan venir los niños del municipio, vivir en un parque diferente, con todas las atracciones que seguramente no pueden vivir día a día.