Joyería precolombina elaborada a mano, la apuesta de Flor Amazona esta temporada

La diseñadora Ana María Sarmiento presentará su colección en Colombiamoda.

César D. Rodríguez Flórez - cdrodriguez@larepublica.com.co

Inspirada en la Sierra Nevada de Santa Marta y la cultura precolombina, la diseñadora santandereana Ana María Sarmiento promociona por estos días su nueva colección ‘Ciudad perdida’ de su marca Flor Amazona, la cual cuenta con 60 piezas con un toque artesanal.

Así lo confirmó a LR la diseñadora, quien recalcó que se trata de una propuesta que mezcla las tendencias de la joyería internacional pero con el espíritu que siempre ha caracterizado su empresa.

Así mismo, resaltó que, al igual que toda su línea, esta colección se destaca por contar con trabajo netamente artesanal y no industrial, un plus que desde hace cinco años ha logrado darle un crecimiento a su marca, especialmente en Estados Unidos, Holanda y Alemania, y por eso espera duplicar las ventas.

La bumanguesa de 33 años se ha logrado abrir camino en eventos internacionales como la feria New York Fashion Week; Paris Fashion Week, y Berlin Fashion Week, donde ha podido presentar sus colecciones dos veces al año.

Pese a que inició su camino como emprendedora fuera del país, ha decidido aprovechar el posicionamiento internacional que ha logrado para traer sus productos a su tierra que espera conquistar en Colombiamoda 2018.

¿Cuáles son las novedades más importantes que trae esta colección?
Ciudad perdida es nuestra sexta colección en Colombia y la duodécima de la marca. Cuenta con 60 piezas, de las cuales 90% es joyería y 10% son accesorios como sombreros en palma, zapatos en cuero y gafas como complemento.

¿Cuál es la influencia que tiene el trabajo artesanal en esta colección?
Todos los productos son artesanales y elaborados a mano, nuestros trabajadores pulen a mano el bronce, el acero y el oro. Esto nos ha permitido ingresar a la alta bisutería y ser una joyería como tal. Por eso podemos exportar y tener una acogida muy importante en el exterior.

¿Cuáles son los detalles más marcados de la línea?
Venimos con ‘maxi-aretes’, sobredimensionados, que están muy de moda en todo el mundo y Colombia no se quiere quedar atrás. También se ven formas geométricas, mucha asimetría y aretes redondos, que siempre han funcionado muy bien en la mujer local.

¿Cómo se puede ver la influencia precolombina?
La tendencia global la mezclamos con la esencia de Flor Amazona, que le da un toque especial con todos los símbolos precolombinos que tomamos de diferentes tribus y que estarán muy enfocados en el Tayrona, la Sierra Nevada de Santa Marta, Buritacá, y figuras de estas regiones que significan abundancia, riqueza, lluvia y sol.

¿Por qué la apuesta de trabajar con estas comunidades?
Sin el trabajo de ellos Flor Amazona no sería lo que es. Ese es el centro. En el mundo lo que mostramos y ofrecemos es cultura colombiana y lo que vendemos es una tradición artesanal y cultural a través de las joyas.

¿Cuál es el perfil del consumidor extranjero?
Nuestros clientes son personas que logran percibir que en todos nuestros productos hay una historia cultural muy importante por contar, y por eso se interesan.

¿Y en Colombia qué busca el comprador de la marca?
Los colombianos han podido ver que hay algo especial y de muy alta calidad que los representa y que pueden lucir sin ser ostentosos. Es un tema cultural que ha sido muy bien aceptado por los amantes de las joyas y de las tradiciones.

¿Cuál es el producto que más se vende?
Los gustos de nuestros clientes están muy segmentados. En Colombia, por ejemplo, lo que más vendemos son aretes, pero en Francia se inclinan por brazaletes esmaltados, en Alemania oro precolombino y en Holanda las shakiras.

¿En 2017 la marca vendió US$1 millón, cuál es la expectativa de ventas este año?
Aunque hasta ahora hemos vendido US$500.000 aproximadamente, el segundo semestre del año es el que mayores facturaciones nos representa y por eso esperamos cerrar 2018 con US$2 millones.

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