Hasta $79.900 al mes puede costar encontrar pareja por medio de las apps de citas
sábado, 21 de febrero de 2026
Las plataformas de citas consolidaron un modelo en el que la visibilidad y las probabilidades de “match” tienen precio, y hasta suscripción anual
Encontrar pareja ya no es únicamente una experiencia emocional: también es una decisión económica. En la era digital, aumentar las probabilidades de concretar un “match”, aparecer primero en la lista de posibles coincidencias o enviar mensajes antes de que exista conexión formal tiene un costo mensual que puede superar los $79.900 mensuales.
Según proyecciones de Statista Market Insights, el mercado de aplicaciones de citas en Colombia movería cerca de US$9,35 millones en 2026, una cifra que lo mantiene en niveles históricamente altos tras el impulso pospandemia. Aunque se prevé un leve decrecimiento acumulado de 3,09% entre 2024 y 2029, la tasa de penetración seguiría aumentando, lo que indica que más personas estarían dispuestas a pagar por funciones premium, incluso en un escenario de crecimiento moderado.
Las aplicaciones de citas han transformado la forma en que las personas se conocen, pero también consolidaron un esquema de monetización en el que pagar no garantiza el amor, pero sí promete mejores oportunidades dentro de un mercado altamente competitivo.
En Tinder, el plan Plus cuesta $14.500 al mes; Gold, $22.500; y Platinum, $40.500 mensuales. En Bumble, los valores son más elevados: Boost alcanza los $27.900; Premium, $54.900; y Premium+, $79.900 al mes. En el mercado internacional, Badoo ofrece planes cercanos a los US$8 mensuales.
Detrás de estas tarifas hay un negocio global que sigue creciendo. Según datos de AppTweak Market Intelligence, entre enero y diciembre de 2025, Tinder lideró con 63,7 millones de descargas, más del doble que Bumble, que registró 29,2 millones. Hinge, con 21,3 millones, fue la que más creció en términos porcentuales +25,4%. El top 10 concentra 31,6% del mercado global.
Para Juan David Castañeda, psicólogo, el contexto social actual explica buena parte de los retos que enfrentan quienes buscan una relación estable.“Han cambiado muchas cosas socioculturales. Las generaciones pasadas crecieron con la idea de que encontrar pareja era casi una obligación y un objetivo central de vida. Hoy el matrimonio, la religión y la pareja tradicional dejaron de ser el eje principal”, explica.
El modelo de negocio también está cambiando. Las aplicaciones están migrando de una lógica de “pagar por más swipes” hacia una de “pagar por resultados”. La monetización se enfoca cada vez más en acelerar el proceso: destacar el perfil ante personas específicas, enviar señales de interés más fuertes o reactivar coincidencias que se habían perdido. A esto se suma un fenómeno que, según el psicólogo, incide directamente en la manera de vincularse: la digitalización.
“Entre más online estamos, más offline perdemos. Y para construir pareja vale más el mundo real que el digital. La digitalización reduce la capacidad de conectar en espacios donde realmente se construyen las relaciones”, señala.
Sin embargo, esta reducción de los espacios presenciales también ha respondido a un cansancio digital, así como un desgaste emocional, de hecho, 53% de los solteros reporta “dating burnout”, y 46% ha tomado pausas para recuperar energía emocional, según encuestas internacionales recientes. Aun así, el interés por relaciones estables persiste: 46% de los solteros afirma estar listo para una relación a largo plazo y 73% cree que el amor romántico puede durar para siempre.
Castañeda advierte que el modelo de suscripción puede afectar la forma en que las personas se perciben a sí mismas. “Buscar pareja pasó de ser una experiencia de conexión y romanticismo a adquirir un carácter de producto. Si yo tengo que pagar para que me vean, empiezo a valorarme en función de si soy ‘consumido’ o no. Si nadie me ‘compra’, entonces siento que no valgo”, explica.