La mayoría de los viajeros colombianos buscan los espacios naturales para desconectarse
sábado, 18 de julio de 2026
Desde la tranquilidad de los paisajes colombianos hasta escenarios naturales únicos alrededor del mundo, la plataforma comparte destinos ideales para hacer una pausa, reconectar y recargar energías
En un contexto donde el descanso cobra importancia, los viajeros colombianos están redefiniendo la forma de viajar. De acuerdo con la encuesta Travel Trends 2026 de Booking, 94% de los viajeros nacionales busca espacios naturales para desconectar, una tendencia que refleja el interés por experiencias que permitan reducir el ritmo cotidiano, reconectar con el entorno y priorizar el bienestar.
Sea contemplando montañas, recorriendo senderos entre bosques, navegando por lagunas o disfrutando del silencio lejos de las grandes ciudades, la naturaleza continúa consolidándose como uno de los escenarios para quienes buscan vacaciones renovadoras. Los usuarios mantienen conciencia en las buenas prácticas, ya que 79% cree que es necesario actuar ahora y tomar decisiones sostenibles para proteger el planeta para las futuras generaciones.
Cinco destinos para desconectarse y conectar con la naturaleza
Guatapé, Colombia: Con su combinación de montañas, embalses y paisajes verdes, Guatapé es uno de los destinos donde el tiempo transcurre más despacio. Además de subir los más de 700 escalones de la Piedra del Peñol para ver una vista panorámica, los visitantes pueden recorrer el embalse en kayak o en velero, realizar caminatas, practicar paddle board o contemplar el atardecer desde sus miradores mientras el silencio reemplaza el ruido de la rutina.
Los vuelos desde Bogotá hasta Medellín, la ciudad más cercana, van desde $177.000.
San Pedro de Atacama, Chile: En uno de los desiertos del planeta, el paisaje se convierte en protagonista. Entre salares, géiseres, lagunas altiplánicas y formaciones rocosas esculpidas por el viento, San Pedro de Atacama invita a desconectarse del mundo para conectar con el entorno.
Al caer la noche, sus cielos despejados ofrecen uno de los escenarios para observar las estrellas, convirtiendo cada jornada en una experiencia de contemplación. Los desde la capital hasta Santiago de Chile van desde $1,9 millones.
Tromsø, Noruega: Ubicada por encima del Círculo Polar Ártico, Tromsø es un refugio para quienes buscan los paisajes remotos. Durante el invierno es posible contemplar la aurora boreal, mientras que en verano el sol de medianoche transforma la experiencia del destino.
Los recorridos por fiordos, las caminatas, las saunas frente al mar y la tranquilidad de sus paisajes convierten este rincón de Noruega en un lugar para desconectar. Los vuelos desde Bogotá se consiguen desde $4,1 millones.
Tignes, Francia: Rodeado por los Alpes franceses, Tignes demuestra que la montaña también es sinónimo de descanso. Más allá de la temporada de esquí, el destino invita a realizar caminatas entre lagos alpinos, recorrer senderos rodeados de bosques, practicar yoga al aire libre o relajarse contemplando el paisaje desde una terraza con vistas a las montañas. Los vuelos de ida rondan $2,7 millones.
Villajoyosa, España: Con sus casas de colores frente al Mediterráneo y un ritmo de vida pausado, Villajoyosa ofrece una experiencia donde el descanso es protagonista. Sus playas tranquilas, el sonido del mar, los paseos por el casco histórico y la gastronomía local convierten a este destino en una alternativa para quienes buscan desconectarse.
Los vuelos de ida rondan $2,7 millones en plataformas como Despegar.