J Balvin apuesta por la tecnología con inversión en fondo colombiano
martes, 21 de julio de 2026
La family office del artista participa en el quinto fondo de Veronorte, una gestora colombiana que busca invertir en algunos de los principales fondos de venture capital
La family office del cantante colombiano J Balvin se convirtió en uno de los inversionistas del quinto fondo administrado por Veronorte, una firma colombiana especializada en capital de riesgo que permite a inversionistas latinoamericanos acceder a algunos de los fondos de venture capital más importantes de Estados Unidos, con participación en empresas como OpenAI, Anthropic, SpaceX, Databricks y Anduril.
El nuevo vehículo ya ha captado US$20 millones y tiene como objetivo alcanzar US$35 millones. Su estrategia consiste en invertir en gestores estadounidenses de primer nivel, una alternativa que busca facilitar el acceso de inversionistas de la región a un mercado que normalmente exige elevados montos mínimos de entrada y una alta especialización técnica.
Fundada en 2011 por Camilo Botero y Felipe Valencia, Veronorte inició su operación desarrollando programas de venture capital corporativo junto a grupos empresariales como Grupo Sura, Grupo Argos y Grupo Nutresa. Posteriormente evolucionó hacia un modelo de fondo de fondos, con el que ha comprometido más de US$100 millones en 25 gestores internacionales, logrando exposición indirecta a cerca de 600 compañías tecnológicas. Entre sus inversionistas también figuran Grupo Cibest, matriz de Bancolombia, y la Universidad Eafit.
Como parte de su estrategia de crecimiento, la firma también proyecta levantar hasta US$10 millones para un fondo de coinversiones que participará directamente en entre 10 y 12 startups tecnológicas, acompañando a los gestores con los que ya trabaja. En los últimos años la compañía ha analizado oportunidades en empresas como Anthropic, Cursor, Radiant, Aalo y Saronic, además de realizar inversiones propias en compañías como Perplexity, Positron y Coreshell.
La expansión de Veronorte ocurre en un contexto desafiante para la industria del venture capital en América Latina. Según datos de PitchBook, durante el primer semestre de 2026 se constituyeron apenas ocho fondos en la región, frente a 21 durante todo 2025 y el récord de 65 alcanzado en 2022. En ese mismo periodo, el capital recaudado fue cercano a US$200 millones, la mitad de los US$400 millones registrados el año anterior y muy por debajo del máximo histórico de US$4.900 millones alcanzado durante el auge de la pandemia.