Turismo

La India Catalina vuelve renovada como símbolo de la nueva cara de Puerto Duro

Alcaldía de Cartagena

La restauración del monumento, tras años sin mantenimiento, hace parte de la renovación de Puerto Duro, que también incluye un nuevo mirador, embarcadero, tercer carril y espacios para fortalecer el turismo

Carlos Jaramillo Palacio

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Con una reapertura protocolaria y sobria en la plaza de la India Catalina, la Alcaldía de Cartagena entregó en las últimas horas nuevamente a ciudadanos y turistas el renovado sector de Puerto Duro, una intervención que busca transformar uno de los principales accesos al Centro Histórico y fortalecer la conexión entre patrimonio, movilidad, turismo y espacio público.

Durante el acto, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay Paz, develó la restaurada escultura de la India Catalina y presentó varias de las obras ejecutadas en la zona, entre ellas las nuevas Letras de Cartagena, un tercer carril sobre la avenida Luis Carlos López, un mirador sobre la laguna de Chambacú, una bahía para chivas turísticas y la recuperación del baluarte de San Miguel.

La reapertura estaba prevista con anterioridad, pero fue aplazada debido al terremoto que afectó distintas regiones del país. Por esa razón, la Administración Distrital decidió realizar una ceremonia sobria, en solidaridad con las comunidades que continúan enfrentando las consecuencias de la emergencia.

“Este espacio, renovado y rescatado de la oscuridad y el abandono que por años sufrió, está listo para ser puesto al servicio de todos”, afirmó Turbay. El mandatario agregó que en Puerto Duro deberán primar el orden, la limpieza, la iluminación y la seguridad.

Uno de los principales trabajos estuvo relacionado con la restauración del monumento a la India Catalina, creado por el maestro Eladio Gil Zambrana e inaugurado el 17 de junio de 1974.

La escultura llevaba alrededor de 15 años sin recibir labores de mantenimiento preventivo y presentaba un avanzado estado de oxidación del bronce, además de cambios en su tonalidad asociados a la salinidad y a las condiciones ambientales de Cartagena.

La Alcaldía concentró los trabajos en tres componentes: restauración, mantenimiento y limpieza general, labores que se extendieron durante aproximadamente un mes.

El monumento, considerado uno de los símbolos más reconocidos de Cartagena, vuelve así a ocupar un lugar central en la entrada al Centro Histórico y en los recorridos turísticos de la ciudad.

Otro de los atractivos de la intervención son las nuevas Letras de Cartagena, que fueron trasladadas desde las playas de Marbella hasta Puerto Duro, donde se convierten en un nuevo punto turístico a las puertas del Centro Histórico.

Las estructuras fueron restauradas e intervenidas artísticamente por los creadores locales JhamPier Jiménez, Jhony Márquez, Jhony Arboleda, Jorge Ramos, José Martínez y Alberto González, quienes incorporaron elementos asociados con la identidad y cultura cartagenera.

La Administración Distrital también anunció un refuerzo de la seguridad en el sector. La Policía Metropolitana tendrá presencia permanente en Puerto Duro, con agentes distribuidos en dos turnos, mientras los patrullajes se incrementarán en el corredor histórico, incluyendo la calle de la Media Luna, Nuevo Chambacú y el parque del Reloj Floral.

Tercer carril busca mejorar la movilidad
Como parte de la intervención se habilitó, además, un tercer carril en la avenida Luis Carlos López, con el objetivo de descongestionar uno de los puntos de acceso al Centro Histórico y mejorar la movilidad hacia Chambacú, Mallplaza, El Cabrero, Marbella y otros sectores.

La obra, ejecutada por la Secretaría de Infraestructura en articulación con el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (Datt), contempla un carril de 128 metros de longitud y 2,90 metros de ancho, además de nuevos bordillos para organizar los flujos vehiculares.

Según la Alcaldía, la intervención aumenta la capacidad operacional de la vía y permite reducir los puntos de conflicto que históricamente generaban congestión en este corredor.

“Mejorar la movilidad no solo depende de las grandes obras. También requiere intervenciones puntuales, técnicamente planificadas, que solucionen cuellos de botella”, sostuvo Turbay.

La renovación del sector también contempla un nuevo muelle mirador y una bahía de estacionamiento para las chivas turísticas. El mirador está ubicado frente a la laguna de Chambacú y cuenta con un cerramiento diseñado para proteger el ecosistema de manglar de la zona.

Uno de los principales objetivos es convertir este punto en un nuevo embarcadero para las Chambaculeras, embarcaciones turísticas que recorren la laguna de Chambacú, el caño Juan Angola y otros cuerpos de agua conectados con el entorno del Centro Histórico. A través de estos recorridos, turistas y residentes podrán observar manglares, aves nativas, paisajes urbanos y fortificaciones históricas desde una perspectiva diferente de la ciudad.

La Alcaldía señaló que la adecuación del embarcadero permitirá ordenar la actividad turística y fortalecer la oferta de experiencias relacionadas con la naturaleza, el patrimonio y la historia de Cartagena.

“Queremos que este espacio renovado sea mucho más que un mirador. Será una puerta para descubrir la ciudad desde el agua, para conectar con nuestra historia, con nuestros paisajes y con una tradición que durante años ha permitido mostrar una Cartagena distinta”, expresó Turbay.

Las Chambaculeras se han consolidado como una alternativa de turismo que combina los recorridos por los cuerpos de agua con la observación de los ecosistemas y relatos sobre la historia de la ciudad. Con el nuevo embarcadero, la Administración busca integrar estas rutas con el corredor patrimonial del Centro Histórico.

Baluarte de San Miguel también fue recuperado
La intervención incluyó, también, la recuperación del Baluarte de San Miguel, uno de los componentes del sistema de fortificaciones de Cartagena y un espacio hasta ahora menos conocido por visitantes y residentes.

Los trabajos incluyeron restauración estructural, limpieza y mantenimiento de fachadas, renovación de pavimentos, recuperación de zonas verdes, adecuación del entorno y construcción de baterías sanitarias públicas.

La parte superior del baluarte fue acondicionada como un nuevo espacio urbano y cultural con vistas hacia el Castillo de San Felipe de Barajas, el cerro de La Popa, la calle de la Media Luna y el futuro emplazamiento del monumento de las Botas Viejas.

“Este baluarte vuelve a ser de los cartageneros. Aquí queremos ver cultura, historia, arte y ciudad. Será un escenario patrimonial vivo para seguir mostrando la mejor cara de Cartagena”, afirmó el alcalde.

Con la renovación de Puerto Duro, la Administración Distrital busca consolidar un corredor turístico, patrimonial y de movilidad que conecte la India Catalina, Chambacú, Getsemaní y el Centro Histórico.

La apuesta combina recuperación del patrimonio, nuevos espacios públicos, alternativas de movilidad y experiencias turísticas por agua, con el propósito de ampliar la oferta para visitantes y residentes y fortalecer uno de los principales accesos al corazón histórico de Cartagena.

 

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