La nostalgia se convierte en un negocio para la industria musical que mueve millones
lunes, 22 de junio de 2026
La generación Z vuelve a los clásicos y pone de moda canciones que sonaban cuando apenas eran bebés. Este sentimiento mueve una industria que vuelve a los recuerdos en tendencia
En trends de TikTok, en las bandas sonoras de películas y series juveniles, así como en los ritmos que están adoptando los nuevos artistas, la nostalgia musical se está apoderando de las nuevas generaciones, que escuchan cada vez más música del año en el que nacieron e incluso de décadas anteriores. ¿A qué se debe este fenómeno?
De acuerdo con un informe de Luminate, durante 2025, 25% de los consumidores de música entre 13 y 24 años manifestó una preferencia por canciones de los años 90 o anteriores, una cifra superior a 18% registrado en 2021. Según el informe, antes las personas escuchaban únicamente lo que aparecía en la radio o en la televisión, situación que limitaba el acceso a un catálogo más amplio. Sin embargo, con la llegada de las redes sociales y las plataformas de streaming, las canciones pueden llegar más fácilmente a las audiencias. Hoy, un adolescente nacido en 2010 puede descubrir con la misma facilidad una canción de 1980 que un lanzamiento de 2026.
Esta facilidad de acceso a la música de décadas pasadas también va de la mano con el auge de la nostalgia en industrias como el cine y la televisión. Muchas series y películas evocan las décadas de los 90 y los 2000, permitiendo que no solo se popularice su estética visual, sino también las canciones y las formas de entretenimiento que caracterizaron la época.
Un ejemplo de ello es la popular serie ‘Stranger Things’, ambientada en la década de los 80. La producción incorporó música representativa de aquellos años, como la de Kate Bush. Su canción ‘Running Up That Hill’, tras aparecer en la cuarta temporada de la serie en 2022, aumentó sus reproducciones 8.700% a nivel global y más de un 9.900% en Estados Unidos, alcanzando el primer lugar en las listas de iTunes. Sin embargo, el fenómeno va más allá de una serie o una canción viral.
Para Daniel Silva, productor musical, la nostalgia se ha convertido en una herramienta clave para conectar con las audiencias. “La música tiene la capacidad de evocar experiencias, recuerdos y emociones asociadas a momentos significativos de la vida de las personas. En muchos casos funciona como un puente hacia el pasado y despierta sentimientos relacionados con etapas que se perciben con cariño”, explica.
No obstante, Silva considera que el éxito de una propuesta musical no puede depender únicamente de la nostalgia. “Lo más valioso es encontrar un equilibrio entre elementos que generen familiaridad y conexión emocional, pero que al mismo tiempo aporten ideas y sonidos nuevos. Ahí es donde surge la verdadera magia de la música”, afirma.
Las cifras respaldan esta tendencia. Según Luminate, las canciones lanzadas durante las décadas de los 90 y los 2000 registraron el mayor crecimiento en reproducciones durante 2025. La música de los años 90 aumentó 8% en streaming, mientras que la de los años 2000 creció 7%, superando a otras décadas. Actualmente, la música de los años 90 es la más escuchada por los consumidores, con un alcance de 64%, seguida por la de los 2000 con 58%.
El interés por el pasado también se refleja en el regreso de los formatos físicos. Los vinilos, CD’s e incluso los casetes han recuperado popularidad entre los consumidores, por ejemplo, 55% de los compradores de CD’s de la Generación X considera la nostalgia un factor importante en su decisión de compra. El fenómeno no se limita a la música. En las plataformas de streaming de video, cerca de 90% del tiempo de visualización corresponde a contenidos de catálogo.
La Generación Z revive las cámaras digitales y la fotografía análoga
Las cámaras compactas de principios de los años 2000 están regresando entre los jóvenes. En TikTok se multiplican los videos que muestran fotografías tomadas con estos dispositivos, valoradas por su estética espontánea, sus colores saturados y una apariencia menos perfecta que la ofrecida por los smartphones actuales. El fenómeno ha impulsado la búsqueda de modelos antiguos de marcas como Canon, Sony, Nikon y Fujifilm en plataformas de segunda mano, donde algunos equipos han aumentado de precio debido a la demanda.