Hasbro apunta a que los juegos puedan aportar al desarrollo de los niños
martes, 28 de julio de 2026
Con esto se busca que los niños puedan fortalecer competencias como el conteo, la identificación de imágenes y la comprensión de reglas básicas de convivencia
Los juegos de mesa continúan consolidándose como una herramienta para estimular el desarrollo de los niños, más allá del entretenimiento. Expertos y fabricantes coinciden en que este tipo de actividades favorecen habilidades cognitivas, sociales y emocionales, al tiempo que promueven espacios de interacción familiar en una época marcada por el uso intensivo de pantallas y dispositivos digitales.
Uno de los principales beneficios de estos juegos es que permiten adaptar los retos al proceso de crecimiento de los menores. De acuerdo con Hasbro, existen propuestas diseñadas para evolucionar junto con los niños, de manera que las dinámicas cambian conforme desarrollan nuevas capacidades. La idea de este tipo de juegos es que, además de divertirse, los niños puedan fortalecer competencias como el conteo, la identificación de imágenes y la comprensión de reglas básicas de convivencia.
A estos beneficios se suma el fortalecimiento de los vínculos familiares. Al reunir a padres e hijos alrededor de una mesa, los juegos se convierten en una alternativa para reducir el tiempo frente a dispositivos electrónicos y fomentar conversaciones, cooperación y momentos compartidos. Para muchas familias, representan una oportunidad de combinar diversión con aprendizaje en un mismo espacio.
Con este enfoque, Hasbro presentó una nueva versión de Monopoly Junior, el cual está diseñado para adaptarse a distintas etapas del crecimiento infantil. El juego incorpora un tablero de doble cara con dos niveles de dificultad: el primero está orientado a niños desde los tres años, con actividades enfocadas en el conteo y la asociación de imágenes; el segundo, recomendado a partir de los seis años, introduce conceptos de lectura, matemáticas básicas, estrategia y negociación, de manera que el juego evoluciona junto con el desarrollo de los pequeños.
Esta apuesta responde a una tendencia que busca convertir el juego en una herramienta de aprendizaje más allá del ámbito escolar. En lugar de limitarse al entretenimiento, este tipo de propuestas pretende acompañar el desarrollo infantil mediante experiencias que estimulan el pensamiento, la creatividad y las habilidades sociales, al tiempo que incentivan a las familias a compartir tiempo de calidad lejos de las pantallas.