Ocio

La exclusividad en el siglo XXI

Expansión - Madrid

Si bien la mayoría de las piezas han sido creadas por diseñadores contemporáneos, se incluyen otras para dar una perspectiva completa, como una casulla del siglo XVII (la pieza más antigua), una tabaquera de 1780 o un asiento howdah para montar en elefante de 1840. Aunque no se concreta el precio de ninguno de los ítems incluidos en la muestra, sabemos que habrá algunos cuya cotización es muy elevada, “como el reloj Space Traveller’s, realizado a mano por George Daniels, de 1988, o el casco de pelaje de oro presentado por Giovanni Corvaja, de 2009”, explica Wierzba.

La línea argumental de la muestra compara los rangos de evolución de un concepto que puede parecer evidente pero que resulta complejo en función del tiempo y el lugar. Para Leanne Wierzba, ‘Qué es el lujo’ no sería una preocupación actual porque “el lujo siempre ha sido un tema importante dentro del discurso de lo artesanal. Para nosotros, tiene interés pensar en el lujo desde una institución pública. Sí que es verdad que existe una industria del lujo en auge en nuestros días, y un gran interés creciente en el lujo”. Wierzba anticipa un hallazgo: “Durante el proceso de comisariado hemos cuestionado a muchas personas acerca de qué significaba lujo para ellos y la respuesta más repetida incluía tiempo”.

El recorrido
La primera sección de la muestra, la más amplia, se centra en la idea de que el lujo del siglo XX proviene de la excelencia en la artesanía y el del XXI sigue esa ruta, quizá anticuada, incorporando como valor los conceptos de diseño, innovación y conexión. Se titula ‘Creando lujo’ y presenta, por ejemplo, una silla de montar de Hermès que combina la artesanía tradicional de cuero con una estructura tecnológicamente innovadora; el reloj realizado a mano por George Daniels; una lámpara chandelier con semillas de diente de león aplicadas sobre luces LED, obra de Studio Drift; y un collar realizado por Nora Fok, constituido por más de 1.000 burbujas de nailon tejidas a mano. 

Como explica la propia Fok a FS, “el lujo es algo que deseo experimentar, algo que sueño tener y que después de adquirido, me genera un sentimiento de orgullo, placer y perfección. Para mí, como creadora de lujo, el uso de materiales incluso baratos para trasmitir ideas o sensaciones sutiles, algo realizado a mano que es personal y único, refleja el auténtico lujo”.

Otra de las piezas más destacadas de esta sección, en opinión de Wierzba, será “un traje de la colección ‘Dead End’  realizado por el diseñador de moda austriaco Carol Christian Poell.

La exposición del V&A no pretende pronosticar las tendencias del lujo, pero sí reflexionar sobre un futuro quizá no tan lejano.  n relación a la esencia de esta muestra y gracias al informe elaborado por Deloitte sobre tendencias de compra en la era de internet sabemos que, en 2015, los consumidores desean experiencias de lujo, pero a buen precio: no están dispuestos a pagar más de lo que cuesta.

Más de la muestra
En una tercera sección, ‘El futuro del lujo’ hay obras tan vanguardistas como una ‘máquina expendedora de ADN, del estadounidense Gabriel de Barcia-Colombo, que contiene muestras preenvasadas de material genético e invitará a los visitantes a considerar que el acceso a la biotecnología puede llegar a ser un lujo”.

O la instalación ‘Boltham Legacy’, del artista Henrik Nieratschker, que recrea “la historia de un multimillonario británico que envía bacterias alteradas al espacio en un intento de localizar metales valiosos en planetas distantes. La pieza especula sobre el lujo de tener acceso exclusivo a los recursos limitados”.

Las opiniones

Jana Scholze
Comisaria de la exposición

“El modo de entender el lujo es algo intrínsecamente personal y cambia a lo largo de nuestra vida, porque está en constante cambio y movimiento dependiendo de cada quien”.