Cultura

"La inversión en Rock al Parque fue de $12.428 millones, casi el doble que hace dos años"

Colprensa

María Claudia Parias, directora de Idartes, habló sobre Rock al Parque, su impacto económico y la celebración de su aniversario 30 este puente

David Gómez Goyeneche

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Rock al Parque cumple 30 años como uno de los principales eventos culturales de Bogotá y como uno de los festivales públicos de rock más importantes de Latinoamérica. Para esta edición, el Festival contará con más de 60 agrupaciones nacionales e internacionales y una programación para conmemorar tres décadas de historia. En el marco de esta celebración, 10, 11 y 12 de octubre, LR habló con María Claudia Parias, directora general del Instituto Distrital de las Artes (Idartes), sobre la evolución del festival, la inversión, el impacto económico que genera en la ciudad y el papel de los demás Festivales al Parque.

¿Qué significa para Instituto Distrital de las Artes cumplir 30 años de Rock al Parque?

Tiene que ver con haber consolidado en Bogotá una política cultural que permite la organización de nueve Festivales al Parque en el espacio público, con metodologías de trabajo y formas de producción particulares y únicas, y que se producen desde la gratuidad.

Los Festivales al Parque son uno de los ejercicios más importantes para garantizar los derechos culturales de las personas que viven en Bogotá. Nos llena de orgullo y nos motiva a diseñar una serie de acciones, actividades y proyectos celebratorios de esos 30 años, que ayudan a la consolidación de la memoria de lo que ha significado Rock al Parque para la vida social y la vida urbana de Bogotá.

¿Cuánto se invirtió en esta edición de Rock al Parque?

La inversión pública en el festival fue de $12.428 millones. Obviamente, la inversión es mucho mayor, es casi el doble o un poco más del doble que hace dos años. Es un cartel muy fuerte, son 60 agrupaciones las que van a estar presentes. Hay bandas europeas, de Estados Unidos, de Latinoamérica y de Asia, lo que significa que hay un esfuerzo muy grande de traer cosas nuevas, nuevos sonidos y nuevas bandas que ya son conocidas acá, pero que nunca han venido al festival. Por otro lado, los eventos de celebración de los 30 años implicaron una inversión adicional de recursos que normalmente no se hace.

¿Cuáles son las previsiones de asistencia para esta edición?

La participación de personas en Rock al Parque oscila entre las 230.000 y las 350.000 personas. Generalmente, cuando estamos hablando de celebraciones que reúnen carteles importantes de músicos y que también son fiestas cívicas, es cuando más gente se reúne alrededor de toda la ciudad.

Creo que superaremos la cifra de mayor ocupación que ha tenido el festival en esta versión número 30, no solamente por la gran cantidad de bandas, que son más de 60 entre las nacionales, las colombianas y las distritales, sino también porque hay una emoción muy grande por esa celebración.

¿Bajo qué concepto se hizo la curaduría del cartel?

El curador fue Héctor Mora, que es una persona ampliamente reconocida en la escena del rock independiente y de la música independiente. Es un periodista de una enorme trayectoria que muchas veces ha trabajado en la curaduría del festival Rock al Parque.

El lema de este año es “Bogotá Ciudad Rock”, porque de manera simultánea al Rock al Parque vamos a tener también, por invitación de la empresa privada, a Iron Maiden durante uno de los días del festival.

Bogotá es capaz de albergar grandes eventos del rock en su territorio y de conjugar las estrategias públicas de la Alcaldía con las estrategias de la empresa privada para garantizar que esa diversidad de personas que habitan en la ciudad puedan disfrutar del rock en igualdad de condiciones.

Hay un acento bastante metalero en el cartel, pero también grandes figuras del rock latinoamericano y del rock contemporáneo. Se respeta la fuerza que tiene el metal en el gusto rockero bogotano, pero también se da espacio para que personajes como Mon Laferte o Serú Girán tengan espacio y lugar de encuentro en el festival.

¿Cómo se distribuye la financiación del festival entre recursos públicos y privados?

Hay recursos públicos por parte de Idartes, inversión de recursos públicos por parte de otras entidades públicas de la ciudad e inversión de recursos privados, y eso da el total.

En este caso, el Archivo de Bogotá, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y la Empresa de Acueducto de Bogotá ponen recursos. Te da un mapa de los actores públicos involucrados.

¿Cómo funcionan las alianzas con empresas privadas?

Hay diferentes estrategias de mercadeo con los privados. Por ejemplo, Bavaria está siempre en nuestros grandes festivales. Ellos nos dan unos recursos financieros y nosotros con eso apalancamos los grupos, algunos de los grupos que vienen, pero también nos dan un porcentaje de las ventas de la cerveza que hacen en los festivales.

Se establece un acuerdo y, a través de ese acuerdo, se agencian esos recursos que se reinvierten en el proyecto.

Por ejemplo, con Vans o Levi’s, estas marcas dan un recurso financiero para traer grupos de otras partes del mundo y hacen publicidad en los sistemas de información del parque. A veces montan activaciones de marca, muy orientadas a las experiencias. Son distintos, depende del interés de cada una de las marcas participantes.

¿Cómo contribuye Rock al Parque a la movilización económica de la ciudad?

Contribuye muchísimo. Los datos que tiene el Observatorio de Culturas es que el año pasado en Rock al Parque más de $49.000 millones estuvieron movilizados en ese festival entre el gasto de los asistentes y la actividad económica adicional generada por ese consumo.

La alimentación lideró el impacto económico con cerca de $17.000 millones invertidos durante el festival. $32.000 millones se distribuyeron entre compras, transporte interno y alojamiento, beneficiando a diversos sectores de la economía de la ciudad.

El festival trae por lo menos 10% de personas que vienen de otras ciudades, de Colombia y de otras ciudades del mundo, principalmente de Ciudad de México, Ciudad de Panamá, Caracas y Buenos Aires. En algunas ocasiones también mucha gente que viene de España.

Se ha calculado que el retorno social de la inversión es que por cada peso público invertido en el festival hay un retorno de cuatro pesos. Es decir, hay un impacto real, cierto, comprobable y muy interesante en todo el tema del movimiento de los recursos que hay en el festival Rock al Parque

¿Proyectan crecimiento de esa movilización económica de año a año?

Sí, claro, por varias razones. Primero porque el costo de vida sube y segundo porque aumenta en general el número de participantes.

Estamos seguros que en este Rock al Parque va a haber un movimiento muchísimo más grande de dinero que el que se reportó por parte del Observatorio con respecto a Rock al Parque del año pasado.

¿Qué tan abierta está Idartes a las alianzas para crear nuevos festivales?

Totalmente. Vallenato al Parque lo hacemos en asocio con la empresa privada y Popular al Parque también. Eso implica, por un lado, el valor que tiene el apoyo privado a una política cultural pública y, por otro, la importancia que tiene la divulgación mediática de las grandes cadenas de la música en Colombia con respecto a una oferta que se da en vivo en el espacio público y desde la gratuidad.

¿Cuál es su festival favorito?

Para mí es difícil elegir uno porque soy muy crossover. Puedo disfrutar un concierto de música clásica, bailar salsa en la carpa de experiencias y también gozarme Rock al Parque o Hip Hop al Parque. Me gustan mucho Rock al Parque e Hip Hop al Parque, me encanta el rap y la salsa. También me gusta mucho Colombia al Parque porque representa toda la diversidad sonora del país. Y, por supuesto, disfruto Jazz al Parque totalmente de principio a fin.

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