Fisker fabrica el primer carro eléctrico de alta gama

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Expansión

El actor estadounidense Leonardo Di Caprio, conocido por su activismo a favor del medio ambiente, fue el primer afortunado en ponerse al volante de un Karma, el deportivo eléctrico de lujo fabricado por la firma Fisker.

Tras esa primera venta, hace ya unos diez meses, llegaron los políticos Al Gore, Colin Powell y otras 1.000 personas más, según afirmaba la compañía americana a finales de mayo pasado. Desde hace unas semanas, a esos compradores se podrán sumar clientes de España, Portugal y Marruecos, países donde el grupo Guarnieri ha empezado a distribuirlos de forma oficial, con precios que parten de los US$113.800 del modelo estándar.

Son muchos los que esperaban con interés y curiosidad en esta berlina de autonomía extendida que la marca californiana empezó a idear en el año 2007. Sus más de 400 cv de potencia y una velocidad máxima de 150 kilómetros por hora en modo completamente eléctrico, así como su diseño -que en palabras de sus responsables está inspirado en las dunas del desierto y la silueta de un guepardo-, han convertido al Karma en uno de los vehículos más atractivos de esta tipología, con características similares al Mercedes Clase S o a los Lexus LS. Sin embargo, para su propulsión, Fisker optó por una tecnología híbrida creada y patentada por ellos mismos.

Consiste en dos motores eléctricos sobre el eje trasero y un motor delantero de combustión por gasolina que funciona como generador de energía extra cuando se precisa más potencia o cuando la batería de litio está descargada. Gracias a este sistema, el Karma permite elegir entre dos modos de conducción: el Stealth, completamente eléctrico, que permite alcanzar los 150 kilómetros por hora y tiene una autonomía de 80 kilómetros; y el modo Sport, que combina la electricidad con la gasolina. Con esta opción se superan los 200 kilómetros por hora y se puede acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en seis segundos.

Si su motor es una declaración de intenciones que persigue el 'lujo y confort responsable', según sus creadores, la carrocería y del interior no se quedan atrás. Asientos en fibra de soja, embellecedores en madera recuperada de árboles talados y pintura 'polvo de diamante' compuesta por escamas de vidrio recicladas.

Una tendencia que busca ayudar al medio ambiente

Según los expertos, el transporte es el sector más contaminante del planeta ya que las emisiones de gases que producen el efecto invernadero van en constante crecimiento. Por ello, varios fabricantes de carros se han empezado a fijar en que hay un mercado potencial para las personas que quieran preservar el planeta. Adicional a ello, la mayoría de países han dispuesto una cantidad de programas y estrategias que buscan fomentar la promoción de estos vehículos. Esta ayuda se otorga a los fabricantes de los coches, apoyándolos desde la investigación, hasta el desarrollo de incentivos para que la gente los compre.